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Sergio Sarmiento
Sergio Sarmiento
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Empezó su carrera profesional en la revista Siempre! a los 17 años, cuando era todavía estudiante de preparatoria. Obtuvo la licenciatura en filosofía con honores de la Universidad York de Toronto, Canadá. A los 22 años entró a trabajar como redactor en Encyclopaedia Británica Publishers, Inc. y dos años más tarde fue nombrado director editorial de las obras en español de la empresa.

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14 Noviembre 2018 04:00:00
Aflojado en terracería
Ayer Andrés Manuel López Obrador cumplió 65 años. La verdad es que se le ve joven y con mucho entusiasmo de asumir la Presidencia, a pesar de haber sufrido un infarto en 2013. Este pasado 12 de noviembre declaró, “Que la naturaleza, el creador, la suerte me dé cuando menos seis años de vida, los que aspiro a estar en el Gobierno. Yo ya no me pertenezco, estoy al servicio de la nación.”

López Obrador será el presidente de más edad en el país en más de un siglo de historia. Cuando se peleaba la sucesión de Miguel Alemán Valdés se decía que “hasta el viejito de Ruiz Cortines” quiere ser presidente, pero no sólo quiso, sino que lo logró en 1952. Don Adolfo, sin embargo, tenía entonces 62 años, tres menos que López Obrador.

Venustiano Carranza, por su amplia y blanca barba, parecía un hombre de avanzada edad, pero contaba sólo con 54 años cuando asumió la Presidencia en 1914. Para encontrar a un mandatario de mayor edad que López Obrador habría que remontarse a 1913, cuando el golpista Victoriano Huerta, de 67 años, tomó el poder tras derrocar y asesinar a Francisco I. Madero. En el siglo 19 hubo otros sexagenarios: Valentín Gómez Farías fue presidente a los 65 en 1846 y Juan N. Álvarez a la misma edad en 1855. José Ignacio Pavón juró el cargo en 1860 a los 69; ha sido el presidente mexicano de mayor edad al tomar la Presidencia.

En otros países son comunes los gobernantes con edades bastante más avanzadas. El primer ministro malasio Mahathir Mohamad tiene 93, la reina Isabel de Inglaterra 92, el presidente Beji Caid Essebsi de Túnez 91 y el presidente Paul Biya de Camerún 85. El estadunidense Donald Trump no está entre los más viejos, pero tiene 72 años.

Los presidentes mexicanos han sido sorprendentemente jóvenes. Lázaro Cárdenas tenía 39 años al jurar el cargo; Carlos Salinas 40; Ernesto Zedillo 42; Felipe Calderón 44 y Enrique Peña Nieto 46. El Presidente más viejo de los últimos sexenios ha sido Vicente Fox con apenas 58. Algunos gobernantes del siglo 19 eran todavía más jóvenes. Miguel Miramón, el presidente conservador, tenía sólo 27 cuando ocupó el cargo por primera vez en 1859 (su oponente Benito Juárez lo hizo en 1858 a los 51). Iturbide fue emperador en 1821 a los 38; Antonio López de Santa Ana presidente a los 39, Maximiliano de Habsburgo emperador a los 31 años.

En el turbulento período revolucionario, las edades de los presidentes eran muy bajas. Madero tenía 38 años al jurar en 1911; Eulalio Gutiérrez 33; Roque González Garza 29; Francisco Lagos Cházaro 36 y Adolfo de la Huerta 39. Incluso Álvaro Obregón, que aparentaba mayor edad, contaba con 40 años en 1920.

El mismo López Obrador ha hecho con frecuencia bromas sobre su edad. En la campaña de 2012, cuando la panista Josefina Vázquez Mota lo cuestionó por haber pertenecido al PRI en los primeros años de su trayectoria política, a pesar de las matanzas de 1968 y 1971, respondió, “En 1971, yo estaba en primero de preparatoria, estaba yo muy jovencito. Aparento más edad. Tengo sólo 58 años, lo que pasa es que estoy aflojado en terracería.”

A los 65, López Obrador será el presidente de más edad desde 1913, pero no se le ve cansado. Al contrario, está llegando a la Presidencia con un ímpetu arrollador, el cual le genera popularidad entre sus seguidores. Es verdad que a muchos preocupan sus medidas, como la cancelación del aeropuerto, pero no es culpa de la edad, sino de su ideología y de la manera en que toma sus decisiones.

Incertidumbre

Siguen bajando los mercados por la incertidumbre sobre las políticas económicas del nuevo gobierno. Ayer la Bolsa cayó 2.05% y el peso se cotizó a 20.80 en ventanillas bancarias. Se espera que el Banco de México anuncie hoy una nueva alza en la tasa de interés.
13 Noviembre 2018 04:02:00
Un bloqueo más
Miles de personas no pudieron llegar ayer a sus clases o trabajos en la Ciudad de México. Todo el día estuvo bloqueada la autopista México-Pachuca, uno de los principales accesos a la capital. En redes sociales la gente expresaba su angustia. Muchos perdieron su día de trabajo, sus clases o sus citas médicas. Los más afectados fueron los trabajadores de escasos recursos a los que se les descontó el día por no haber llegado a laborar.

En los reportes informativos se hablaba de que la población de San Juan Ixhuatepec, o San Juanico, en Tlalnepantla, Estado de México, se había volcado a la autopista para bloquearla en protesta por un operativo de la policía capitalina. En realidad, sólo un centenar de personas participó en el bloqueo, muchos encapuchados que actuaron con gran violencia. Quemaron una patrulla y una motocicleta. Cuando algún grupo de policías se acercaba, lo recibían con piedras y palos. Los bloqueadores no tenían ni escuelas ni trabajos a los que acudir, por eso pudieron quedarse tanto tiempo resguardando sus
barricadas.

Los manifestantes exigían hablar con el secretario de Seguridad Pública de la Ciudad de México, Raymundo Collins. La Secretaría de Seguridad Pública del Estado de México difundió un comunicado en el que señalaba que la SSP capitalina se había comprometido a realizar una investigación sobre el operativo, que afirmaba, fue producto de la persecución de un grupo delictivo que acababa de asaltar una gasolinera en los límites entre la Ciudad de México y Tlalnepantla.

No sorprendería que, efectivamente, se hubiera realizado este asalto. Es muy común que los delincuentes realicen acciones ilegales en la Ciudad de México y huyan al vecino estado. Esto les garantiza impunidad. Hay videos, sin embargo, que muestran a un contingente de granaderos, que no son los policías que participarían en una persecución en flagrancia, golpeando a aparentes residentes de San Juanico, uno de ellos en el suelo, a quien le roban un celular.

Aun cuando el operativo haya sido incorrecto, el bloqueo hizo un daño enorme a miles de personas que no han cometido más delito que tratar de trabajar o estudiar. Estos bloqueos se han convertido en una forma cada vez más común de protestar o de extorsionar. Lo hemos visto en estados como Chiapas, Oaxaca y Michoacán. Las autoridades se muestran cada vez más reticentes a intervenir. Los policías arriesgan la vida cuando lo hacen, pero además corren el riesgo de ser destituidos o sancionados por liberar las vías de comunicación. Las comisiones de derechos humanos protegen a los activistas, pero no se preocupan por los policías ni por la gente común y corriente afectada por estas acciones.

Los bloqueos serán cada vez más comunes debido a que gozan de impunidad y son muy rentables. El resultado, sin embargo, es una incertidumbre cada vez mayor de la gente que quiere trabar.

El Estado mexicano se debilita cada vez más. Si alguien piensa que está triunfando una justicia popular, está equivocado. Quienes se benefician de los bloqueos son siempre los corruptos líderes de grupos de choque. Los funcionarios simplemente dejan pasar la tormenta, pero a ellos no se les descuentan los días de trabajo. Las víctimas son quienes sí tienen necesidad de trabajar. Pero esa gente no les interesa ni a los caciques ni a los funcionarios ni a las comisiones de derechos humanos.

Monreal y la crisis

El viernes 9 de noviembre la Bolsa se recuperó cuando López Obrador dijo que no se harían cambios en la ley bancaria en sus primeros tres años de gobierno. Pero Ricardo Monreal insiste en prohibir las comisiones bancarias. Ayer volvió a tirar la Bolsa, que perdió 2.15 por ciento, y el peso, que se ubicó en 20.65 en ventanillas bancarias. Le urge provocar una crisis financiera.
12 Noviembre 2018 04:02:00
Prohibir comisiones
Este viernes pasado se publicó un anuncio en algunos periódicos: “Invertir mi aguinaldo ahora es posible desde 2 mil 500 pesos. Invierte en Pagaré Citibanamex a un plazo de 90 días y recibe hasta un 8.5% de rendimiento”.

El banco mexicano que colocó el anuncio es filial de Citi, una institución que ofrece términos muy distintos en sus depósitos en Estados Unidos. Para empezar, los 2 mil 500 pesos de la oferta equivalen a 122.55 dólares (a 20.40 por dólar, aunque el peso se está depreciando a una velocidad cada vez mayor), lo cual no alcanza para un certificado de depósito (CD), el equivalente del pagaré. En estados como Texas el monto mínimo es de 500 dólares, en California mil y en la ciudad de Washington 2 mil 500 dólares (mybanktracker.com). Pero suponiendo que uno tenga la cantidad mínima para el CD, ¿qué rendimiento daría? Por 90 días, 0.5%, sin importar el monto, aunque fuera más de un millón de dólares.

Por lo menos, me dicen, no se cobran comisiones bancarias en Estados Unidos, ¿verdad? Falso. Una cuenta básica de cheques o de ahorro, que sí permite depósitos a partir de 100 dólares, tiene una comisión de 12 dólares mensuales, a menos que se mantenga un saldo superior a los mil 500 dólares. El retiro de efectivo en cajeros automáticos que no son del banco emisor genera comisiones que van de 1.50 hasta 10 dólares.

Quizá el coordinador de los senadores de Morena debería convencer a sus colegas en Estados Unidos, si no le molesta que se rían un poco de él, que promulguen leyes que den a los usuarios bancarios en Estados Unidos el mismo trato que en México. Un depósito de 122.55 dólares a 90 días en Nueva York o California debería dar también un rendimiento del 8.5% anual por decreto gubernamental. Se reirían de él porque, quizá con excepción de los más fervientes seguidores de Trump, los legisladores estadunidenses entienden que cada mercado tiene sus características. Es posible que se cobren más comisiones bancarias en México que en Estados Unidos, aunque no estoy tan seguro, pero las condiciones de mercado son muy distintas.

La tasa básica de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos es de 2.25% anual, mientras que la tasa objetivo del Banco de México está en 7.75%. En la Unión Americana, un banco puede recuperar en 3 o 4 meses un automóvil o una vivienda que sirvan de garantía a un préstamo no pagado, pero en México el juicio puede llevarse años y en ese tiempo la garantía puede perder su valor. Una de las razones de que los bancos en México dependen más de las comisiones es, en efecto, la dificultad de recuperar garantías de préstamos.

Deben ser los bancos y los clientes los que determinen, en un sistema de libertad, los precios de los servicios. Un Gobierno que pretende fijar precios de manera discrecional generará distorsiones de mercado. Si se prohíbe cobrar por retiros en cajeros automáticos, desaparecerán los cajeros de las zonas más pobres y se elevará el precio de otros servicios, como los créditos.

Si algo han demostrado las iniciativas financieras de Morena en el Congreso, como prohibir las comisiones bancarias o confiscar las reservas internacionales del Banco de México, es la ignorancia económica. Hasta ahora el presidente electo Andrés Manuel López Obrador y el futuro secretario de hacienda, Carlos Urzúa, han salido a paso y descartado las medidas. Pero a nadie tranquiliza que los legisladores de la mayoría sean tan ignorantes.

¿Nueva crisis?

Los inversionistas no se preocuparon en la campaña por AMLO, quien sostenía que aumentaría el gasto sin elevar impuestos ni el déficit. La cancelación del NAIM y la amenaza de prohibir las comisiones bancarias, sin embargo, empiezan a empujar al país a una nueva crisis financiera.
09 Noviembre 2018 04:02:00
Prensa enemiga
Donald Trump ha dicho que la prensa que lo cuestiona, aquella que, según él, miente para afectarlo, o sea, toda menos Fox News, es el “verdadero enemigo del pueblo”. Jair Bolsonaro, el ultraderechista presidente electo de Brasil, ha cuestionado a la prensa que dice que quiere perjudicarlo y ha señalado que Folha de São Paulo, el principal periódico del país, “se acabó”, porque le aplicará un boicot de publicidad gubernamental. Andrés Manuel López Obrador usa el término “prensa fifí” porque afirma que los escritores y columnistas que lo critican tienen un pensamiento conservador y proceden de la prensa servil del régimen porfirista; “se los voy a seguir diciendo porque son herederos de este pensamiento y proceder”.

Las diferencias entre la prensa y los gobernantes son no solo naturales, sino sanas. Los medios de comunicación tienen la obligación de ofrecer una visión crítica de cualquier gobierno. Cuando se pierde esa distancia, la crítica se convierte en complicidad y la prensa pierde su razón de ser. Los reporteros y los políticos necesitan convivir y dependen unos de otros, pero la convivencia es siempre incómoda. “Ya sé que no aplauden”, dijo un molesto Enrique Peña Nieto, cuando pensaba que nadie lo escuchaba, en 2015, ante los reporteros de Los Pinos que, efectivamente, no aplauden ante los discursos de los mandatarios.

Los gobiernos en México han mantenido por un lado un discurso de respeto al derecho a la libertad de expresión, incluso con celebraciones en fechas conmemorativas, pero lo han acompañado de políticas destinadas a premiar a algunos medios que consideran favorables y a castigar a los que ven como críticos. Una nueva Ley de Comunicación Social promulgada este año obligaría a los medios a inscribirse en un padrón para recibir publicidad oficial, pero deja todavía, a ojo de muchos, una excesiva discrecionalidad en la forma en que se pueden usar los presupuestos de promoción del Estado. El presidente electo López Obrador ha anunciado que reducirá a la mitad los presupuestos de publicidad oficial, pero no ha señalado que piense hacer cambios a los criterios con los que se aplican estos recursos.

En Estados Unidos los gobiernos gastan muy poco en publicidad oficial, por lo que el tema no ha sido materia de debate. La libertad de prensa, sin embargo, es un derecho valorado por la ley y por la tradición política del país. La primera enmienda a la Constitución estadunidense establece que “El Congreso no hará leyes. que restrinjan la libertad de expresión o de prensa”, lo cual ha sido uno de los pilares fundamentales de toda la estructura política y jurídica del país.

Muchos presidentes de los Estados Unidos y de México se han sentido molestos con la cobertura de los medios o los comentarios de los editorialistas, pero muy rara vez han abandonado el discurso oficial de defensa del derecho a la libertad de prensa. Un caso notable fue el de José López Portillo, quien dijo, como el Bolsonaro del Brasil de hoy, “no pago para que me peguen”. Los ataques constantes de Trump a los medios de fake news o los de López Obrador a la prensa fifí son inusitados y preocupantes.

Estamos viviendo tiempos complicados para la libertad de prensa. Los tres países más populosos de América tendrán pronto gobernantes populistas que han expresado su incomodidad ante la crítica. El que un gobernante exprese sus puntos de vista, y descalifique a quienes piensan diferente, no debería causar preocupación, pero el temor es que suframos nuevos períodos de censura y represión.

PEGAR A MERCADOS

Parece que los legisladores de Morena querían empezar el sexenio golpeando a los mercados nacionales. La iniciativa para restringir las comisiones bancarias tiró ayer las acciones de la BMV.
08 Noviembre 2018 04:02:00
El empate
El resultado final es lo más cercano a un empate que pueda haber. El Partido Demócrata arrebató el control de la Cámara de Representantes a los republicanos y también ganó 23 gobiernos estatales, siete más que antes; pero los republicanos no sólo mantuvieron el Senado, sino que ampliaron su mayoría, y obtuvieron 25 gobiernos estatales. El partido en el poder no sufrió la derrota contundente que algunos habían previsto. Por eso el presidente Donald Trump pudo festejar este 7 de noviembre: “Ayer fue una gran victoria y todo bajo la presión de unos medios sucios y hostiles.”

El partido del Presidente suele ceder terreno en las elecciones intermedias en Estados Unidos. Entre 1910 y 2014 la pérdida fue en promedio de 30 escaños en la Cámara de Representantes y cuatro en el Senado. Los presidentes con una aprobación menor al 50% han tenido golpes todavía mayores: 37 representantes desde 1946 (Gallup). Los demócratas de Barack Obama cedieron 63 asientos en 2010 y los de Bill Clinton 53 en 1994.

Si consideramos que Trump tiene una aprobación de 40%, y que ha promediado 39% en su gobierno (Gallup), era de esperarse una derrota contundente. Con las cifras todavía incompletas disponibles al escribir este artículo, los demócratas han aumentado en 26 sus representantes y en siete sus gobernadores, pero los republicanos han sumado dos nuevos senadores. No es una gran victoria, como dice Trump, quien está acostumbrado a mentir, pero sí una derrota menos contundente de la que podía esperarse.

En términos prácticos, el resultado debilita a Trump. Un Presidente populista con mayoría en ambas cámaras del Congreso resultaba realmente peligroso para la Unión Americana y para el mundo. A partir de 2019, sin embargo, la Cámara de Representantes será un contrapeso al Mandatario. Este nuevo cuerpo legislativo, por ejemplo, no le aprobará a Trump su soñado muro en la frontera con México. Por otra parte, la nueva mayoría puede oponerse a la aprobación del nuevo tratado comercial con México y Canadá, lo cual tendría la ventaja de mantener en vigor, cuando menos de manera temporal, el actual, que es bastante mejor, pero generaría incertidumbre y reduciría la inversión de largo plazo.

La Cámara de Representantes puede iniciar una investigación sobre el presidente Trump y promover un juicio político en su contra, pero sería imposible obtener la mayoría de dos terceras partes en el Senado para condenarlo y destituirlo.

Trump considera los resultados de este 6 de noviembre como un triunfo porque el simple hecho de que no fue derrotado, a pesar de su baja aprobación personal, lo pone en camino de la reelección en 2020. Los presidentes estadunidenses en funciones suelen sufrir derrotas en las votaciones intermedias, pero es muy difícil vencerlos en los intentos de reelección. El empate se convierte así en el lanzamiento de la campaña de Trump para 2024.

El resultado ratifica que estamos viviendo tiempos en que los populistas tienen mejores posibilidades que nunca de ganar y mantener el poder. Las posiciones moderadas ya no atraen la atención de los electores, ni en Estados Unidos, ni en México, ni en muchos otros países. La gente quiere soluciones mágicas; y los ciudadanos que se vuelven adictos a las promesas de los populistas están dispuestos a salir a votar en mayor número, por lo que pueden derrotar a quienes sufragan a favor de los candidatos moderados.

ENEMIGO DEL PUEBLO

Ayer Trump acusó al reportero Jim Acosta de grosero y añadió: “Cuando reportas noticias falsas, cosa que CNN hace mucho, eres un enemigo del pueblo”. No es, sin embargo, el único populista que dice que sólo él representa al pueblo.
07 Noviembre 2018 04:01:00
Sueldos por decreto
Andrés Manuel López Obrador ha encontrado la clave para hacer de México un país rico sin esfuerzo. “Los aumentos al salario nunca serán inferiores a la inflación”, afirmó el 5 de noviembre. No será el primer gobernante mexicano que trate de hacerlo. Luis Echeverría ordenó aumentos a los salarios mínimos superiores a la inflación a lo largo de su sexenio, pero en lugar de inaugurar una nueva era de prosperidad provocó una crisis económica y una escalada inflacionaria que provocaron mayor pobreza.

López Obrador ha pedido a los legisladores de Morena que plasmen en una nueva ley los aumentos de los salarios por arriba de la inflación: “Quiero que cuando menos se ponga un renglón que diga: los aumentos al salario nunca serán inferiores a la inflación. Lo voy a decir porque aquí no nos escuchan, aquí no nos ven: que entre todos le demos una cachetada con guante blanco a la política neoliberal”.

No hay certeza acerca de si López Obrador se refiere a los sueldos mínimos o a los generales. Hasta ahora los mínimos han sido definidos por una organización cuasi gubernamental, la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, pero los demás han quedado sometidos a la ley de la oferta y la demanda. En su Proyecto de Nación 2018-2024 López Obrador prometía un aumento anual del sueldo mínimo de “15.6% más inflación, para llegar al fin de sexenio a la cifra de 171 pesos diarios más la inflación que se haya generado en el proceso”. En la actualidad, el mínimo se ubica en 88.36 pesos por lo que estaríamos hablando de una virtual duplicación.

En cuanto a los demás sueldos, el Proyecto de Nación “propone establecer una certificación de trabajo justo que permita reconocer de manera pública a las empresas y empleadores que cubran salarios dignos a sus trabajadores, a partir de estándares previamente fijados por un grupo de especialistas que esté integrado por académicos y sociedad civil, tomando en consideración la rama de industria o actividad, la región y el tamaño de la empresa”. Suena a una pesadilla burocrática.

López Obrador está convencido que los salarios se pueden elevar por decreto o por presiones del Gobierno a las empresas. La experiencia nos dice, sin embargo, que estas medidas no sólo no producen prosperidad por arte de magia, sino que pueden tener consecuencias negativas. Echeverría llevó el salario mínimo en 1976 a su nivel más alto de la historia, un equivalente de 340 pesos diarios de la actualidad, lo cual sólo sirvió para generar una explosión inflacionaria e iniciar un largo descenso del poder de compra, no sólo del mínimo sino de los salarios generales.

Ante una creciente inflación en los años setenta y ochenta, que devastaba el poder de compra de los salarios y amenazaba con volverse endémica, se optó por aumentar el salario mínimo menos que la inflación. Las consecuencias fueron positivas después de algún tiempo. Por una parte, se controló la inflación, la cual se redujo gradualmente a niveles similares a los de los países desarrollados; pero, además, los sueldos promedio se despegaron de los mínimos. Hoy el sueldo promedio registrado en el IMSS, de 351.80 pesos diarios en septiembre, es cuatro veces superior al mínimo.

Una ley que obligue a que los aumentos salariales sean superiores a la inflación no generará prosperidad. Reinstaurará una inflación alta y la hará endémica. Al final saldrán perjudicados quienes menos tienen.

K fallida

Lo peor del corte de agua de 150 horas en el sistema Cutzamala es que el esfuerzo no sirvió de nada. La pieza de conexión, la K invertida, tuvo que ser retirada para dejar funcionando sólo la línea 1. Conagua no ha revelado qué falló, pero lo sucedido es símbolo de un sexenio precedido por una campaña que decía que los priistas sí sabían gobernar.
06 Noviembre 2018 04:02:00
Prensa progre o fifí
No es inusitado que el semanario Proceso haya dedicado una portada editorializada a cuestionar a un político. El titular de esta semana, “AMLO se aísla: El fantasma del fracaso”, es típico de la revista, solo que no ataca a un presidente del PRI o del PAN, sino a Andrés Manuel López Obrador.

La portada refleja una opinión de Diego Valadés, el constitucionalista, expresada en una entrevista con Álvaro Delgado. La revista no hace ningún esfuerzo por aclararlo: simplemente presenta una fotografía de un preocupado López Obrador acompañada de esa cabeza.

Los simpatizantes de la izquierda aplaudían las golpeadoras portadas de Proceso cuando etiquetaban a otros mandatarios, pero no consideran hoy aceptable cuestionar a un presidente electo de su misma ideología. La revista, lectura de cabecera de la izquierda durante 42 años, se convierte así en una traidora a la causa, especialmente porque Julio Scherer Ibarra, hijo del fallecido fundador y gran patriarca de Proceso, Julio Scherer García, será consejero jurídico de la Presidencia en el gobierno de López Obrador.

Yeidckol Polevnsky, presidenta de Morena, comentó en Twitter: “El problema no es convertir una disparatada opinión personal en una desafortunada frase de portada, ni hay ningún ataque a la libertad de expresión, el problema es que una revista que fue progresista desató el repudio y la indignación popular.” Beatriz Gutiérrez Müller, esposa de López Obrador, opinó: “Todavía no toma posesión y ya está ‘solo’ y a punto del ‘fracaso’. El conservadurismo, de izquierda o de derecha, nubla el juicio y da pie a conjeturas fantasiosas. Los extremos pueden tocarse y abrazarse. Bienvenida la pluralidad y el debate. Lo bueno es el desenmascaramiento.”

Rafael Rodríguez Castañeda, director de Proceso, escribió en 2017 con motivo de los 40 años de fundación del semanario: “Quiero establecer el compromiso de Proceso de seguir siendo lo que al poder molesta y obsesiona: una parte sustancial de la conciencia crítica de nuestro país.” Supongo que la negativa portada sobre López Obrador buscaba mandar precisamente ese mensaje al nuevo gobierno, el cual se vuelve más significativo porque La Jornada, la otra gran publicación de la izquierda, se unió a las alabanzas a Enrique Peña Nieto debido a que este Gobierno la rescató de la quiebra.

La portada de Proceso es cuestionable. Tomar una frase de una opinión y colocarla como titular sin ninguna atribución no es una buena práctica periodística, aunque es lo que ha acostumbrado la revista durante décadas. Pero no se puede cuestionar la práctica solo cuando afecta a un presidente “progresista”.

El propio López Obrador ha declarado que los editores de Proceso “están en su derecho de opinar”. También ha buscado conciliar con otros medios. En una entrevista privada con Denise Maerker declaró que Televisa “es extraordinaria para el país”. En distintas ocasiones, en cambio, se ha quejado de la prensa “fifí”, en la que incluye con particular frecuencia al Reforma. “Ya chole con las críticas” dijo recientemente, haciendo referencia a los cuestionamientos al Tren Maya.

A pesar de las críticas, los simpatizantes de la izquierda no creen que el semanario se vaya a hacer “fifí”. “Proceso siempre ha sido progresista –me dijo ayer Polevnsky–. Siempre nos ha apoyado.” No creo, sin embargo, que la función de la prensa sea apoyar a un partido político.

Beneficiados

Los republicanos en Estados Unidos se verán beneficiados en las elecciones intermedias de hoy por la caravana migrante, que infunde terror a muchos electores, y por el crecimiento económico de 3.5%, que mucho debe al recorte de impuestos de Trump. Quizá conserven el Senado.
05 Noviembre 2018 04:01:00
¡Legalizar ya!
La Suprema Corte de Justicia ya estableció jurisprudencia. El Gobierno no puede limitar el “autoconsumo” de mariguana “con fines lúdicos o recreativos” porque la prohibición provoca “una afectación innecesaria y desproporcionada en el derecho al libre desarrollo de la personalidad. en comparación con el grado mínimo de protección a la salud y al orden público que alcanza esa medida”.

La decisión la tomó la primera sala de la Suprema Corte el 4 de noviembre de 2015 en el amparo en revisión 237/2014. El ponente fue Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, quien contó con el respaldo de otros tres ministros, entre ellos la hoy senadora y futura secretaria de gobernación Olga Sánchez Cordero. El único voto en contra fue de Jorge Pardo Rebolledo, quien, sin embargo, objetaba no el fondo del fallo, sino la falta de claridad en temas secundarios, como las reglas para la lícita adquisición de la mariguana.

La decisión sentó ya jurisprudencia tras una serie de fallos concurrentes, pero persisten las dudas prácticas planteadas por el ministro Pardo. De nada sirve que la Corte declare inconstitucional la prohibición al consumo, si se mantienen la del comercio y la del cultivo, transporte o posesión para propósitos comerciales. En este momento, quienes han ganado juicios de amparo pueden consumir mariguana, “pero nosotros –dice la senadora Sánchez Cordero– vamos a caminar en la normativa que pueda implicar ya la producción, la comercialización y la distribución de la mariguana”.

La prohibición ha sido una de esas medidas que los gobiernos toman con el argumento paternalista de que saben más lo que conviene a los gobernados que ellos mismos. No ha sido ni la primera ni la última. La prostitución, el sexo fuera del matrimonio, el alcohol, la homosexualidad o la creencia en “dioses falsos” han sido prohibidos por gobiernos en distintos momentos. En la Inglaterra del siglo 19 el intento de suicidio se castigaba con la muerte por horca.

La prohibición de la mariguana no ha producido una disminución en el consumo, pero sí ha generado un mercado negro que se ha traducido en crimen y violencia. Dos de los últimos presidentes del país, Ernesto Zedillo y Vicente Fox, han reconocido que se equivocaron al combatir la mariguana a través de la fuerza. Incluso Felipe Calderón dijo el 26 de septiembre de 2012, casi al final de su mandato, que la Organización de las Naciones Unidas debe hacer “una valoración profunda de los alcances y de los límites del actual enfoque prohibicionista en materia drogas”.

La ONU no ha actuado, son demasiados los intereses que buscan mantener la prohibición. Sin embargo, hay un movimiento internacional hacia la legalización, cuando menos de la mariguana. Nueve estados de la Unión Americana ya la han despenalizado para uso recreativo y 30 para fines médicos. Uruguay y Canadá la han legalizado también, aunque con tantas restricciones que el mercado negro no ha desaparecido.

En México el fallo de la Suprema Corte abre las puertas para la legalización, pero hay mucho que cambiar en las leyes. Lo que no debemos olvidar es que el Estado no tiene derecho a prohibir nada a la persona por su propio bien. “La Constitución –ha señalado el ministro Zaldívar– permite que cada individuo elija su plan de vida y adopte el modelo de virtud personal que considere válido, en tanto no afecte a los demás.”

Encuestas

En vísperas de elecciones en Estados Unidos, la encuesta de ABC/Washington Post muestra a los demócratas adelante con 52% contra 44% de los republicanos. La de NBC/Wall Street Journal ofrece cifras de 50 contra 43%. Pero como en otras elecciones intermedias, el resultado será definido por la población que salga a votar.
02 Noviembre 2018 04:02:00
El pueblo manda
El presidente electo no tenía por qué inventar una falsa consulta popular. La construcción del aeropuerto de Texcoco empezó por una orden del Ejecutivo y puede detenerse por una orden similar. El propio Enrique Peña Nieto canceló la refinería de Tula iniciada por Felipe Calderón sin recurrir a una consulta y sin hacer ruido en los mercados.

Sin embargo, una de las características de los gobernantes populistas es que “afirman que tienen una conexión carismática directa con ‘el pueblo’. No les gustan las instituciones y buscan debilitar los equilibrios que limitan el poder personal de un líder en la democracia liberal moderna”, según apunta Francis Fukuyama (Identity: The Demand for Dignity and the Politics of Resentment).

Fukuyama se refería a Donald Trump, pero los populistas de todo el mundo actúan igual, al margen de las instituciones democráticas. Reciben órdenes directamente del pueblo. “Los mexicanos –dice Andrés Manuel– quieren que se les consulte, quieren que se les pregunte y lo mejor para no equivocarnos es preguntar”. No es López Obrador el único que manda obedeciendo. Hugo Chávez decía: “Mándeme el pueblo, que yo sabré obedecer”; el subcomandante Marcos declaró: “Que manden los que mandan obedeciendo”; incluso Gustavo Díaz Ordaz afirmaba: “Quien supo obedecer, sabrá mandar”.

Cuando los populistas enfrentan problemas no los resuelven en los tribunales, negocian personalmente con los afectados. Trump amenaza a las empresas que toman medidas con las que no está de acuerdo, como las que mudan plantas a México, y alaba a las que lo obedecen. López Obrador acusa de corrupción a las compañías que han participado en la construcción del aeropuerto de Texcoco, pero se reúne con sus directivos para tranquilizarlos, como Alberto Pérez Jácome de Hermes y Guadalupe Philips de ICA. Al igual que los ejecutivos de las firmas estadunidenses con los que Trump se sienta a hablar, los mexicanos se ven obligados a expresar públicamente su apoyo al “Señor Presidente”. Sus empresas dependen de los contratos del Gobierno; no tienen más opción que aceptar la garantía personal del futuro mandatario que los compensará por sus pérdidas, quizá con otros contratos.

Los contratos cancelados, sin embargo, deben compensarse en los términos del propio contrato, como en el caso del tren interurbano de Querétaro. Si bien el nuevo presidente tiene la facultad de cancelar la construcción del aeropuerto, no puede compensar las pérdidas otorgando contratos de manera discrecional. Lo que se construya en Santa Lucía tendrá que ser licitado, porque así lo ordena la ley.

Los gobernantes populistas afirman que son necesariamente buenos y sus enemigos serán siempre perversos. Trump lo reitera en cada tweet y en cada discurso. López Obrador, también, afirma que los gobernantes anteriores no “tienen llevadera”, pero él, con su ejemplo de hombre honesto, hará que la corrupción desaparezca.

Esta semana afirmó que había encontrado un proyecto para convertir los terrenos del actual aeropuerto en un nuevo Santa Fe, lo cual explicaría por qué las empresas se oponen a la cancelación de Texcoco. No explicó que los terrenos son federales y el uso de suelo lo decide el Gobierno capitalino, por lo que los únicos que podrían hacer negocio ahí serían él y Claudia Sheinbaum.

La cancelación del aeropuerto es importante, pero la forma lo ha sido más. El presidente electo nos está diciendo cómo va a gobernar. Y no es precisamente que el pueblo vaya a mandar.

Mariguana legal

Ya hay jurisprudencia. Los fallos de la Suprema Corte han sentado los precedentes necesarios para que no se pueda castigar a nadie por usar mariguana para propósitos recreativos. Es un paso en la dirección correcta.
01 Noviembre 2018 04:01:00
Vivir sin agua
Ayer se quedó sin agua una parte importante del valle de México. La razón fue un corte total de la provisión del sistema Cutzamala. El corte se realiza para llevar a cabo un mantenimiento mayor en la planta número 5 de origen del Cutzamala: “Esta planta de bombeo –dice Roberto Ramírez de la Parra, director general de Conagua– tiene 30 años de funcionamiento y nunca ha tenido un mantenimiento mayor, y eso es lo que vamos a hacer, porque si falla, pararíamos totalmente el sistema Cutzamala”.

Podríamos estar tranquilos con esta información y pensar que el recorte no es más que una simple pausa indispensable para mantener un buen servicio en el futuro, pero sería engañarnos. El simple hecho de que una planta de bombeo no haya tenido mantenimiento mayor en 30 años es señal de lo que está mal con la forma en que nos estamos preparando para un futuro de escasez. En todo el mundo hay constantes trabajos de mantenimiento en los sistemas de agua, pero no se deja sin líquido durante varios días a una ciudad.

En los últimos años, los gobiernos federales y locales han desviado una parte creciente del gasto público a obras de relumbrón, como distribuidores viales y segundos pisos, y a programas sociales, como los subsidios a personas de la tercera edad, que fomentan la lealtad política y compran votos. Se han abandonado, en cambio, los servicios públicos a los que no se les puede poner una placa del gobierno, como el bacheo, o la infraestructura subterránea, como la del agua, que no se puede ver.

En la Ciudad de México y en muchos otros lugares del país los cobros no alcanzan a cubrir el costo real de extraer y distribuir el líquido. Los políticos establecen precios artificiales con el argumento de que el agua es un derecho humano y prometen que compensarán la pérdida de recursos con subsidios, los cuales nunca se materializan, por lo menos no en los montos necesarios para mantener las inversiones en los niveles adecuados para preservar y ampliar el servicio. Ésta es la razón por la cual la provisión de agua se ha venido deteriorando de manera constante en los últimos años en la Ciudad de México y en otros lugares del país.

No hay visos de que las cosas vayan a mejorar; por el contrario, todo parece indicar que empeorarán. El calentamiento global probablemente hará que sea más difícil obtener agua para la agricultura y para consumo humano, pero la falta de inversión hará que los equipos de bombeo, las redes de irrigación, las potabilizadoras, las tuberías y las plantas de tratamiento pierdan capacidad y se descompongan con mayor frecuencia. Ya las fugas desperdician 40% del agua en la Ciudad de México.

Las malas políticas públicas acelerarán el proceso. La nueva Constitución de la Ciudad de México ha prohibido la inversión privada en el manejo y mantenimiento de las redes de agua. El resultado ha sido la cancelación de obras de reparación, prevención y mejora que iban a ser realizadas por empresas privadas. Martí Batres de Morena, hoy presidente del Senado, ha presentado una iniciativa para extender esta prohibición a todo el país e impedir la inversión privada en cualquier trabajo que tenga que ver con el agua, como si tuviera sentido evitar la inversión en el producto más necesario de todos. Parecería que la nueva clase política tiene un interés especial en aumentar el problema de la falta de agua en nuestro país.

Negativa

Fitch Ratings bajó ayer la perspectiva de la economía mexicana de estable a negativa. La promesa de invertir en refinerías y dejar de exportar crudo de Pemex y la cancelación del aeropuerto de Texcoco han incidido en la decisión. La medida se reflejará en mayores pagos de interés por las deudas del Gobierno y las empresas de nuestro país.
31 Octubre 2018 04:00:00
Pecado de orgullo
Para los antiguos griegos el pecado de orgullo era la fuente de la tragedia. Prometeo fue encadenado y torturado por robar el fuego para entregarlo a los hombres. A Edipo se le castigó por matar a su padre y yacer con su madre, aunque lo haya hecho sin darse cuenta. Orestes fue perseguido por matar a su madre, Clitemnestra, quien a su vez asesinó a Agamenón, su esposo, por sacrificar a su hija Ifigenia.

Quizá el presidente electo de México debería revisar las viejas historias griegas. Una parte del problema que está enfrentado en el aeropuerto de Texcoco surge de esa hybris, el pecado de orgullo en que incurrían los personajes de las tragedias.

Esto puede sorprender porque Andrés Manuel López Obrador se ha presentado siempre como un político humilde. Al cancelar el aeropuerto afirmó que no había sido él, sino el pueblo sabio, el que tomó la decisión y añadió que va a gobernar siempre obedeciendo. A todo lo largo del proceso, sin embargo, ha mostrado el orgullo que los dioses castigaban en la literatura de la Grecia antigua.

Vicente Fox canceló ya una vez el aeropuerto de Texcoco, en 2002, sin que se hayan registrado turbulencias financieras o pérdida de confianza. También buscó reemplazar ese aeropuerto con el actual AICM suplementado por otros, como el de Toluca, el de Cuernavaca y el de Puebla. Toluca llegó a tener 5 millones de pasajeros en 2005, cuando en 2017 apenas manejó 789 mil. Varias razones explican por qué la primera cancelación de Texcoco no provocó daños financieros. La principal, por supuesto, es que la obra apenas comenzaba. Pero Fox no cometió el pecado de orgullo que ha afectado a la actual toma de decisión: reconoció simplemente una humillante derrota política ante los machetes de San Salvador Atenco.

López Obrador se ha opuesto al aeropuerto de Texcoco desde que gobernaba la Ciudad de México. Prometió en campaña que lo cancelaría sin importar el costo, aunque al percibir la enorme inquietud que causaba moderó su posición. Dijo entonces que estaría dispuesto a privatizarlo, para que su gobierno no tuviera que gastar dinero público, pero después afirmó que lo sometería a consulta popular. Al final no hizo ni una cosa ni la otra. Su consulta fue una simulación, con los dados cargados a favor de la cancelación, y después echó al pueblo la culpa de la decisión. Ahí radica el pecado de orgullo.

Como tantos protagonistas de tragedias griegas, López Obrador actúa con la arrogancia de quien se siente más allá de toda advertencia, como Agamenón al sacrificar a su hija Ifigenia. Quienes cuestionan sus dogmas son descalificados, mientras que aquellos que lo apoyan siempre tienen la razón, aun cuando él mismo falsee sus posiciones, como ocurrió con la empresa francesa NavBlue. La ceguera del orgullo lo lleva a llamar contratistas inmorales a quienes se oponen a sus designios, pero él sienta a su contratista de cabecera, José María Riobóo, en la conferencia de prensa en la que anuncia la cancelación de Texcoco.

El error de octubre no destruirá a México: cancelar un aeropuerto de 16 mil millones de dólares no borrará una economía de 1.1 billones de dólares anuales. El pecado de orgullo, empero, sí puede provocar crisis económicas. Lo ha hecho una y otra vez en la historia de México, cuando los presidentes han pensado que sus órdenes deben ser obedecidas, aunque violen las leyes de la economía, los preceptos de la sensatez o los dictados de la aeronáutica.

Tres ‘aereopuertos’

López Obrador prometió este 29 de octubre tener “tres aereopuertos [sic] en tres años”. Sin embargo, nada más el manifiesto de impacto ambiental y el proyecto ejecutivo de Santa Lucía se pueden llevar dos o tres años. ¿O acaso piensa hacer el trabajo sin el proyecto ejecutivo, como en la Línea 12 del Metro?
31 Octubre 2018 02:01:00
Pecado de orgullo
Para los antiguos griegos el pecado de orgullo era la fuente de la tragedia. Prometeo fue encadenado y torturado por robar el fuego para entregarlo a los hombres. A Edipo se le castigó por matar a su padre y yacer con su madre, aunque lo haya hecho sin darse cuenta. Orestes fue perseguido por matar a su madre, Clitemnestra, quien a su vez asesinó a Agamenón, su esposo, por sacrificar a su hija Ifigenia.

Quizá el presidente electo de México debería revisar las viejas historias griegas. Una parte del problema que está enfrentado en el aeropuerto de Texcoco surge de esa hybris, el pecado de orgullo en que incurrían los personajes de las tragedias.

Esto puede sorprender porque Andrés Manuel López Obrador se ha presentado siempre como un político humilde. Al cancelar el aeropuerto afirmó que no había sido él, sino el pueblo sabio, el que tomó la decisión y añadió que va a gobernar siempre obedeciendo. A todo lo largo del proceso, sin embargo, ha mostrado el orgullo que los dioses castigaban en la literatura de la Grecia antigua.

Vicente Fox canceló ya una vez el aeropuerto de Texcoco, en 2002, sin que se hayan registrado turbulencias financieras o pérdida de confianza. También buscó reemplazar ese aeropuerto con el actual AICM suplementado por otros, como el de Toluca, el de Cuernavaca y el de Puebla. Toluca llegó a tener 5 millones de pasajeros en 2005, cuando en 2017 apenas manejó 789 mil.

Varias razones explican por qué la primera cancelación de Texcoco no provocó daños financieros. La principal, por supuesto, es que la obra apenas comenzaba. Pero Fox no cometió el pecado de orgullo que ha afectado a la actual toma de decisión: reconoció simplemente una humillante derrota política ante los machetes de San Salvador Atenco.

López Obrador se ha opuesto al aeropuerto de Texcoco desde que gobernaba la Ciudad de México. Prometió en campaña que lo cancelaría sin importar el costo, aunque al percibir la enorme inquietud que causaba moderó su posición. Dijo entonces que estaría dispuesto a privatizarlo, para que su gobierno no tuviera que gastar dinero público, pero después afirmó que lo sometería a consulta popular. Al final no hizo ni una cosa ni la otra. Su consulta fue una simulación, con los dados cargados a favor de la cancelación, y después echó al pueblo la culpa de la decisión. Ahí radica el pecado de orgullo.

Como tantos protagonistas de tragedias griegas, López Obrador actúa con la arrogancia de quien se siente más allá de toda advertencia, como Agamenón al sacrificar a su hija Ifigenia. Quienes cuestionan sus dogmas son descalificados, mientras que aquellos que lo apoyan siempre tienen la razón, aun cuando él mismo falsee sus posiciones, como ocurrió con la empresa francesa NavBlue. La ceguera del orgullo lo lleva a llamar contratistas inmorales a quienes se oponen a sus designios, pero él sienta a su contratista de cabecera, José María Riobóo, en la conferencia de prensa en la que anuncia la cancelación de Texcoco.

El error de octubre no destruirá a México: cancelar un aeropuerto de 16 mil millones de dólares no borrará una economía de 1.1 billones de dólares anuales. El pecado de orgullo, empero, sí puede provocar crisis económicas. Lo ha hecho una y otra vez en la historia de México, cuando los presidentes han pensado que sus órdenes deben ser obedecidas, aunque violen las leyes de la economía, los preceptos de la sensatez o los dictados de la aeronáutica.

TRES 'AEROPUERTOS'

López Obrador prometió este 29 de octubre tener “tres aereopuertos [sic] en tres años”. Sin embargo, nada más el manifiesto de impacto ambiental y el proyecto ejecutivo de Santa Lucía se pueden llevar dos o tres años. ¿O acaso piensa hacer el trabajo sin el proyecto ejecutivo, como en la Línea 12 del Metro?


30 Octubre 2018 04:01:00
Habló la democracia
“Ganó la democracia y ganó el pueblo de México, y viva México”. Así cerró ayer Andrés Manuel López Obrador la conferencia en la que ratificó la cancelación del nuevo aeropuerto de Texcoco. Es una paradoja ante una consulta organizada por simpatizantes de Morena en la que participó apenas 1% de los ciudadanos con reglas sesgadas para favorecer a Santa Lucía.

“Deben entender que se acabó el contratismo, el influyentismo, se acabó la corrupción”, afirmó. “Lo que le[s] diría a esos empresarios y contratistas corruptos es que se vayan acostumbrando... Les molesta mucho, les irrita”. Sentado junto a él estaba José María Riobóo, el contratista al que le asignó de forma directa el proyecto del segundo piso del Periférico en la Ciudad de México.

“No tiene nada que ver el ingeniero Riobóo –dijo–. No va a ser contratista. Él siempre me ha apoyado y lo considero uno de los mejores técnicos de este país y uno de los mejores ingenieros del mundo en esta materia. Claro que no lo ven con buenos ojos los que tienen intereses”. Debe ser un gran consultor: es el mismo que afirmó, ante una pregunta sobre la compatibilidad de Santa Lucía y el AICM, que “los aviones no pueden chocar. automáticamente se repelen, por los mismos radares”.

Cancelar el nuevo aeropuerto no va a costar nada, afirmó López Obrador. Por el contrario, “vamos a ahorrar 100 mil millones de pesos”. ¿Cómo? “Vamos a hablar... con los empresarios, con los contratistas, para llegar a un acuerdo. Hay la posibilidad de que sigan con los contratos haciendo la obra en Santa Lucía, el mismo volumen de obra en Santa Lucía, o llegar a arreglos y, en todo caso, se va a actuar con apego a la legalidad”. Pero, ¿no se había terminado el contratismo y no eran corruptos los contratistas de Texcoco? ¿Qué pasa con la ley que obliga a la licitación de obras públicas? ¿No habrá licitaciones en Santa Lucía?

Las empresas que están construyendo el aeropuerto de Texcoco afirman que cuesta más cancelarlo que terminarlo, con el problema adicional que los tres aeropuertos que quiere el Presidente electo no tendrán la conectividad para un centro de conexiones internacionales, un hub, que necesitan la industria aeronáutica y la turística. López Obrador dice que el aeropuerto de Santa Lucía, para el que no hay manifestación de impacto ambiental ni proyecto ejecutivo, costará solo 70 mil millones de pesos, aunque el Colegio de Ingenieros señala que no serían menos de 217 mil millones.

Hasta los patos estarán más tranquilos, declaró ayer López Obrador, y quedará a salvo el lago Nabor Carrillo. En realidad, este lago artificial no solo no iba a ser afectado por el aeropuerto, sino que se beneficiaría de las obras de mitigación hídrica, que la cancelación dejará sin realizar.

¿Qué se hará en el espacio del aeropuerto cancelado? “Hay muchas opciones –dice López Obrador–. Un parque ecológico, un parque para lo ambiental, agregando lo deportivo”. En realidad, la ley obliga a demoler las estructuras levantadas y a quitar los pilotes enterrados, pero nadie ha calculado el costo.

Lo que más preocupa no es el aeropuerto, pese al dispendio y lo absurdo de cancelar una obra avanzada e indispensable, sino el mensaje de que esta será la forma en que tomará decisiones el próximo Gobierno: con ocurrencias avaladas no por especialistas, sino por consultas amañadas con participación del 1% del electorado.

DESPLOMES

El peso se depreció fuerte ayer. El tipo de cambio al mayoreo subió de 19.3609 a 20.0306 a las 14:30 de ayer, 3.46% (Bloomberg). En ventanillas bancarias pasó de 19.75 a 20.30 (Citibanamex). La Bolsa Mexicana de Valores se desplomó 4.2 por ciento. AMLO dijo que no hay nada que temer.

29 Octubre 2018 04:02:00
Precios sin garantía
Si alguna propuesta de Andrés Manuel López Obrador deja en claro que busca regresar a los tiempos del viejo PRI es la reimplantación de los precios de garantía. La ilusión es que estos precios artificialmente fijados por políticos generarán autosuficiencia alimentaria; la experiencia sugiere que redundarán en costosos subsidios, pobreza rural y corrupción.

La promesa de regresar a los precios de garantía que se abandonaron en 1994 la hizo López Obrador desde la campaña electoral. Los nuevos precios de garantía se aplicarán a cultivos de maíz, frijol, trigo panificable y arroz, así como a la producción de leche fresca. La Oficina de Transición de Agricultura y Desarrollo Rural anunció este 25 de octubre que el nuevo gobierno fijará precios muy superiores a los de mercado. La tonelada de maíz, por ejemplo, la pagará a 5 mil 610 pesos mientras que en el mercado internacional se ubica en 2 mil 770 pesos. El requisito es que los productores tengan parcelas de menos de 5 hectáreas, mientras que las compras se limitarán a 20 toneladas por vendedor.

Para que los precios de garantía no lleven a una escalada en los precios de los alimentos, el Gobierno tendrá que dedicar una cantidad de recursos no especificada a subsidiar las compras. El monto puede aumentar en el futuro si bajan los precios de los productos agrícolas.

La enorme diferencia entre el precio oficial y el de mercado generará corrupción. La limitación del subsidio a los productores con predios de hasta 5 hectáreas creará un incentivo para mantener la actual fragmentación de la tierra. La producción se volverá más ineficiente. El maíz y el trigo requieren de grandes extensiones de tierra para ser competitivos, pero los precios de garantía atarán a los productores a pequeñas parcelas que los condenan a vivir en la pobreza e inhibirá la inversión en productos con mayor futuro, como el aguacate o las hortalizas.

A Conasupo, la Compañía Nacional de Subsistencias Populares, la creó Gustavo Díaz Ordaz (ese presidente que los políticos de hoy quieren borrar de la historia), en 1965 y se convirtió en la institución insignia de la política alimentaria del viejo PRI. Fue un foco de corrupción y de pérdidas enormes. Sus actividades y subsidios se recortaron de manera gradual a partir de la crisis financiera de los 80 y la compañía fue extinguida finalmente en 1999, al final del Gobierno de Ernesto Zedillo.

Ignacio Ovalle, secretario particular de Luis Echeverría y director del Instituto Nacional Indigenista con José López Portillo, donde conoció a un joven Andrés Manuel López Obrador, fue director de Conasupo en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari. Desde ese cargo lanzó los “tortivales”, bonos para entregar tortillas a familias pobres y asegurar su lealtad al PRI. Hoy Ovalle regresa a la política con López Obrador como titular de Seguridad Alimentaria Mexicana, una institución que asumirá las responsabilidades de Diconsa y Liconsa, y que busca convertirse en una nueva Conasupo. Junto con los precios de garantía, este Segalmex, que recuerda el viejo SAM, el Sistema Alimentario Mexicano, de José López Portillo, marca el retorno a un sistema de subsidios y precios de garantía que pretendió hacer a México autosuficiente en alimentos, pero que sólo sirvió para comprar votos, generar corrupción y empobrecer el campo mexicano.

Nostalgia del pasado

Para quienes sienten nostalgia por el viejo sistema alimentario mexicano, habría que invitarlos a releer a Arturo Warman, el fallecido autor de El campo mexicano en el siglo XX: “Un campo pobre, avejentado y conservador, que se repite a sí mismo en vano intento para ser lo que no fue, no es la tierra prometida.”
26 Octubre 2018 04:00:00
Salir a votar
Es una consulta sin ninguna garantía de fiabilidad. Quienes la organizan, los simpatizantes de Andrés Manuel López Obrador, son los mismos que manejan como voluntarios las mesas de votación y quienes contarán los votos.

No hay mamparas que garanticen la secrecía del sufragio. No hay seguridad sobre el resguardo de las urnas. No hay padrón de electores. Ayer por la mañana, la aplicación electrónica que supuestamente garantizaría que no se pudiera votar varias veces no funcionaba en la mesa del Zócalo de la Ciudad de México, por lo que los funcionarios anotaban el nombre y el número de la credencial de elector en una libreta. Tampoco se podía entrar a la página mexicodecide.com.mx para encontrar la ubicación de las casillas. Las boletas no estaban foliadas. La tinta para marcar el pulgar sí se aplicaba, pero sin certeza de que se mantendría los cuatro días de la
votación.

López Obrador, en un desplante de supuesta imparcialidad, dobló su boleta y la depositó sin cruzar ninguna de las opciones. Había más reporteros que electores en la explanada de la alcaldía de Tlalpan cuando se presentó a votar.

No hay que tener miedo a la consulta, dijo. No va a haber problemas económicos si se cancela el nuevo aeropuerto. “Voy a buscar a Carlos Slim, es uno de los contratistas. Voy a buscar a Jerónimo Gerard, otro de los contratistas.. Voy a buscar a Olegario Vázquez. Voy a buscar a los empresarios de ICA. Son como cinco grandes empresas las que están trabajando. De ellos, lo que he sabido, es que no hay ningún problema.” Así se arreglan las cosas en el México corporativista.

La consulta se ha hecho para justificar la decisión de cancelar el aeropuerto de Texcoco. Todas las reglas están hechas para conducir a ese resultado. El proselitismo del nuevo gobierno en contra del proyecto parece haber funcionado. Las encuestas sugieren que hasta hace algunas semanas la mayoría de los mexicanos estaban a favor de continuar el aeropuerto de Texcoco, pero en las últimas semanas, con la campaña de López Obrador, las opiniones se han equilibrado o incluso favorecen ya la cancelación. En una consulta como ésta, sin embargo, en que se espera vote menos del 1% de los ciudadanos inscritos en el padrón, la capacidad de acarreo de votantes asume el papel más importante.

Yo, por lo pronto, me presenté a votar ayer frente al edificio de la CFE en Reforma e Insurgentes, mientras un grupo de manifestantes bloqueaba (como tantas veces) la entrada principal del edificio. Lo hice con relativa facilidad y sin problemas. Había una treintena de personas formadas. Supongo que mi voto no contará para nada, especialmente por la forma en que se ha manejado esta consulta, pero no me arrepiento de haber perdido mi tiempo.

Ayer por la mañana, por otra parte, lancé un sondeo en mi cuenta de Twitter con una pregunta muy sencilla: “Y usted por cuál vota: Santa Lucia o Texcoco”. Recibí miles de votos. La votación está abierta hasta hoy en la mañana, pero las últimas cifras que vi antes de redactar este artículo señalaban que 13% de los participantes se pronunciaba por Santa Lucía y 87% por Texcoco.

No faltó quien comentara que mi pequeño ejercicio en Twitter no es una encuesta representativa con participación de todos los grupos de la sociedad. Es verdad, lo reconozco. Tampoco la consulta de Andrés Manuel.

Medios mentirosos

Donald Trump dijo ayer en Twitter que “una gran parte del enojo que vemos hoy en día es causado por el reporteo falso e incorrecto de los medios tradicionales, lo que yo llamo fake news”. Andrés Manuel López Obrador también se quejó ayer de los medios y los comentaristas que lo critican: “El problema –dijo– es que hay medios de comunicación que también se dedican al contratismo”.
25 Octubre 2018 04:02:00
¿Ir a votar?
Un amigo, abogado, me pregunta: “Hola querido Sergio. ¿Tiene algún caso ir a votar o es perder el tiempo?”. Mi respuesta: “Seguramente es perder el tiempo, pero yo voy a ir a perderlo”.

No me hago ilusiones. La consulta no está diseñada para ofrecer una oportunidad equitativa para que la población exprese su punto de vista sobre un tema de importancia nacional. Está hecha para favorecer la posición del futuro presidente, Andrés Manuel López Obrador, quien desde que era Jefe de Gobierno de la Ciudad de México rechazó Texcoco como posible sede del nuevo aeropuerto.

Reforma publicó el 18 de octubre un estudio, elaborado por Lorena Becerra y Joaquín Zambrano, que muestra que la selección de lugares para colocar las mesas de votación se concentra en municipios que votaron de manera más cuantiosa por López Obrador. El Financiero dio a conocer el 23 de octubre un trabajo que señala que, aun cuando el 53% de la gente apoya continuar la construcción del aeropuerto de Texcoco, la redacción de la consulta promueve un resultado favorable a la preferencia del presidente electo: reacondicionar el actual AICM y el aeropuerto de Toluca y construir dos pistas en la base aérea de Santa Lucía.

Isaac Katz, el economista del ITAM, comentaba en Twitter, “Curioso, pero no van a poner ninguna mesa en Polanco, Lomas de Chapultepec, Tecamachalco e Interlomas, colonias donde habitan individuos que son intensivos usuarios del aeropuerto. ¿Por qué será?”. El periodista Pascal Beltrán del Río respondió “Y 18 mesas de votación en Tabasco contra 16 en la Ciudad de México. ¿Cómo se puede justificar eso?”

López Obrador ha impulsado la polémica sobre el aeropuerto con el propósito de generar una mayor participación en la consulta. Por eso el ejercicio se alargará cuatro días, desde este 25 hasta el domingo 28 de octubre. Aun así, el número de ciudadanos que acudir a votar será muy pequeño en comparación con el padrón de electores. Se van a imprimir entre 500 mil y un millón de boletas; no se ha dado a conocer un número exacto, ni algún mecanismo para evitar falsificaciones, pero son muy pocas boletas para un padrón de más de 90 millones de electores. Habrá, por otra parte, mil 73 mesas de recepción de votos, contra 156 mil en una elección general. Esto hará mucho más vulnerable la consulta a los acarreos de votantes. El ejercicio es organizado y los votos serán contados por simpatizantes de Morena. Si un Gobierno del PRI o del PAN hubiera organizado una votación tan cuestionable, López Obrador habría protestado, y con razón.

La consulta busca justificar la opción del presidente electo. Por eso la cancelación del aeropuerto de Texcoco es la única decisión gubernamental hasta ahora sometida a una consulta. Ni el Tren Maya ni la desconcentración de la Administración pública lo serán. La cancelación del nuevo aeropuerto es también la promesa de campaña de López Obrador más cuestionada por los ciudadanos. Por eso esta consulta amañada.

¿Para qué perder el tiempo, entonces, yendo a votar? Quizá porque es importante reducir al máximo posible la manipulación. La decisión de un nuevo aeropuerto no se debería tomar en una consulta; pero como ya nos encontramos en medio de esta maniobra política, lo mejor es expresar nuestro punto de vista para reducir la influencia de los activistas y acarreados que buscarán convertir el proceso en respaldo a una decisión política para un tema técnico.

Sin crisis

La cancelación del aeropuerto de Texcoco no va a provocar una devaluación del peso ni una crisis financiera, pero sí introducirá un factor de incertidumbre a los inversionistas de México y el mundo ante el nuevo Gobierno y puede subir las tasas de interés.
24 Octubre 2018 04:01:00
¿Lago o aeropuerto?
Queremos un lago y no un aeropuerto. La frase ha sido una de las más convincentes en la batalla política por el nuevo aeropuerto. “La vocación de Texcoco es ser lago y la prioridad de la Ciudad de México debería ser tener agua –afirma el arquitecto Jorge Ponce Amezcua–. Por ello, una de las preguntas en la consulta con la que se pretende decidir el futuro del NAIM debería ser: ¿prefieres tener aeropuerto o agua?”.

Pero no todo el mundo está convencido. El senador por Morena Higinio Martínez se ha pronunciado a favor de continuar el aeropuerto de Texcoco, aprovechando que Andrés Manuel López Obrador dijo “que podíamos opinar con libertad”. El político texcocano apunta: “Se dice que con el aeropuerto va a desaparecer el lago de Texcoco y eso no es cierto. El lago desapareció desde hace 200 años. Lo que queda es un lago de aguas grises, el Nabor Carrillo, que se alimenta del drenaje y de los ríos de Texcoco, Teotihuacán y Chicoloapan, que han sido contaminados por decenas de años”.

La Academia Mexicana de Impacto Ambiental, A.C. (AMIA), ha divulgado un documento sobre el tema y “concluye que se debe continuar con la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México en el sitio Texcoco”.

El proyecto de Santa Lucía no tiene manifestación de impacto ambiental; la opción de Texcoco, a pesar de que no carece de problemas, porque toda gran obra de infraestructura los tiene, sí permite un desarrollo sustentable, según la AMIA.

Es falso que se haya desecado el exlago de Texcoco para la construcción del aeropuerto. Al igual que el senador Martínez, la AMIA señala que la zona “se había transformado en pastizales salados” desde hace mucho tiempo. Los principales cuerpos de agua, como el Nabor Carrillo, no son naturales y se construyeron para la regulación hídrica. El proyecto del NAIM, sin embargo, incluye una serie de obras de mejoramiento de los cuerpos de agua que “incidirán en una mejor calidad ambiental para las aves residentes y migratorias” y que permitirán una mejor regulación hídrica.

Se ha argumentado que el terreno del aeropuerto está más abajo que el Valle de México, por lo que estaría sometido a posibles inundaciones, pero en realidad se encuentra dos metros arriba. La construcción del aeropuerto, se dice, ha hecho que se abran minas de piedra en la zona, cuando las minas han venido operando en el lugar desde hace mucho tiempo.

En realidad, el ambiente de Texcoco se vería deteriorado si no continúa la obra. Ya se ha construido una parte significativa del proyecto. El impacto que iba a tener lugar, me dice Gabriel Quadri, consultor en temas ambientales, ya sucedió. Si se cancela el aeropuerto, no se concluirán las obras de mitigación; en cambio, habría que demoler y excavar todo lo ya construido, lo cual sería extraordinariamente caro y difícil.

Cancelar el aeropuerto, por otra parte, dejaría la zona abierta a las invasiones de tierra que han extendido la mancha urbana en el oriente de la Ciudad de México desde hace décadas.

Más que preguntar si queremos un lago o un aeropuerto, hay que considerar cuál es el mejor proyecto para mejorar el ambiente de una zona profundamente deteriorada. El nuevo aeropuerto protege el lugar e incluye mejoras hídricas significativas. Más que cancelarlo, hay que transformarlo en punta de lanza para la recuperación ecológica de todo Texcoco.

SIN DOGMAS

Un enojado Andrés Manuel López Obrador afirmó ayer que el anuncio de que Pemex compró 1.4 millones de barriles de petróleo ligero al extranjero “es una muestra más del gran fracaso de la política neoliberal o neoporfirista de los últimos 30 años”. Pero hay muchas razones para comprar crudo. Pemex debe poder decidir sin dogmas qué conviene más en un momento dado: comprar o vender, de qué tipo y para qué.
23 Octubre 2018 04:00:00
El dedito sabio
El Presidente electo ha querido dejar nuevamente a su dedito una decisión importante, pero ha querido disfrazarla de consulta popular. Ha sido cuidadoso, sin embargo, para que el pueblo sabio no contradiga la decisión de su dedo.

Como candidato, López Obrador propuso primero la cancelación del aeropuerto de Texcoco. Después ofreció que continuaría la construcción, pero como una concesión privada y sin inversión pública. Más tarde afirmó que haría una consulta popular para decidir.

La idea de la consulta tranquilizó a empresarios e inversionistas. Si bien la gente común y corriente no tiene los conocimientos técnicos para elegir la mejor ubicación de un aeropuerto, las encuestas de opinión señalan que Texcoco es la opción favorecida por los ciudadanos.

La forma en que se ha diseñado la consulta, sin embargo, sugiere que no hay ninguna intención de que la decisión quede fuera del control del dedito de López Obrador.

Una buena consulta popular, realizada por una institución imparcial y profesional, como el Instituto Nacional Electoral, habría tenido credibilidad; pero en la de López Obrador solo hay boletas para menos del 1% de los votantes y se colocarán urnas principalmente en municipios que favorecieron a López Obrador en las elecciones de julio.

Si bien López Obrador pidió al gobierno de Enrique Peña Nieto retirar un promocional que ofrecía una visión positiva del aeropuerto de Texcoco, el propio López Obrador declaró: “Yo no quiero dejar de ser imparcial. Si me lo permiten nada más esta vez, si se hacen esas pistas en Santa Lucía hay un ahorro de más de 100 mil millones de pesos”. No mencionó que la cancelación del aeropuerto de Texcoco implicará tirar a la basura 120 mil millones de pesos o más.

El Consejo Coordinador Empresarial afirma que la consulta “no ofrece garantías claras de imparcialidad, objetividad y seguridad”; su sesgo la “deslegitima como instrumento neutral de consulta efectiva a la ciudadanía”.

Un documento de Citi, el grupo financiero, “Mexico City’s New Airport: An ‘October Mistake’ in the Making?”, advierte: “El impacto económico y financiero será significativo en el corto y largo plazos. Nuestro pronóstico macroeconómico se deterioraría”.

López Obrador ha perdido muchas elecciones, pero nunca una consulta. Como jefe de gobierno del Distrito Federal realizó cinco. En 2001 preguntó por vía telefónica si la capital aceptaba el horario de verano adoptado en la República y 75% de los consultados coincidió con él que era mejor que la ciudad tuviera su propio horario, lo cual descartó la Suprema Corte que le reconoció la facultad de fijar el horario al Congreso. Más tarde ese año preguntó si debía subir el precio del Metro de 1.50 a 2 pesos, propuesta que aceptó el pueblo sabio. En 2002 consultó si debía construir el segundo piso del Periférico y una vez más el resultado favoreció a su proyecto. En 2002 y 2004 hizo dos consultas telefónicas sobre si debería quedarse como jefe de gobierno y en ambos casos recibió un respaldo de 95 por ciento.

López Obrador sabe cómo manipular las consultas. La clave radica en tener ejercicios en que no participe toda la población, sino solo sus simpatizantes. En la del aeropuerto quiere aplicar la misma técnica y cargar los dados. Así, la responsabilidad de la decisión no será de él, sino del pueblo sabio.

Trump gana

El gran ganador de la caravana migrante es Donald Trump, quien ya ha anunciado que ante el fracaso del Gobierno mexicano para detenerla va a desplegar al Ejército en la frontera. Esto fortalecerá su imagen ante las elecciones del 6 de noviembre.
22 Octubre 2018 04:02:00
Votar con los pies
Cuando los discursos de los políticos o de los generales se agotan, el pueblo vota con los pies. Lo dijo supuestamente Lenin cuando en 1917 los soldados rusos empezaron a desertar de una guerra que no comprendían. Lo hemos visto cuando quienes no encuentran oportunidades emigran para buscar mejores condiciones de vida. Ahí están los trágicos ejemplos de Honduras y Venezuela.

Hay mucho de teatro político en la caravana migrante que ingresó a México el 19 de octubre. Quien busca emigrar para mejorar su vida lo hace de manera callada y no en una marcha rodeada de policías y reporteros. Los organizadores de la caravana buscan mandar un mensaje político y por eso irrumpieron violentamente por la frontera mexicana, mandando a las mujeres, los niños y los ancianos por delante. Querían mártires antes que llegar a salvo a Estados Unidos.

Algo hubo de dramático, pero también de paradójico, cuando estas 4 mil personas cantaron con lágrimas el Himno Nacional de Honduras antes de lanzarse con sus arietes humanos a romper las rejas del cruce fronterizo entre Tecún Umán, Guatemala, y Ciudad Hidalgo, México. El desplante de patriotismo contrasta con el hecho de que Honduras es el país que quieren dejar atrás.

Otra paradoja es que el destino soñado por este grupo, y por millones más, es un país en el que prevalece ese sistema de libre empresa que sus líderes políticos deploran. La Unión Americana tiene un perverso sistema económico, dicen los dirigentes. pero es el destino al que quieren llegar los migrantes. Estos escuchan discursos que promueven una economía estatista, pero sueñan con vivir en un país con libertad económica y empleos bien pagados.

“Votar con los pies –afirma Ilya Somin, académico nacido en Rusia que llegó de niño a los Estados Unidos– es una herramienta para ampliar la libertad política, la habilidad de la gente para escoger el régimen político en el que quiere vivir”. Siempre hay una mayor migración de países pobres a ricos, pero otras consideraciones pesan también sobre el ánimo de los migrantes. A pesar de las buenas estadísticas de educación y de salud en Cuba, la emigración en los tiempos de la revolución ha sido enorme y la inmigración, en cambio, inexistente. A pesar de que Venezuela vive hoy un paraíso socialista, los flujos migratorios se han revertido: cuando el país vivía la explotación del capitalismo, era un receptor neto de inmigrantes; hoy, alrededor de 2.3 millones de venezolanos, de una población de 32 millones, han salido del país.

México, nos dicen, vive una bancarrota desde que empezó el período neoliberal. Quizá, pero las cifras señalan que el flujo migratorio se ha revertido. Hoy son más los mexicanos que regresan a México que los que se mudan a Estados Unidos. Tal vez el endurecimiento de la frontera ha tenido algo que ver, pero este no ha hecho que se revierta el flujo de centroamericanos.

Cuando no hay barreras migratorias, el voto con los pies se vuelve más claro. En el interior de Estados Unidos la gente se ha mudado siempre en busca de las oportunidades de empleo. En México, los jornaleros dejan Oaxaca para ir a trabajar a Sonora y Baja California, a pesar de que sus líderes políticos dicen que los explotan. Incluso cuando hay barreras, la gente arriesga todo para incorporarse a los sistemas económicos más exitosos. Votar con los pies es la señal más clara de las aspiraciones de un pueblo.

Fitch y Nahle

Dice Rocío Nahle que no entiende por qué Fitch ha bajado a negativa la perspectiva de Pemex cuando AMLO ha prometido grandes inversiones y una nueva refinería. Esa es precisamente la razón. Prometer inversiones en gasolina, un producto con pérdidas, para dejar de exportar crudo, pese a su rentabilidad, genera dudas sobre la futura solidez de la empresa.
19 Octubre 2018 04:01:00
Amenazas y visas
Donald Trump amenazó ayer en Twitter que si México no detiene “el asalto” de migrantes de Guatemala, Honduras y El Salvador, “llamaré al ejército de los Estados Unidos y CERRARÉ NUESTRA FRONTERA SUR” [sus mayúsculas]. El asalto a nuestro país por nuestra frontera sur, incluyendo elementos Criminales y DROGAS [más mayúsculas] que entran torrencialmente, es mucho más importante para mí, como Presidente, que el Comercio o el USMCA”.

Esta advertencia llega tres semanas antes de las elecciones del 6 de noviembre y se dirige más a los votantes estadunidenses que al Gobierno mexicano. Es una respuesta a la llamada “caravana migrante” que un grupo de hondureños empezó el 13 de octubre desde San Pedro Sula y que pretende atravesar México para llegar a
Estados Unidos.

La caravana no va a abrumar a las autoridades migratorias de México o de Estados Unidos. Miles de personas cruzan diariamente las fronteras de manera ilegal. Unos centenares que señalan de antemano su ruta para mandar un mensaje político no son un riesgo. Quienes realmente quieren cruzar de forma ilegal hacen todo lo posible para no llamar la atención.

Para Trump, sin embargo, la caravana es una magnífica oportunidad para promover una agenda antiinmigrante y proteccionista, y para atacar a sus rivales demócratas, a quienes acusa de haber promovido leyes migratorias débiles y de favorecer una política de fronteras abiertas.

Trump sabe que la inmigración de centroamericanos y mexicanos es muy impopular. Cerrar totalmente la frontera tendría un costo de miles de millones de dólares diarios, y quizá sea ilegal, pero la amenaza le permite a Trump mandar a los electores el doble mensaje de que él se opone a la inmigración y al comercio internacional.

La caravana está generando también respuestas políticas en nuestro país. El Instituto Nacional de Migración señaló que los miembros de la caravana tendrán que cumplir con los requisitos migratorios, como cualquier extranjero. No hay nada que objetar ante una institución gubernamental que dice que va a aplicar las leyes, solo que vivimos tiempos políticos; por eso Manuel Velasco, el muy político gobernador de Chiapas y senador con licencia, ha afirmado que ofrecerá una bienvenida de “puertas abiertas” a la caravana. Poco importa que la migración no competa a un gobierno estatal.

Andrés Manuel López Obrador, a su vez, ha ofrecido una promesa que podría cambiar la política migratoria de nuestro país. “Nosotros, a partir del 1 de diciembre, vamos a dar trabajo, empleo, a centroamericanos. Es un plan que tenemos, que el que quiera trabajar en México va a tener una visa de trabajo”.

El presidente electo no ha dicho cuántas visas de trabajo extenderá ni durante cuánto tiempo. Tampoco ha señalado si el programa se aplicará sólo a centroamericanos o también a migrantes de otras regiones, como los venezolanos.

Una apertura de la política migratoria, siempre más restrictiva en México que en Estados Unidos, sería una buena decisión de largo plazo. La inmigración suele ser positiva para un país, pero las resistencias políticas son enormes. Lo sabe bien Angela Merkel, quien permitió la entrada a Alemania de un millón de refugiados en 2015 en una medida que fue aplaudida por grupos humanitarios, pero rechazada por los electores.

Yo, en lo personal, estoy de acuerdo con Andrés Manuel: hay que abrir la política migratoria, pero no sólo para otorgar unas cuantas visas de trabajo a centroamericanos, sino para liberalizar todo un sistema que en su cerrazón ha disminuido el potencial de crecimiento de México.

Tienen razón

El 74.9% de los mexicanos considera insegura la ciudad en que vive. En Ecatepec la cifra sube a 96.3%. Lo peor es que tienen razón. Con razón el partido gobernante perdió las elecciones.
17 Octubre 2018 04:02:00
Una consulta extraña
Es una consulta popular, aunque no la que estableció el Artículo 35 de la Constitución como un derecho de los ciudadanos. Se ha tomado la decisión política, quizá para definir de antemano el resultado, de que la consulta no alcance a toda la población y que no cuente con garantías de equidad.

México tiene una población de 128 millones de habitantes, pero para esta consulta solo se imprimirán entre 500 mil y un millón de boletas. Habrá mesas de votación en solo 538 municipios de los 2 mil 464 y 16 alcaldías del país. Las mesas de votación serán mil 73 en vez de las 156 mil 899 casillas de la elección del 1 de julio. Junto con la consulta se llevará a cabo una encuesta, sin que se sepa qué se hará si ofrecen resultados distintos.

Andrés Manuel López Obrador y sus principales colaboradores, entre ellos Javier Jiménez Espriú, próximo secretario de Comunicaciones y Transportes, están en contra del aeropuerto de Texcoco. Son conscientes, sin embargo, de las connotaciones negativas para los inversionistas de la cancelación. Por eso estamos viendo esta extraña consulta.

No creo que este tipo de decisiones deban tomarse en consultas o por encuestas. Son decisiones que debe asumir un gobernante después de escuchar con atención a los especialistas. Eso piensa una parte importante de la población mexicana, que además parece apoyar que continúe la construcción del nuevo aeropuerto. Así lo sugieren, por lo menos, las encuestas que sobre el tema se han dado a conocer hasta este momento.

Según el último estudio de Consulta Mitofsky, dado a conocer el 3 de octubre, el 39% de los entrevistados está a favor de que se concluya el nuevo aeropuerto, mientras que el 17% está en contra. A pesar del fuerte debate sobre el tema, el interés en participar en la consulta bajó en casi un mes de 45 a 31 por ciento. Tanto quienes dicen estar a favor como quienes rechazan la opción son menos hoy que en la encuesta anterior. El debate no está generando más información, sino más escepticismo.

La oposición de López Obrador al proyecto queda de manifiesto en el hecho de que ninguna otra obra pública, empezando por el tren maya, ni alguna otra medida de gobierno, como la dispersión de oficinas gubernamentales en todo el país o la destitución del 70% del personal de confianza del Gobierno están siendo sometidas a un proceso similar.

Quizá el Presidente electo sea un firme creyente en la sabiduría del pueblo, pero no está arriesgando en consultas ninguna otra decisión entre las muchas que tiene que hacer. Tampoco se está molestando en organizar una consulta que cumpla con los criterios del Artículo 35 de la Constitución que están hechos para generar equidad.

La cancelación del nuevo aeropuerto traería consigo una pérdida del dinero ya invertido y del comprometido en contratos firmados. El golpe presupuestario podría alcanzar los 120 mil millones de pesos, casi el costo del tren maya, que se calcula en 150 mil millones, o incluso más si los contratistas exigen indemnizaciones en los tribunales. Lo peor, sin embargo, sería perder la oportunidad de tener un centro de conexiones internacionales, un hub, que generaría decenas de miles de empleos y representaría un fuerte impulso a la industria turística nacional.

El Presidente electo parece haber ya decidido cancelar el aeropuerto que le resultaba antipático desde que era jefe de Gobierno de la Ciudad de México. La extraña consulta que ha diseñado no busca más que justificar la decisión.

¿SIN PRUEBAS?

Rosario Robles dijo ayer que no hay pruebas que vinculen a la Sedatu y la Sedesol en peculado. En el caso de la “Estafa Maestra”, dice, las universidades públicas fueron las que desviaron los recursos entregados por las dependencias a su cargo.

Un comentario aparte con unas cuantas palabras acerca del silencio y de callar antes de cometer injusticias, lastimar a alguien o levantar falsos: siempre debemos recordar que jamás va a pesarnos mantener la boca cerrada.
16 Octubre 2018 04:02:00
Gansos desplumados
Andrés Manuel López Obrador pidió a sus seguidores en Tabasco en 1995 que dejaran de pagar la electricidad en protesta por lo que consideró un fraude electoral tras su derrota en los comicios estatales de 1994, en los cuales el priista Roberto Madrazo fue declarado ganador. Muchos de sus simpatizantes estuvieron más que dispuestos a suspender sus pagos de luz; y cuando tanto ellos como sus vecinos se dieron cuenta que la Comisión Federal de Electricidad no les dejaba de proporcionar el servicio, el boicot se generalizó.

La morosidad ha tenido un costo enorme para la CFE, una empresa pública, y para el país. Lo que dejan de pagar algunos, lo cubrimos los demás, a través de mayores impuestos y precios de la luz, de un peor servicio o de menores inversiones. Las ventas de electricidad en Tabasco representaban a principios de 2014 el 1.62% del total nacional, pero la cartera vencida en la entidad ascendía a 18.28%. No hay duda que el llamado de López Obrador a no pagar la electricidad sí tuvo éxito.

La morosidad que afecta a la CFE a nivel nacional alcanza los 43 mil millones de pesos. No es poca cosa. Equivale al presupuesto anual de la UNAM, que ascendió en 2018 a 43 mil196 millones de pesos.

La CFE tendrá ahora que absorber el costo de esa deuda que ya no podrá cobrar. López Obrador ya había prometido en campaña a sus simpatizantes morosos que si ganaba la elección no les cobraría el dinero. Era una promesa de cuestionable ética porque implicaba una oferta de compra de votos en que el costo final recaería sobre los usuarios cumplidos y los contribuyentes puesto que, como sabemos, nada en la vida es gratis. Ahora como presidente electo ha ratificado que cumplirá esa cuestionable promesa.

En Villahermosa, Tabasco, este 15 de octubre, López Obrador declaró ante sus simpatizantes: “Borrón y cuenta nueva en el caso de la luz. No va a haber deuda, pero sí les pido que para adelante hay que cumplir, ¿de acuerdo? Porque si no, nos desacompletamos y ¿de dónde va a salir el dinero para el programa social? ¿Qué les dejo en garantía? Que todo ese dinero que van a pagar por los servicios de luz, nadie se lo va a robar. Se va a acabar la corrupción, me canso ganso. Nadie se va a robar los impuestos de los contribuyentes. Es un cambio de verdad.”

El mismo político que promovió el boicot perdonará ahora la deuda que provocó. Lo bueno es que ahora López Obrador si invita a sus simpatizantes a pagar, para no “desacompletar” las finanzas del nuevo gobierno. Antes no importaba, ahora sí.

El precedente es negativo. Se está generando un incentivo perverso para que los políticos promuevan boicots en el pago de impuestos o servicios públicos, perdonen a los morosos al llegar al poder y los inviten a pagar solo si ganan la elección. Esta estrategia solo ha funcionado, sin embargo, porque ha habido tolerancia ante la falta de respeto a la ley, como la que mostraron la CFE y los gobiernos federales que no se atrevieron o no pudieron cortar el servicio de quienes no pagaban.

López Obrador dice que los adeudos pasados se borrarán, pero que ahora sí todo el mundo tendrá que pagar la luz. Ya nadie se va a robar el dinero del pueblo, se cansa ganso. Yo no sé qué vendrá después; pero, por lo pronto, a los mexicanos ya nos desplumaron como gansos 43 mil millones de pesos.

PRODUCTIVIDAD PERDIDA

Una vez más se registraron ayer una serie de manifestaciones y bloqueos en la Ciudad de México. Ahora fueron organizaciones campesinas que, como siempre, exigieron dinero al Gobierno federal. Esta forma de extorsión se ha convertido en una práctica habitual en nuestro país. Tiene un costo de miles de millones de pesos en productividad perdida, pero es muy rentable para los líderes de organizaciones políticas.
15 Octubre 2018 04:02:00
Ya chole
Andrés Manuel López Obrador se muestra muy seguro: “¿Saben cuánta gente está de acuerdo en el sureste en que se construya el Tren Maya? El 80%, según una encuesta que me acaban de entregar.” El estudio se lo entregó el Gobierno de Campeche, es telefónico y lo realizó De las Heras Demotecnia con 2 mil 500 encuestados

Es altamente cuestionable que las obras públicas sean decididas por encuestas de popularidad en vez de por estudios de necesidad y factibilidad, pero este es el camino que ha tomado López Obrador con el aeropuerto de Texcoco. Sólo que el camino se vuelve cada vez más tortuoso.

La idea de que el tema del aeropuerto se definiría en una consulta popular, que la ley prevé desde 2014, cayó por tierra porque el nuevo gobierno tendría que esperar cuando menos hasta 2021 para realizarla y el ejercicio tendría que ser organizado por el INE, una institución autónoma. Por eso se decidió por una consulta popular que no es la que prevé la ley, y no en todo el país, sino solo en 538 municipios. La consulta, además, será acompañada por una encuesta. Nadie ha dicho qué pasará si la encuesta y la consulta tienen resultados discrepantes, aunque al final importa poco, porque si los nuevos estudios demuestran que el actual AICM y Santa Lucía no son compatibles, el proyecto favorecido por AMLO no se realizará.

La opción de Santa Lucía se está considerando a pesar de que no hay un proyecto ejecutivo o siquiera alguna idea de cuánto costará. Un documento titulado “Plan maestro + Edificio terminal” divulgado por el próximo gobierno señala que el costo será de 70 mil 342 millones de pesos, pero el Colegio de Ingenieros Civiles advierte que, si nada más se considera el número de metros cuadrados, el costo no podría ser inferior a 215 mil millones de pesos. Un especialista no podría tomar una decisión con información tan incompleta, pero ésta es la que tendrá el pueblo sabio para la suya.

Ninguna consulta se necesita en cambio para el Tren Maya. “No es que no hay consulta en este caso –advierte el presidente electo–, es todo el pueblo que está opinando.” Quienes cuestionan la necesidad o a viabilidad del tren son “conservadores” o parte de la “prensa fifí” por lo que su opinión no es seria. “Ya chole” con las críticas.

El tren tendrá una longitud “aproximada”, según un “proyecto” en la página de internet de López Obrador, de 1,525 kilómetros. Si la longitud es aproximada es porque el documento presenta solo dibujos del trazado general. El presidente electo y su gente han declarado que el tren costaría 150 mil millones de pesos, pero no hay información sobre las bases de este cálculo. Al igual que en el aeropuerto de Santa Lucia, no hay proyecto ejecutivo que permita definir los costos. López Obrador, además, dice de forma increíble que no se va a expropiar ningún terreno ni se va a tirar ningún árbol.

No hay tampoco un estudio que justifique el flujo de pasajeros, los niveles de ocupación o los precios de los pasajes. Los integrantes del equipo de López Obrador señalan que se trata de un proyecto “hermoso”, pero esto no es una base muy sólida para justificar una inversión de 150 mil millones de pesos.

A pesar de que al presidente electo le parece obvio que el aeropuerto de Texcoco debe someterse a una consulta popular pero el tren no, el razonamiento no es claro. Si sólo la prensa fifí tiene dudas, algo malo está pasando con el resto de la prensa y con los especialistas.

Interurbano

El tren interurbano Toluca-México de Peña Nieto sólo tendrá 57.7 kilómetros, pero en marzo ya el costo final se estimaba, no en los 39 mil millones de pesos presupuestados, sino en 59 mil millones. Son 1,022 millones por kilómetro. López Obrador nos dice, en cambio, que su Tren Maya costará 98 millones por kilómetro.
12 Octubre 2018 04:00:00
Gasoducto y extorsión
Ha detenido desde 2015 el gasoducto Ramal-Tula, al que le faltan solo 1.6 kilómetros, lo cual ha duplicado su costo a 100 millones de dólares. Exigió dinero a la empresa canadiense ATCO para permitirle concluir el trabajo, pero como la firma se negó, el ducto sigue detenido. Ha sido procesado dos veces por peculado. Hoy se le ha premiado no solo con una curul federal, sino con una de las secretarías de la comisión de Energía de la Cámara de Diputados.

Julio César Ángeles Mendoza trabajó en la industria automotriz, primero como empleado, pero después se convirtió en dueño de empresas proveedoras. Ha sido dos veces presidente municipal de Atotonilco de Tula, Hidalgo, de 2009 a 2012 y de 2016 a 2018, cuando dejó la responsabilidad por una diputación federal. De Encuentro Social pasó a Morena.

Dos veces ha sido encarcelado. La primera, en 2009, por no haber aclarado gastos por 1 millón 127 mil pesos como alcalde. La segunda, en 2016, por transacciones indebidas con el Consorcio Aguas Tratadas del Valle de México por 202 millones de pesos, también en su primer gobierno. En el primer caso fue exonerado por falta de pruebas, en el segundo por prescripción del delito.

Desde 2015 Ángeles Mendoza ha detenido la conclusión de un gasoducto de ATCO para proveer combustible a la Comisión Federal de Electricidad. En un principio buscó bloquearlo a través del Sindicato Nacional de Trabajadores, Empleados, Choferes, Transportistas y Obreros de la Construcción en General (Sinatrec), del que fue representante y con el que exigía una parte de los contratos de construcción. Después lo hizo, como es común en México, a través de amparos de ejidatarios, que tienen un trato especial en el sistema jurídico nacional.

En una entrevista con Reforma publicada el 5 de agosto, cuando ya era diputado electo, pero había regresado a ocupar la alcaldía de Atotonilco de Tula, Ángeles Mendoza argumentó que la empresa sólo paga “10 metros de derechos de vía, cuando en realidad la afectación es de 180 metros”. Reconoció que los ejidatarios “ya habían recibido su pago de lo acordado”, pero añadió que “para mí fue absurdo”. Por eso, dijo, “Si quieren pasar por estos terrenos, me los pagan todos”.

ATCO ha señalado que Ángeles Mendoza pidió dinero a cambio de permitir la finalización del ducto, pero la ley canadiense convierte en un crimen el pago de un soborno en el extranjero por lo que los ejecutivos involucrados podrían haber sido procesados en Canadá. El diputado ha negado la acusación: “Nunca acordamos ninguna cantidad. Ellos inventaron que pidieron 60 millones. Nunca les pedí ninguna cantidad”.

No es éste el único gasoducto frenado por litigios o extorsiones. Por lo menos cuatro están siendo litigados por la Secretaría de Energía. El costo es muy alto para porque el gas natural es tres o cuatro veces más barato, y mucho más limpio, que el combustóleo o el diésel.

Ángeles Mendoza ya no podrá cuidar su negocio desde la Presidencia Municipal de Atotonilco de Tula. Si bien regresó a la alcaldía después de ser electo diputado federal, la sala regional del Tribunal Electoral le quitó la curul por eso, aunque la sala superior se la devolvió después. Hoy, sin embargo, podrá hacerse cargo de su negocio desde la Cámara de Diputados. El premio por haber parado el gasoducto ha sido su nombramiento como secretario de la comisión de Energía. Qué mejor lugar para seguir deteniendo las inversiones.

Sin calidad

Irán Santiago, exdirigente de la CNTE y hoy diputado, ha firmado la iniciativa de Morena para derogar la reforma educativa. Elimina, entre otras cosas, la obligación del Estado de garantizar la calidad de la educación y, por supuesto, las evaluaciones.
11 Octubre 2018 04:02:00
Los 1.5 grados
Si el mundo no reduce de manera radical las emisiones de carbono, el alza en la temperatura del planeta alcanzará 1.5 grados Celsius por encima de los niveles preindustriales entre 2030 y 2050. Las consecuencias podrían ser dramáticas, según un informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) de las Naciones Unidas que se dio a conocer el 8 de octubre en Incheon, Corea del sur. La temperatura ya se encuentra un grado arriba del nivel de mediados del siglo 19.

Evitar que se supere el límite de 1.5 grados que fija el Acuerdo de París de 2015 requiere de “cambios rápidos, extensos y sin precedentes”. El informe señala que habría que reducir las emisiones de dióxido de carbono en 45% para 2030 en comparación con los niveles de 2010, mientras que las emisiones netas deberían de ser de 0 para mediados del siglo 21 (NYT).

Bjorn Lomborg, autor de El Ambientalista Escéptico y presidente del Centro de Consenso de Copenhague, responde que el objetivo de 1.5 grados es “económica y prácticamente imposible” (WSJ, 10.10.18). Lomborg cita trabajos de William D. Nordhaus, anunciado como ganador del Premio Nobel de economía este lunes, para mostrar que mantener el calentamiento global por debajo de 1.5 grados llevaría a un desplome económico monumental.

“El informe del IPCC subestima de manera significativa los costos de lograr una emisión cero –señala Lomborg–. Los modelos muestran que para alcanzar el objetivo de 2.7 Fahrenheit [1.5 Celsius], el mundo debería dejar de usar combustibles fósiles en menos de cuatro años. Y, sin embargo, la Agencia Internacional de Energía estima que para el año 2040 los combustibles fósiles seguirán representando tres cuartas partes del uso de energía del mundo, aun si el Acuerdo de París se aplica por completo”.

“Si todos los países cumplen con sus compromisos para el 2030, las emisiones de CO2 se reducirían en 60 mil millones de toneladas para el 2030. Eso es menos del 1 por ciento de lo que se necesitaría para mantener la temperatura debajo de [1.5 grados]. Y conseguir incluso esta fracción sería costosísimo: reduciría el crecimiento económico del mundo entre 1 y 2 billones de dólares al año para el 2030”. Habría un brutal aumento de la pobreza.

El calentamiento del planeta es una realidad preocupante, pero la idea de que se puede limitar a 1.5 grados es falsa. Lo más probable es que la temperatura se eleve de 3 a 4 grados al finalizar este siglo.

El nuevo informe del IPCC no pondera los costos y beneficios de las posibles medidas para limitar el aumento de temperatura, aunque sí señala que 60 años de calentamiento global sin mitigación le costarían al planeta entre 0.2 y 2 % del producto interno bruto. “Esto no sería –dice Lomborg– el fin del mundo”.

Los trabajos de Nordhaus sugieren que el resultado “óptimo”, con un impuesto moderado a las emisiones, sería un incremento de 3.5 grados Celsius para fines del siglo 21. “Reducir más los aumentos de temperatura –apunta Lomborg– resultaría en mayores costos que beneficios y causaría pérdidas potenciales de 50 billones de dólares”. Eso sí sería un desastre para miles de millones de personas.

Algunos grupos sostienen que el calentamiento global es la puerta del apocalipsis. Pero no solo no lo es, sino que no hay ya realmente manera de impedir un incremento superior al de 1.5 grados que el Acuerdo de París puso como límite.

MÁS PETRÓLEO

El hallazgo de siete nuevos yacimientos de petróleo en aguas someras del golfo de México ha generado festejos. Es un regalo para el Gobierno de López Obrador. Pero la misma celebración es indicio de que el mundo no dejará de usar combustibles fósiles en un futuro inmediato.
10 Octubre 2018 04:01:00
Sembrar árboles
¿Qué programa puede ser más noble que plantar árboles? Cuando un gobernante quiere generar una imagen positiva, siembra árboles frente a las cámaras. Así lo hacía Felipe Calderón, con su programa favorito, ProÁrbol. Hoy el proyecto está siendo recuperado por Andrés Manuel López Obrador.

Con el lema de que “el campo es la fábrica más importante del país”, el presidente electo presentó el 8 de octubre Sembrando Vida, uno de “los 25 proyectos prioritarios nacionales” de su próximo gobierno. El objetivo, dijo, es plantar un millón de hectáreas de árboles frutales en el sur y sureste del territorio nacional, mezclándolos con cultivos de ciclo corto, como frijol o calabaza, “como se ha hecho desde hace siglos en el campo, con esa tecnología tradicional que le ha dado de comer por muchos siglos a los mexicanos”.

Calderón lanzó ProÁrbol y en 2007 su gobierno sembró 251 millones de árboles. El presupuesto de la Comisión Nacional Forestal, la Conafor, pasó de 2 mil millones de pesos en 2006 a 4 mil 500 millones en 2007 y 2008. Una parte importante del recurso se dedicaba, como hoy propone López Obrador, a pagar a la gente del campo para cuidar los árboles.

En 2011 Calderón declaraba que ya habían sido sembrados mil 150 millones de árboles y añadía: “El Gobierno paga a los campesinos, comuneros y ejidatarios entre 700 y 5 mil pesos por hectárea al año para cuidar aproximadamente 2 millones de hectáreas de selvas y bosques en los que habitan a cambio de que no talen, lo que, según el Banco Mundial, ubica a México como el país con el programa de servicios ambientales más grande del mundo”.

El programa de Calderón fue cuestionado severamente por Greenpeace, que advirtió que un 90% de los árboles perecerían. La Conafor argumentaba que el porcentaje de sobrevivencia era de 54.9%, pero la verdad es que la información disponible no permite saber qué tan bueno fue ProÁrbol. Las cifras oficiales señalan que entre 2000 y 2005 se perdieron 250 mil hectáreas de selvas y bosques por año en el país, pero para 2006-2010 la cifra aparentemente se redujo a 155 mil. Greenpeace, sin embargo, cuestionaba estos datos y afirmaba que las pérdidas anuales eran de 500 mil hectáreas.

ProÁrbol no ha desaparecido, pero sí se le han recortado recursos. Ahora López Obrador busca redimensionarlo con un nombre diferente. El programa ha sido presentado por la futura secretaria de bienestar (hoy Desarrollo Social), María Luisa Albores, lo que significa que el énfasis cambiará de ecológico (Conafor está en Semarnat) a subsidio social. Pero el tema de fondo sigue siendo el mismo: qué tan costoso y útil es el programa.

En la presentación de Sembrando Vida se señaló que la inversión sería superior a los 12 mil millones de pesos, pero no hubo siquiera cuidado en cuadrar las cifras. Nos dijeron que se pagarán jornales de 5 mil pesos mensuales (casi dos veces el mínimo) a 500 mil campesinos, lo cual suma cuando menos 30 mil millones de pesos al año, sin considerar gastos administrativos. Es una cantidad enorme para un programa que no garantiza resultados.

Nos han enseñado que sembrar árboles es bueno, por eso lo hacen los políticos. Sin embargo, hemos visto tantos esquemas que al final fallan que sería bueno evaluar primero los logros y fracasos de ProÁrbol, ya que Sembrando Vida no hace más que multiplicar sus gastos.

Autismo y educación

La segunda sala de la Suprema Corte respaldó un proyecto del ministro Alberto Pérez Dayán que impide excluir del sistema educativo general a alumnos con discapacidad, en particular autismo. La decisión ha generado cuestionamientos, pero desde el punto de vista legal es inevitable. La Constitución prohíbe la discriminación. De ahí la unanimidad del fallo.
09 Octubre 2018 04:02:00
Otro populista
Una vez más, un candidato populista obtiene el triunfo. Se trata de Jair Bolsonaro, quien terminó en primer lugar en los comicios presidenciales de Brasil que se llevaron a cabo el domingo pasado. Con el 46% de los votos emitidos, Bolsonaro rebasó por mucho a Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores, el partido del encarcelado expresidente Lula da Silva, que quedó en segundo lugar con el 29 por ciento.

En el sistema electoral mexicano, Bolsonaro ya sería presidente electo, pero en el de Brasil tendrá que enfrentar a Haddad en una segunda vuelta. Si bien se espera que los votantes de opciones moderadas respalden a Haddad, lo cerca que Bolsonaro ha quedado de la mayoría absoluta en la primera vuelta lo ha convertido en favorito para convertirse en próximo presidente del país.

Como otros populistas, Jair Messias Bolsonaro mantiene posiciones extremas que generan atención popular. Defiende las políticas de la dictadura militar brasileña de los años setenta y ha sostenido que “el error de la dictadura fue torturar y no matar”. Dice que como presidente impulsará una mayor dureza contra los criminales y afirma que “los policías que no matan no son policías”. Ha cuestionado que se dé el mismo pago a las mujeres que a los hombres, porque “las mujeres se embarazan”. Cuando una diputada lo llamó violador, él respondió que no valía la pena violarla porque era “muy fea”. Bolsonaro rechaza que se reconozcan los derechos de los homosexuales y afirma que la homosexualidad es una enfermedad producto del uso de drogas. Defiende la pena de muerte a vendedores y consumidores de droga.

Bolsonaro reconoció siempre su ignorancia en el campo económico, pero en esta campaña electoral ha reclutado al economista liberal, Paulo Guedes, quien tiene un doctorado de la Universidad de Chicago y ha preparado un programa de liberalización de la economía y privatización de empresas paraestatales. La propuesta de Guedes es revertir algunas de las medidas de los gobiernos de Lula da Silva y Dilma Rousseff que se saldaron con una fuerte recesión económica en 2015 y cuyas consecuencias aún se sienten en el país.

Brasil no es el único país que ha optado por un populista en los últimos tiempos. Naciones tan diversas como Filipinas, Estados Unidos, Italia y México han elegido a nuevos gobernantes que son considerados populistas, ya sean de izquierda o de derecha. Los políticos que han ganado las elecciones en esos países han llamado la atención de los electores por su capacidad de hacer promesas extravagantes, muchas veces incumplibles.

El auge de los populismos parece consecuencia no solo de la decepción con las acciones de los gobiernos tradicionales, sino de la actitud cada vez más crítica de los medios de comunicación ante los gobiernos y del impacto de las redes sociales. La percepción de que los políticos tradicionales son corruptos ha tenido un peso enorme en las decisiones de los electores.

Algunos populistas en campaña se transforman en políticos responsables cuando asumen el poder. Este fue el caso, por ejemplo, de Ollanta Humala, presidente del Perú de 2011 a 2016. Otros, sin embargo, llevan a su país al desastre, como Hugo Chávez y Nicolás Maduro en Venezuela. Si bien Bolsonaro aún tendrá que ganar la segunda vuelta electoral, parece encaminado al triunfo en Brasil, un ejemplo más de que el populismo ha encontrado en estos tiempos de incertidumbre un campo fértil para florecer.

LEGALIZAR

Olga Sánchez Cordero está promoviendo la legalización de la mariguana para usos medicinales y lúdicos, pero también el cultivo de amapola para propósitos medicinales. La ministra en retiro ha entendido la importancia de eliminar o matizar la prohibición de las drogas para combatir la violencia.
08 Octubre 2018 04:02:00
De segunda
Uno de los principios fundamentales del liberalismo que Andrés Manuel López Obrador dice admirar es que la ley debe aplicarse a todos por igual. No puede haber ni los fueros especiales ni los tratos preferenciales que los conservadores favorecían para preservar sus privilegios. Las políticas que está anunciando el presidente electo, sin embargo, se distancian radicalmente de ese principio.

López Obrador anunció en septiembre una propuesta para dar un trato preferencial en los impuestos al valor agregado y a la renta a la frontera norte. Reduciría el IVA de 16 a 8% y el ISR corporativo de 30 a 20%, pero solamente en una franja de 30 kilómetros de la línea internacional.

Es positivo que un gobierno de izquierda baje los impuestos, pero el problema es que se trata de una reducción que sólo beneficiará a unos cuantos, como si hubiera mexicanos de primera y de segunda.

Desde un punto de vista práctico, la baja del IVA daría a los negocios de la frontera norte una mejor posibilidad de competir con los del otro lado. Los consumidores pagan hoy un IVA de 16% en Tijuana, pero sólo de 7.25% en California. El resultado es que mucha gente que puede cruzar la frontera prefiere comprar del otro lado.

Durante mucho tiempo, por otra parte, Estados Unidos tuvo un impuesto sobre la renta para las empresas muy superior al mexicano. El gravamen federal estadunidense era de 35%, al que había que sumar impuestos estatales que iban de 0% en Wyoming y Dakota del Sur hasta 12% en Iowa. Donald Trump, sin embargo, bajó el impuesto federal a 21%, una tasa más en línea con las que cobran otros países desarrollados, pero muy inferior al 30% mexicano. Por eso la presión para bajar el ISR empresarial mexicano.

Gerardo Esquivel, subsecretario de Egresos del próximo Gobierno, ha calculado que Hacienda perderá unos 40 mil millones de pesos al año por la disminución de impuestos en la frontera. Adrián García, del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria, estima, en contraste, que nada más la baja del IVA podría tener un costo de 110 mil millones de pesos anuales. En comparación, el ahorro por la reducción a la mitad de los sueldos de los altos funcionarios públicos solo representaría unos 2 mil 500 millones de pesos cada año.

Las reducciones de impuestos representarán un gran beneficio para los mexicanos de primera. El comercio en Tijuana, por ejemplo, tendrá un gran impulso por la baja de IVA. Los mexicanos de segunda, sin embargo, serán perjudicados. En Ensenada, a 100 kilómetros de la frontera, se seguirá pagando 16% de IVA, por lo que la gente preferirá ir a Tijuana a hacer sus compras. El golpe al comercio ensenadense será muy fuerte.

En cuanto al ISR, muchas empresas preferirán establecer sus cuarteles generales en la franja fronteriza. La diferencia entre permanecer en Ensenada y pagar 30% o establecerse en Tijuana y cubrir 20 será enorme. Habrá una fuerte pérdida para los estados y ciudades que no estén en la frontera.

Quizá López Obrador debería recordar el principio fundamental de ese liberalismo que dice defender: todos somos iguales ante la ley. Cobrar altos impuestos a los mexicanos de segunda y sólo la mitad a los de primera es injusto y generará enormes distorsiones económicas. Hay que bajar impuestos, sí, pero en todo el país.

SIN LICITAR

Si un congreso priista hubiera eliminado la obligación de licitar obras públicas estratégicas se le habría cuestionado por preparar actos de corrupción. Pero como es el congreso morenista de Tabasco, que prepara una asignación directa de la nueva refinería de AMLO, la medida se defiende como justa y necesaria.
05 Octubre 2018 04:00:00
Madrazo y el 2006
Doce años después, el candidato que quedó en tercer lugar en la elección presidencial de 2006 ha tratado de pegar un madrazo. “En mis actas, Andrés Manuel [López Obrador] estaba arriba de Calderón, en mis actas, en las del PRI no sé – declaró Roberto Madrazo a un programa radiofónico en Tabasco–. Si el IFE hubiera tomado la decisión de hacer recuento, como exigía una parte de la oposición que contendía, casilla por casilla y voto por voto, yo sabía que podía ser un recuento favorable a López Obrador, pero esa no era mi lucha, no era mi lucha entrar a ese debate porque yo tampoco tenía todas las actas”.

El expresidente Felipe Calderón me dijo ayer: “En ningún conjunto de actas [López Obrador] iba arriba, ni siquiera en las del PRD. Andrés Manuel nunca fue arriba”. Por eso López Obrador “no alegaba que se recontaran las actas, sino que se recontaran los votos”.

“En las encuestas de salida yo había ganado –afirma Calderón–. Lo mismo en los conteos rápidos, incluso en el del IFE”, que no anunció el resultado por lo cerrado. “Andrés Manuel dijo que él tenía una encuesta en la que iba 10 puntos adelante, pero nunca la presentó. Incluso la encuesta de Covarrubias, que era su encuestadora, dijo que yo había ganado la elección: Felipe 37, AMLO 36. Gané la elección limpiamente por un margen muy estrecho”.

Ni siquiera la Coalición por el Bien de Todos, que postuló a López Obrador, pidió un recuento de todos los votos en todas las casillas. Luis Carlos Ugalde, presidente del IFE en 2006, apunta que la coalición pidió el recuento del 16.6% de las urnas. El Tribunal Electoral aceptó abrir alrededor de 11%, cuyos votos se recontaron uno a uno sin que se registrara ninguna diferencia significativa sobre los resultados originales.

López Obrador sí insistía en todos sus actos públicos que debía hacerse un recuento voto por voto, casilla por casilla; pero abrir las urnas sin una causa dispuesta por la ley era ilegal y la sanción era la anulación de la elección. Quizá eso era lo que buscaba López Obrador: la anulación.

Hoy Madrazo afirma que sus actas, no las del PRI, ponían adelante a Andrés Manuel. ¿Tendría él actas distintas a las de su partido? Dice que no le dio sus actas a López Obrador porque este no se las pidió. No ha dicho, sin embargo, qué pasó con ellas. Si las tiene todavía, y supongo que uno no destruiría documentos tan importantes, hoy tendría que mostrarlas.

Madrazo afirma que como se negó a avalar el triunfo de Calderón, este se vengó inventando la mentira de que había hecho trampa en el maratón de Berlín de 2007. Solo que Calderón no participó en la publicación de la historia. Un reportero maratonista del Reforma vio el tiempo de Madrazo, 2 horas con 29 minutos, y supo que era imposible lograrlo para un corredor de 55 años que había promediado 3:40 en otros maratones. Ahí empezó la investigación del periódico. Los registros parciales de la carrera, disponibles públicamente, mostraron que Madrazo se había saltado dos etapas.

Doce años después de la elección de 2006, en un momento en que Andrés Manuel es presidente electo, Madrazo quiere al parecer acercarse al otro tabasqueño. En la elección de 1994, sin embargo, López Obrador acusó a Madrazo de hacerle trampa y de haber gastado 241 millones de pesos en una campaña cuyo tope era de 3 millones. ¿Logrará incluso así el perdón de su paisano?

DICTADORES

Un grupo de manifestantes bloqueó ayer el edificio de la Rectoría de la UNAM e impidió que los trabajadores pudieran salir y entrar. El rector Enrique Graue tuvo que regresar del aeropuerto para recibir personalmente su pliego petitorio. Nuestros nuevos activistas se han convertido en verdaderos dictadores.
04 Octubre 2018 04:02:00
Héroes y villanos
Nuestros políticos siguen insistiendo en construir una historia maniquea, una narrativa de héroes y villanos que pretende ser políticamente correcta pero que al final se vuelve unidimensional e infantil. La decisión del jefe de Gobierno de la Ciudad de México, José Ramón Amieva, de retirar placas con más de medio siglo de existencia que hacían notar que distintas líneas del Metro fueron inauguradas por el presidente Gustavo Díaz Ordaz forma parte de este esfuerzo.

No es nada nuevo. Nuestra historia oficial ha querido borrar de la memoria no sólo a Hernán Cortés sino a todo el periodo colonial, que con 300 años es más prolongado que el imperio azteca o el México independiente; ha ensalzado la figura de Miguel Hidalgo, a pesar de que no proclamó la independencia y ordenó o permitió matanzas inaceptables, mientras que ha tratado de ocultar la de Agustín de Iturbide, el verdadero consumador del movimiento; ha buscado también eliminar las tres décadas de gobierno de Porfirio Díaz. Tenemos muchos más casos de esta miopía selectiva.

Hoy los políticos han enfocado sus miras al sexenio de Gustavo Díaz Ordaz. De ahí surge la decisión del Gobierno capitalino de retirar unas placas con medio siglo de existencia que no dicen ninguna mentira, sino que registran que algunas de las obras construidas e inauguradas durante su gestión.

Los abusos y la represión del movimiento estudiantil de Díaz Ordaz son hechos históricos documentados, al igual que el hecho de que el propio Presidente asumió toda la responsabilidad por las acciones de su Gobierno ante los estudiantes. Eso no significa, sin embargo, que su Gobierno no haya tenido logros importantes, particularmente en el campo económico y en obra pública. De hecho, Díaz Ordaz fue parte de esos gobiernos nacionalistas revolucionarios que el actual presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, considera como ejemplo al cual regresar después lo que él considera ha sido el período neoliberal.

Porfirio Muñoz Ledo, hoy presidente de la mesa directiva de una Cámara de Diputados dominada por Morena, se precia de ser militante de izquierda, pero en su momento alabó a Díaz Ordaz y al PRI. En 1969, cuando era un joven secretario general del IMSS, aplaudió el “rumbo señalado” por el presidente Díaz Ordaz y añadió que, “en todo el mundo existe la convicción de que los últimos movimientos de rebeldía y de protesta han dejado como secuela inmediata el aumento de poder de los enemigos del cambio social”. Sin embargo, “los conflictos sociales que tuvieron lugar en la Ciudad de México, no dejaron como saldo el más mínimo incremento del poder o de influencia a favor de quienes se oponen a la transformación social y a la autonomía del país”. En otras palabras, para el Muñoz Ledo de 1969, Díaz Ordaz era el impulsor de la transformación social y la autonomía nacional, mientras que el movimiento estudiantil se oponía a estos valores.

La historia siempre es compleja. El primer paso para entenderla, y aprender de ella, es conocerla bien con todos sus matices y contradicciones. Los intentos por simplificarla y convertirla en un simple desfile de héroes impolutos y villanos impresentables no nos traerán ningún conocimiento. Lo que buscan los políticos es presentarnos una historia que sólo refleje su visión.

Cancelaciones

La próxima directora del Conacyt, María Elena Álvarez-Buylla, pidió al actual titular, Enrique Cabrero, suspenda todas las convocatorias que puedan afectar recursos del 2019, lo cual representa un fuerte golpe a científicos y estudiantes que ya se han comprometido a realizar estudios o investigaciones el año que viene. Álvarez-Buylla ahora ha pedido una investigación interna del Conacyt para saber quién filtró su memorándum.
03 Octubre 2018 04:01:00
De NAFTA a USMCA
EN ALGÚN LUGAR DEL CIELO.- De considerar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte el “peor acuerdo comercial” en la historia, Donald Trump ha pasado a afirmar que sus modificaciones son “históricas” y representan “el más importante acuerdo comercial que hemos logrado hasta ahora”. ¿Son tan diferentes el acuerdo original y la modificación? No, pero eso importa poco para un presidente de Estados Unidos que quiere demostrar que todo lo que toca se convierte en oro.

Por lo pronto, Trump ha insistido en cambiar el nombre del acuerdo. En vez de NAFTA o TLCAN, ahora tendremos el Acuerdo de Estados Unidos, Canadá y México, AEUCM en español o USCMA en inglés. Con este cambio, Trump se deshace de la expresión “libre comercio” que tanto aborrece, aunque se queda con un nombre difícil de recordar y pronunciar. El propósito es decir a sus electores que ha cumplido con su promesa de acabar con NAFTA y el libre comercio.

La mayor parte del TLCAN original, sin embargo, se mantiene en vigor. Han cambiado algunas reglas del sector automotor y se han establecido mayores trámites burocráticos en algunos procedimientos. Sí hay barreras adicionales, pero no se espera un cambio radical en el comercio exterior de ninguno de los tres países. El nuevo acuerdo es peor que el original, pero no tanto que haya que rechazarlo.

El contenido de origen del sector automotor ha aumentado de 62.5 a 75%, lo cual obliga a producir en Norteamérica un porcentaje mayor de los autos que pueden beneficiarse del arancel 0. Mientras Estados Unidos no aumente su arancel a los automóviles de todo el mundo a 25%, como ha amenazado Trump, los vehículos producidos en México que no cumplan la regla de origen podrán entrar al mercado estadunidense con un arancel de apenas 2.5 por ciento. Si se aplican ese nuevo 25%, lo cual sería probablemente ilegal bajo las reglas de la Organización Mundial de Comercio, los productores de vehículos sí se verían obligados a hacer algunas modificaciones a sus cadenas de producción.

Otra nueva regla es que un porcentaje creciente de los autos que se beneficien del arancel 0, el cual llegará a 40% en 2023, tendrá que provenir de operaciones con un sueldo promedio superior a 16 dólares por hora. La idea es castigar la producción de México y favorecer a Estados Unidos y Canadá. La medida no cuadruplicará los salarios en México, como algunos sostienen, pero tampoco generará una mudanza mayor de actividades productivas. Quizá algunas partes de las cadenas de producción cambien de lugar, pero la mayor consecuencia práctica será un aumento de la burocracia, ya que las empresas tendrán que documentar qué partes de cada vehículo se realizan con qué salario.

Trump ha afirmado que el nuevo AEUCM generará una recuperación de la actividad y el empleo en las manufacturas en Estados Unidos y reducirá el déficit comercial de su país, pero no hay razones para pensarlo. La industria manufacturera estadunidense ha aumentado su producción en los últimos años, pero el empleo ha caído como consecuencia de la automatización. No se prevé cambio en esta tendencia. El déficit comercial, por otra parte, es producto de factores como el bajo nivel de ahorro, que no dependen de los aranceles.

Lo que le importa a Trump no son las reglas, sino demostrar que él sí cumple sus promesas de campaña. Que haya impulsado un acuerdo menos eficiente, y con un nombre más feo, es lo de menos. Lo importante es cómo ejercerán el voto los electores el próximo 6 de noviembre.

A 11,583 METROS

Escribo este artículo en un avión a 11 mil 583 metros de altitud que se mueve a 703 kilómetros por hora con acceso a internet. Para bien o para mal, cada vez estamos más conectados. Nadie puede detener la globalización.
02 Octubre 2018 04:00:00
Rebelión de jóvenes
El movimiento estudiantil de 1968 fue en buena medida producto de la intolerancia. Los enfrentamientos del 22 y 23 de julio entre alumnos de las vocacionales 2 y 5 del Politécnico con estudiantes de la preparatoria privada Isaac Ochoterena provocaron una explosión de inconformidad por la violencia de la intervención de la policía. La represión de las manifestaciones del 26 de julio, las detenciones de miembros del Partido Comunista y, sobre todo, el bazukazo en la puerta labrada de madera de la Preparatoria 1, el antiguo Colegio de San Ildefonso, el 30 de julio, fueron detonantes adicionales de un movimiento que reflejaba también el espíritu de rebelión de una nueva generación, no solo en México, sino en el mundo.

Yo tenía 14 años y asistía apenas a tercero de secundaria, pero participé en la manifestación del 1 de agosto encabezada por el rector de la UNAM, Javier Barros Sierra, quien enfureció al presidente Gustavo Díaz Ordaz por su decisión de izar a media asta la bandera de rectoría. Me uní también a la marcha del silencio del 13 de septiembre, un río de jóvenes que en su silencio ofrecía una condena más contundente al Gobierno que la de los más airados lemas políticos. Fui miembro de la Brigada Carlos Marx, un grupo de niños de secundaria que le reportaba a “El Búho”, Eduardo Valle, en la Facultad de Economía de la UNAM.

El movimiento no tenía una ideología clara. Algunos simplemente se oponían al régimen autoritario del PRI. Otros querían encabezar una revolución socialista. Algunos eran trotskistas, otros maoístas, otros comunistas. Para muchos la simple rebelión era más importante que saber qué había qué construir.

He escuchado muchas teorías de la conspiración sobre el movimiento. Las primeras las ofreció el propio presidente Gustavo Díaz Ordaz, quien argumentaba que había un plan comunista para desestabilizar al país en vísperas de los Juegos Olímpicos de 1968. Ha sido muy popular la tesis de que Luis Echeverría, entonces secretario de Gobernación, manipuló el movimiento para generar incertidumbre política y convertirse en el sucesor inevitable de Díaz Ordaz. No falta quien diga que simplemente sufrimos una muy mexicana falta de coordinación entre las autoridades.

El 2 de octubre en Tlatelolco las tropas que ingresaron a la plaza de las Tres Culturas fueron recibidas por balas de francotiradores, pero quienes disparaban no eran miembros del movimiento, sino militares vestidos de civil, que algunos han identificado como el Batallón Olimpia y otros como elementos del Estado Mayor Presidencial. Ellos, al parecer, hirieron desde las alturas al general José Hernández Toledo cuando entró a la plaza. Los jóvenes, que no llevaron armas al mitin, fueron quizá simples peones en una lucha que ellos no entendían.

Nuevos jóvenes salen cada año a las calles para corear que el 2 de octubre no se olvida; pero en 2016 Luis González de Alba, uno de los protagonistas del movimiento, escribía que “los participantes, entrevistados por diversos medios y a lo largo de años, son prueba de que se ha olvidado: nadie sabe qué es lo que no se olvida, qué ocurrió ese 2 de octubre”.

Lo que sí sabemos es que el recuerdo se ha convertido en uno de los mitos nacionales que obliga a los políticos a hacer pronunciamientos. Nadie puede estar en el poder si no asume una posición políticamente correcta ante un movimiento que, 50 años después, deja más dudas que certezas.

ACUERDOS

Canadá ha logrado mantener el capítulo 19 del TLCAN sobre resolución de controversias, lo cual beneficiará también a México. Además, ha reducido sus barreras a los lácteos, lo cual beneficiará a los consumidores canadienses, pero irritará a los productores de lácteos de Québec, provincia que ayer tuvo elecciones.
01 Octubre 2018 04:00:00
¿Sin Canadá?
Para México ha sido mejor preservar un tratado comercial con Estados Unidos, aunque sea peor que el anterior. Para Canadá, por lo menos hasta el momento de escribir este artículo, ha sido mejor perder NAFTA que aceptar un deterioro.

Cada país tiene sus prioridades. México sería el país más afectado por la desaparición del TLCAN. Nuestros productores envían a Estados Unidos 81.03% de sus exportaciones (2016, WITS/World Bank). Canadá ocupa el segundo puesto entre los destinos, pero sólo con 2.79%. Muchas de las exportaciones de México a otros países, por otra parte, dependen de la red de producción que NAFTA ha creado en Norteamérica.

Canadá manda a Estados Unidos 76.23% de sus ventas al exterior, pero no depende tanto del comercio exterior como México. El comercio internacional de Canadá representa 52.2% de su PIB, mientras que en México la cifra es de 73.2%(Banco Mundial). Una alta dependencia del comercio internacional no es necesariamente mala: el comercio exterior representa el 148.4% del PIB de los Países Bajos, el 216.4% de Singapur y el 83.7% de Suiza. El problema de México es la fragilidad de su economía.

Alicia Bárcena, de la Cepal ,señalaba en octubre de 2017 que la cancelación total del TLCAN traería consigo una caída de 6.3% en las exportaciones mexicanas y de 8.5% en las importaciones. El PIB mexicano podría tener una baja de 1.9%. Por eso era tan importante preservar lo que fuera del acuerdo. En contraste, el Conference Board de Canadá, una asociación de grandes empresas, calculaba en marzo de 2018 que la terminación del acuerdo le costaría a Canadá un 0.5% del PIB y la pérdida de 85 mil empleos en el primer año para llegar a 91 mil en total en el segundo. Es malo, pero no un desastre.

También Estados Unidos sufriría un golpe por el fin del TLCAN, pero el comercio internacional sólo representa 11.89% de la economía de Estados Unidos (Statista). En enero de este 2018 Oxford Economics, una consultora afiliada a la universidad inglesa del mismo nombre, calculaba la pérdida de 300 mil empleos en Estados Unidos y una desaceleración económica de medio punto porcentual. Pero la Unión Americana tenía a fines de agosto 149 millones de empleos (bls.gov), lo cual hace que esos 300 mil no le preocupen ni al presidente Donald Trump ni a los votantes que culpan de sus problemas al comercio internacional.

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, ha hablado con el presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, con quien Trump dice tener una cercanía mayor que con el “capitalista” Enrique Peña Nieto, para pedirle su intercesión para el logro de un acuerdo con Canadá. López Obrador ha aceptado, pero sin abandonar el convenio ya logrado entre México y Estados Unidos. El presidente electo de México está convencido de que es mejor tener un peor acuerdo con Washington que nada, porque nada podría llevar a una depreciación del peso mexicano, un aumento en las tasas de interés y quizá una nueva crisis económica. “No vamos a revisar lo acordado –ha declarado– porque no queremos poner en riesgo el futuro económico, la estabilidad financiera de nuestro país”.

¡Cómo ha cambiado el mundo! Un presidente republicano estadunidense promueve el proteccionismo, mientras que un nuevo presidente mexicano que viene de la izquierda nacionalista defiende las ventajas de preservar tanto libre comercio con Estados Unidos como se pueda.

Crecimiento

Hasta ahora la economía canadiense sigue creciendo a buen paso. Se espera que cierre 2018 con 2.3%, pero en buena medida remolcada por el 2.9 por ciento de Estados Unidos (Economist).
28 Septiembre 2018 02:09:00
Duarte culpable
Por supuesto que decepciona que Javier Duarte haya sido condenado a solo nueve años de cárcel por asociación delictuosa y operaciones con recursos de procedencia ilícita. La multa de 58,890.60 pesos parece, incluso, un insulto. Si se considera el tiempo que ya lleva en la cárcel, el exgobernador de Veracruz podría alcanzar la libertad provisional en apenas 3 años.

Duarte ha sido el rostro de la corrupción en México desde hace años. Las acusaciones por presuntos desvíos en su contra han alcanzado cifras de hasta 75 mil millones de pesos. La Procuraduría General de la República, sin embargo, solo acreditó el desvío de mil 650 millones de pesos y la propiedad por él o por prestanombres de 21 terrenos y otras 20 propiedades, que serán devueltos al erario.

Duarte consiguió la imposición de la pena mínima al declararse culpable en los términos que permite el nuevo sistema penal. Esta declaración formal, sin embargo, no quiere decir que él mismo se considere culpable. Ricardo Sánchez Reyes Retana, su abogado, ha señalado que el defendido se declaró culpable para lograr un procedimiento abreviado, sin el cual el juicio podría haberse prolongado durante años. No hay constancias en el expediente, afirma, que acrediten que “algún recurso proveniente del Gobierno del estado de Veracruz hubiera ingresado al patrimonio de Duarte de Ochoa de manera ilegal”.

El nuevo sistema penal acusatorio con el que se juzgó a Duarte está hecho para facilitar este resultado. El procedimiento abreviado implica un beneficio para el inculpado, al darle una sentencia más ligera, pero les ahorra a él y a la sociedad un juicio prolongado y costoso, durante el cual el acusado habría tenido que permanecer en la cárcel, aunque no hubiera sentencia definitiva en su contra. “La ley mandata beneficios –declaró el subprocurador Felipe de Jesús Muñoz Vázquez– y la ley no puede ser a modo”.

Los casos federales por operaciones con recursos de procedencia ilícita y asociación delictuosa, sin embargo, no son el final de los procesos contra Duarte y sus allegados. La Auditoría Superior de la Federación ha presentado un centenar de acusaciones por presunto peculado. También hay numerosas acusaciones promovidas por el actual Gobierno de Veracruz, que se ventilarán en el fuero estatal.

También a Elba Esther Gordillo, recordemos, se le acusó de operaciones con recursos de procedencia ilícita y asociación delictuosa, por las que quedó exonerada después de casi 5 años de proceso. La maestra, sin embargo, no enfrentó denuncias por peculado, que debió haber presentado el SNTE, mientras que Duarte sí las tiene.

Sin duda, las primeras sentencias contra Duarte tienen castigos decepcionantes, pero cuando menos el exgobernador ya no ha quedado oficialmente impune, como tantos otros políticos. Otras acusaciones pueden llevar a castigos más severos, pero los procesos serán prolongados. Si no nos gusta este sistema, tendremos que modificar las leyes. Lo que no podemos es tener unas leyes para algunos y otras distintas para los demás.

La corrupción es una de las principales preocupaciones de nuestro país y explica en buena medida el triunfo de Andrés Manuel López Obrador el 1 de julio. El nuevo sistema anticorrupción parece ser un avance importante para impedir casos como el de Duarte. Es importante, por lo tanto, que se complete el sistema y que se nombre al nuevo fiscal anticorrupción. Hasta ahora no ha habido prisa.

GUERREROS LIBRES

Un juez federal ha absuelto a ocho miembros de la banda Guerreros Unidos que confesaron su participación directa en la ejecución y quema de los normalistas de Ayotzinapa. La campaña del movimiento de Ayotzinapa está resultando, terrible y paradójicamente, en la liberación de los presuntos asesinos de los normalistas.
27 Septiembre 2018 04:00:00
El legado de Mao
El 1 de octubre de 1949 Mao Zedong (Mao Tse-tung en la vieja transliteración Wade-Giles) declaró la República Popular de China. Concluía así una guerra civil que empezó en la década de 1920, se interrumpió durante la Segunda Guerra Mundial mientras comunistas y nacionalistas se enfrentaban a los invasores japoneses, y se renovó después con enorme violencia hasta la victoria comunista y la salida de los nacionalistas de la China continental para refugiarse en la isla de Taiwán.

Mao encabezó desde entonces y hasta su muerte no solo un gobierno desastroso sino criminal. Su “gran salto hacia adelante”, de 1958 a 1961, fue un enorme retroceso que empobreció de manera brutal al país. Las políticas de colectivización del campo y las directrices que dictaba desde el aislamiento del poder produjeron un desplome de la producción de alimentos y llevaron a la muerte por hambre de 45 millones de chinos (Frank Dikötter, Mao’s Great Famine; Walker & Co., 2010). Su posterior revolución cultural, de 1966 a 1976, significó un golpe brutal a la cultura del país y llevó a la purga de millones de chinos por delitos como tener una educación formal.

La economía de China no empezó a despegar sino hasta después de la muerte de Mao en 1976, cuando Deng Xiaoping impulsó una política de apertura económica y reintrodujo el capitalismo con el argumento: “No importa que el gato sea blanco o negro, sino que sepa cazar ratones”. Deng, sin embargo, mantuvo el culto a la personalidad de Mao, quizá con la idea de que esto le permitiría controlar mejor el país, donde los fanáticos del ex “gran timonel”, entre ellos la propia viuda de Mao, Jiang Qing, seguían teniendo mucho poder, o quizá con el placer perverso de usar la imagen del fallecido líder comunista para impulsar el capitalismo.

Mao habría estado feliz, sin duda, con la continuación del culto a su personalidad. Era un hombre enamorado de sí mismo que dijo en una ocasión: “¿Qué hay de malo con el culto? La verdad está en nuestras manos, ¿por qué no habríamos de adorarla?”.

A Mao poco o nada le importaban las muertes provocadas por sus políticas. En una ocasión reflexionó sobre la posibilidad de una guerra entre países capitalistas y comunistas. “Imaginemos cuánta gente puede morir si estalla la guerra. Hay 2 mil 700 millones de personas en el mundo y se podría perder un tercio. Si fuera más alto, podría ser la mitad. Yo digo que, si lo peor llegara a ocurrir y muriera la mitad, todavía sobreviviría la mitad, pero el imperialismo sería borrado y todo el mundo sería socialista. Después de algunos años, otra vez habría 2 mil 700 millones de personas”.

Este 1 de octubre el Gobierno chino celebrará el 69º aniversario del triunfo de la Revolución comunista. Lo hará, como siempre, con homenajes a Mao. Hace ya mucho tiempo que las autoridades chinas abandonaron las políticas comunistas que causaron tanta muerte y sufrimiento, pero mantienen el autoritarismo político que también promovió Mao. Preservan de igual manera el culto a Mao, cuyo supuesto cuerpo embalsamado se exhibe en un mausoleo en la plaza de Tiananmen de Beijing.

La verdad, sin embargo, es que Mao fue un gobernante autoritario y genocida, que debe ser colocado en los libros de historia al lado de Adolf Hitler y Stalin. A pesar de eso se le sigue reverenciando tanto en China como en otros países. Los gobernantes chinos lo hacen porque saben que en algunos casos es conveniente mantener ciertos mitos históricos. Mucha otra gente en el mundo lo hace por ignorancia.

PANCHO VILLA

En Chihuahua, donde me encuentro, hay una actitud similar. Los registros históricos nos dicen que Francisco Villa fue un asaltante, asesino y violador, pero su nombre se preserva como el de uno de los grandes héroes del estado.
26 Septiembre 2018 04:00:00
Iguala, cuatro años
Es difícil pensar que un viernes en la noche hace cuatro años el presidente Enrique Peña Nieto decidió ordenar el secuestro de un grupo de normalistas de Ayotzinapa porque le estaban causando molestias a José Luis Abarca, presidente municipal perredista de Iguala.

Al mandatario se le pueden cuestionar muchas cosas. Quizá su lentitud de reacción, con la idea de que la investigación correspondía a las autoridades de Guerrero, o la falta de explicaciones claras de sus portavoces. El problema de fondo es que el Gobierno federal parece haber perdido el control de ciertas zonas del país ante el avance del crimen organizado. Entre los errores del Presidente, sin embargo, no parece estar el haber dado la orden de secuestrar a los estudiantes.

Las investigaciones de la PGR sugieren que los jóvenes fueron atacados y secuestrados por elementos de la Policía Municipal de Iguala y entregados a integrantes de Guerreros Unidos, un grupo de narcotraficantes que los ejecutaron y quemaron –o cuando menos a algunos– en el basurero municipal de Cocula. ¿Cuál habría sido el motivo? Los propios delincuentes detenidos han declarado que sus jefes pensaron que los jóvenes eran miembros de una organización rival, llamada Los Rojos.

El movimiento de Ayotzinapa –un grupo de activistas que ha reclutado a algunos padres de los normalistas desaparecidos y mantiene movilizaciones de tiempo completo– ha rechazado la investigación y sostiene que el responsable “fue el Estado”. Según su visión, el Gobierno secuestró a los normalistas y quizá los mantienen privados de la libertad en algún cuartel militar o en otro lugar no identificado.

Jesús Murillo Karam, procurador general en los primeros tiempos de la investigación, se refirió a las conclusiones de la PGR como la “verdad histórica”. Yo no creo en las verdades históricas, sino en las hipótesis sustentadas por pruebas. La información disponible sugiere que la versión de la PGR es sólida. La avalan no sólo declaraciones de los policías y los delincuentes, sino comunicaciones entre los participantes y testimonios de testigos. Unos mensajes de Blackberry de líderes de Guerreros Unidos surgidos en un juicio en Chicago confirman también esta hipótesis.

Esto no es aceptable para el movimiento y su intención de culpar al Estado. Por eso buscó el apoyo de un llamado Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), nombrado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que llegó a México con la consigna de avalar la tesis de Ayotzinapa. José Torero, uno de los integrantes del GIEI, sostuvo que era imposible quemar los cuerpos en el basurero; cuando un estudio de seis especialistas determinó que sí era posible, Torero fue el único que votó en contra.

La PGR afirma haber encontrado una bolsa con cenizas y restos humanos en el río San Juan. Dos normalistas fueron identificados entre estos restos en estudios genéticos realizados en Austria. El movimiento argumenta que la bolsa y los restos fueron plantados por la PGR.

Reitero que no puede haber una verdad histórica. Si hay información contraria a una hipótesis, ya sea la que sostiene la PGR o la de Ayotzinapa, debe ser modificada. Hasta este momento la visión de la PGR parece tener más sustento que la de quienes buscan demostrar que el Estado mandó secuestrar a los normalistas y los mantiene presos en alguna mazmorra militar; pero como no es políticamente correcta, no prevalecerá.

Dejar de trabajar

La enorme mayoría de los campesinos de nuestro país no tienen la posibilidad de dejar de trabajar durante cuatro años para unirse a un movimiento político de tiempo completo. Quienes participan en el movimiento de Ayotzinapa, sí lo han podido hacer. Al parecer, alguien les está pagando un sueldo.
25 Septiembre 2018 04:00:00
Producir y no soñar
Andrés Manuel López Obrador ha señalado su intención de subir la producción petrolera de nuestro país, pero para eso es importante que no se establezcan nuevos obstáculos a la actividad.

“Nosotros lo que queremos es llegar a fines de sexenio a una producción de cuando menos 2.6 millones de barriles al día”, dijo el presidente electo el pasado 8 de septiembre en Tabasco. La producción de petróleo crudo en los siete primeros meses de 2018 fue de 1.9 millones de barriles diarios, por lo que la meta de López Obrador implicaría subir la producción 37% para 2024. La meta de 2.6 millones de barriles nos regresaría a un nivel apenas superior a los 2.5 millones de fin del sexenio de Felipe Calderón y sería todavía muy inferior a la producción de 3.4 millones de 2004.

La necesidad de subir la producción de petróleo es la razón por la que López Obrador ha decidido mantener la apertura a la inversión privada en petróleo, a pesar de sus cuestionamientos a la reforma energética. Si se cancelan estas inversiones privadas no hay duda de que no se logrará la meta.

La inversión privada, sin embargo, no es suficiente. Es importante también recurrir a nuevas tecnologías; y la fractura hidráulica, o fracking, es la que ofrece mejores perspectivas en este momento. El problema es que López Obrador y otros políticos se niegan a considerar siquiera la posibilidad. “No vamos a usar ese método ya para extraer petróleo”, dijo el presidente electo el 31 de julio. Ricardo Monreal, coordinador de Morena en el Senado, ha dicho que se va a revisar a fondo la práctica del fracking por sus supuestos daños ambientales. Movimiento Ciudadano ha propuesto una prohibición a la tecnología en el Artículo 27 de la Constitución.

Estos políticos se han dejado engañar por la publicidad negativa de algunos grupos de interés. Toda producción de petróleo conlleva riesgos ambientales, pero los mayores no son en la fractura hidráulica sino en la perforación de aguas profundas, que sí está manteniendo el nuevo gobierno. El mayor derrame petrolero en la historia fue el de la plataforma Deepwater Horizon de BP en 2010, cuando 779 mil toneladas de petróleo crudo fueron vertidas en las aguas del golfo de México. Ha habido algunos registros de contaminación de gas metano de acuíferos por producción de fracking, pero son pocos y aislados. Ninguno se aproxima ni remotamente a los daños generados por los derrames petroleros. Una de las razones es que los pozos de fractura hidráulica son mucho más pequeños; la otra, es que la tecnología ha mejorado de forma importante.

La producción petrolera de Estados Unidos aumentó de 5 millones de barriles diarios en 2008 a 9.3 millones en 2017. La razón es la producción por fractura hidráulica. En 2016, de los 977 mil pozos en Estados Unidos, 670 mil eran ya de fracking, sin que haya reportes de problemas ambientales significativos. En México, fuera de unos cuantos pozos experimentales, no hay producción con esta tecnología.

México puede ser un importante productor de petróleo por fractura hidráulica. La cuenca de Burgos de Coahuila tiene la misma estructura geológica que el sur de Texas, donde los campos de Eagle Ford se cuentan entre los principales productores de Estados Unidos. Pero si los políticos deciden prohibir la tecnología, a pesar de que implica menores riesgos ambientales que la extracción marina, tendremos que seguir perdiendo terreno.

Gas por fracking

La producción de gas natural, un combustible más limpio que el petróleo, requiere también del fracking. Si no aplicamos la tecnología, estaremos condenados a seguir importando este combustible de Estados Unidos, donde esta técnica se usa sin más restricción que la aplicación de buenas prácticas ambientales.
24 Septiembre 2018 04:00:00
Ver lo que se siente
Una de las promesas de Andrés Manuel López Obrador como candidato fue eliminar los seguros de gastos médicos privados de altos funcionarios y legisladores. No hay nada más irritante para los ciudadanos que enfrentar las deficiencias de la salud pública cuando los políticos se atienden en los más caros hospitales privados.

López Obrador presentó su propuesta con ánimo vengativo: “Va a haber austeridad republicana –dijo el 2 de mayo–. Por eso vamos a ahorrar. No va a haber atención médica privada para los altos funcionarios públicos. Se gastan 5 mil millones de pesos al año nada más en atención médica privada para la burocracia dorada. Eso va a terminar, van a ir al ISSSTE, van a ir al Seguro, van a ir al Seguro Popular, para que vean que lo que se siente”.

Quizá por ese ánimo, hubo una lluvia de cuestionamientos a López Obrador cuando se supo que su hijo de 11 años fue llevado la semana pasada por su madre, Beatriz Gutiérrez Müller, a un hospital privado después de sufrir una fractura mientras jugaba en un parque. El propio López Obrador se encontraba de gira.

Es lógico que Gutiérrez Müller haya llevado a su hijo a Médica Sur. El hospital se encontraba cerca del parque, aun cuando también estaba próxima la zona de hospitales públicos de Tlalpan. La madre sabía que en el hospital privado tendría un servicio rápido y eficiente, mientras que en muchos nosocomios públicos se vive una situación de saturación. Cuando una madre escucha el llanto de su hijo fracturado, no hay consideración política que valga.

Para muchos, lo relevante fue que la esposa del presidente electo no llevó al pequeño a un hospital público para “ver lo que se siente”. El propio López Obrador tampoco acudió a un hospital público, sino a Médica Sur, cuando sufrió un infarto en 2013. En ambos casos los López Obrador pagaron de su bolsillo. Lo importante, sin embargo, no es castigar a los funcionarios para que vean lo que se siente, sino tener mejores hospitales públicos.

Nuestros hospitales públicos cuentan con grandes médicos. En el IMSS, el ISSSTE y los institutos nacionales de salud colaboran las mayores eminencias de México. Los médicos del Rubén Leñero, Xoco o el Gea González tratan cientos de casos cada día y con una impresionante habilidad. El hijo del presidente electo habría tenido en ellos un tratamiento excelente para su fractura. Los problemas del sistema de salud pública son, sobre todo, la saturación, la falta de recursos y la burocratización. Un paciente no sabe cuánto esperará para que se le trate.

Santiago Levy, director general del IMSS de 2000 al 2005 y hoy vicepresidente del BID, ha propuesto financiar los servicios médicos públicos con un IVA generalizado para no depender de cuotas al trabajo que castigan el empleo formal. Canadá, por otra parte, tiene un sistema de salud universal pagado en un 70% por fondos públicos, pero proporcionado por médicos privados y hospitales que operan como empresas independientes; el sistema parece más eficiente que los servicios completamente públicos, como el mexicano, o el seguro privado estadunidense.

Obligar a los altos funcionarios a acudir a servicios médicos deficientes para que vean lo que se siente me parece una pésima política pública, sobre todo cuando quien la lanza no acude a esos servicios públicos. Más que castigar a los funcionarios, hay que mejorar los servicios para todos.

Al IMSS

Cuando José Antonio González Anaya era director general del IMSS sufrió un accidente de bicicleta en Ixtapa, pero no acudió a una clínica privada sino a la del Seguro. En un principio no lo querían atender porque no llevaba su credencial y él no se quería identificar como director. Después el servicio fue bueno.
21 Septiembre 2018 04:00:00
Varado como Obama
Andrés Manuel López Obrador y su séquito quedaron varados 5 horas el miércoles en el aeropuerto de Huatulco. Su salida en VivaAerobús estaba programada para las 17:20, pero una fuerte tormenta y la saturación de tránsito aéreo en la Ciudad de México la demoraron 5 horas.

“No por esto voy a cambiar de opinión –dijo el presidente electo–. No me voy a subir al avión presidencial. Me daría pena, se me caería la cara de vergüenza de subirme a un avión lujoso en un país con tanta pobreza”.

Efectivamente, López Obrador ya no puede echarse para atrás. El rechazo al avión presidencial que no tiene ni Obama fue una parte relevante, aunque mentirosa, de su campaña. Si bien los dos aviones de Obama eran mejores que el mexicano, Andrés Manuel logró promover su imagen de honestidad personal. El golpe político que sufriría en caso de usar el avión ahora sería brutal.

Nunca he estado en el nuevo TP–01, por lo que no sé si sea tan “lujoso” que resulte inaceptable “en un país con tanta pobreza”, pero quienes sí han viajado en él me dicen que no es diferente de cualquier avión presidencial o, si acaso, resulta más modesto que otros.

El Embraer del presidente venezolano Nicolás Maduro, decorado por su esposa Cilia Flores, sí es digno de un jeque árabe. Cuenta con acabados de caoba y oro, 32 asientos de cuero con controles de temperatura individualizados, una ducha tipo spa con siete niveles de agua para masaje, dos habitaciones con cama King, dos cocinas, 12 televisores y wifi disponible en vuelo y en cualquier país. La decoración de la recámara presidencial la hizo Gucci (peru.com).

López Obrador tiene una visión muy tabasqueña del tiempo y no le preocupa quedarse varado en un aeropuerto. Cuando Adriana Pérez Cañedo le preguntó en una reunión de la American Chamber en abril qué pasaría si se retrasa un vuelo y no puede llegar a la Asamblea General de las Naciones Unidas, su respuesta fue muy sencilla: “Pues ya no llegué”.

Hay quien ve las cosas de otra manera. Virtualmente, todos los presidentes o primeros ministros cuentan con su propio avión o tienen acceso a uno de la fuerza aérea de su país. José Mújica, el ex presidente de Uruguay, famoso por su austeridad personal, se negó a adquirir uno a pesar de que el Congreso había aprobado la compra, pero pedía “aventón” a otros mandatarios, cargando el costo a los contribuyentes de otros países, como ocurrió en enero del 2013 cuando el presidente Enrique Peña Nieto lo trasladó de Santiago de Chile a Montevideo. Después de que Mújica dejó el mando, su sucesor, Tabaré Vázquez, también de izquierda, compró el necesario avión, un modesto C–29 Hawker, multipropósito, que puede usarse para varios objetivos y no solo para trasladar al Presidente.

Yo tengo la impresión de que la labor de un presidente es importante. No me siento tan cómodo con un mandatario que se queda varado en un aeropuerto 5 horas o que no llega a una reunión internacional. Me preocupa, también, que esté incomunicado mientras vuela en aviones comerciales, cuando puede haber una crisis nacional. Supongo que a él no lo afectará la sobreventa, tan usual en las aerolíneas, y es muy posible que a sus vuelos se les dé prioridad. De hecho, por protocolo los vuelos con un Mandatario reciben prioridad en las operaciones de los aeropuertos. Pero esto no resuelve los problemas de fondo.

López Obrador ya no se puede echar para atrás por razones políticas. Lo lamento por el país. Supongo que su sucesor tendrá que comprar un nuevo avión presidencial.

AVIÓN CON AMLO

“Yo no quiero subirme en un avión en que vaya AMLO –me dice Bertha Pantoja, investigadora–. Además de aguantar al séquito, es un peligro para el resto de los pasajeros. Aunque él ame a todo el pueblo bueno, no todos lo aman”.
20 Septiembre 2018 04:07:00
Razones del aeropuerto
A veces se olvidan las razones por las que estamos construyendo un nuevo aeropuerto. La primera es que el actual no solo está saturado, sino rebasado; fue diseñado para manejar 32 millones de pasajeros al año, pero en 2017 registró 44 millones y este 2018 alcanzará 48 millones. La segunda es que un nuevo aeropuerto con mayor capacidad puede convertirse en un hub internacional, un centro de conexiones que aumente la competitividad de la industria aeronáutica nacional y del país en general. Esto significaría la creación de miles de empleos, no solo en el aeropuerto, sino también en las aerolíneas y otros campos de actividad.

El aeropuerto de Texcoco cumple ampliamente con el objetivo de ampliar la capacidad. En su primera etapa podría manejar 70 millones de pasajeros. Cuando esté completamente desarrollado, llegará a 125 millones. Llenará las necesidades previsibles de la industria aeronáutica durante buena parte de este siglo 21.

¿Y la combinación de Santa Lucía con el actual aeropuerto de la Ciudad de México? No sabemos. La corporación Mitre ha señalado que habría interferencias en las rutas de vuelo, pero no queda claro qué tan graves serían. He escuchado opiniones que señalan que la suma de los dos aeropuertos no podría manejar ni siquiera los 32 millones de pasajeros para los que está diseñado el AICM; estaríamos invirtiendo en un nuevo aeropuerto para disminuir la capacidad total. Otros afirman que la capacidad combinada sí sería superior a la actual, aunque no por mucho. Habrá que esperar al estudio que el futuro secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, ha pedido a la Organización de Aviación Civil Internacional.

El objetivo que no puede cumplir el uso conjunto de dos aeropuertos es el de conectividad. Será difícil que un pasajero de Torreón o Guatemala vuele al actual AICM para tomar un autobús que lo lleve a Santa Lucía, en dos o más horas, y tome después un vuelo a Nueva York o París. Las conexiones se harán a través de Houston, Miami o Panamá, pero no de un sistema de aeropuertos sin conectividad.

Los centros de conexiones son un excelente negocio. Por eso los aeropuertos de Heathrow en Londres, Schiphol en Amsterdam, Charles de Gaulle en París o Francfort se pelean el privilegio de manejar los vuelos de conexión que pasan por Europa. En Panamá, el aeropuerto internacional de Tocumen registró 15.6 millones de pasajeros en 2017, casi cuatro veces la población total del país de 4 millones, y busca ampliar el número a 25 millones con una ampliación ya en proceso. La conectividad que ofrece Tocumen ha permitido que Copa Airlines, la aerolínea panameña, haya transportado 13.5 millones de pasajeros en 2017, un crecimiento de 7.1% sobre el año anterior, con 100 aviones y 8 mil 69 empleados, cifras impresionantes para una aerolínea de un país tan pequeño como Panamá.

El aeropuerto de Texcoco ofrecería la conectividad que permitiría detonar un aumento significativo del tráfico aéreo con la creación de empleos en tierra y en las aerolíneas. Tener dos aeropuertos eliminaría la posibilidad de generar un hub, lo que significaría una pérdida importante de conectividad, competitividad y generación de nuevos empleos. No se está discutiendo la simple ubicación de un aeropuerto, sino la eliminación de un cuello de botella para el desarrollo del país. La decisión no solo afectará a quienes vuelan, sino a toda la economía.

SOLO INDÍGENAS

La Organización Pueblos Unidos contra el Nuevo Aeropuerto sí quiere una consulta, pero no con toda la población. César Sandino Rivero dice que solo deben ser consultadas las comunidades indígenas. Tenemos leyes, dice, que dan derecho a la consulta solo a los pueblos originarios.
19 Septiembre 2018 04:00:00
La gran recesión
La quiebra de Lehman Brothers, el 15 de septiembre de 2008, marcó el inicio de lo que se ha llamado la gran recesión. Se ha dicho que fue la crisis que nadie previó; pero, si bien es verdad que muy pocos lo hicieron, el economista neerlandés Dirk Bezemer señala, en No One Saw This Coming, que 12 individuos (académicos, asesores gubernamentales, consultores, comentaristas bursátiles y un estudiante de postgrado) previeron la recesión e identificaron que sería provocada por una crisis en el sector de la vivienda. Entre ellos se contaban los economistas Nouriel Roubini, Peter Schiff y Robert Shiller.

Algunos políticos y comentaristas han tratado de hacer de la gran recesión una lección ideológica. Dicen que la crisis demostró los males del capitalismo, la desregulación bancaria y la globalización financiera. Ignoran que la crisis surgió de una mala política pública del Gobierno de George W. Bush en los Estados Unidos, que utilizó a dos bancos paraestatales, Fannie Mae y Freddie Mack, para promover créditos hipotecarios. El desplome de las hipotecas basura, sub-prime mortgages, muestra no una falla del sistema de libre empresa, sino más bien el daño que pueden ocasionar a un mercado las malas decisiones de un gobernante.

Bush estaba convencido de que para volver conservadora a la población estadunidense era importante que todas las familias tuvieran casa propia. Por eso inyectó una enorme cantidad de recursos gubernamentales a préstamos hipotecarios. La presión política para dar estos créditos era tan fuerte que no importaba si las familias no tenían empleo, ingresos o activos.

La burbuja creada por esta inyección artificial de dinero al mercado inmobiliario tenía que estallar tarde o temprano. Pero hubo otros factores en la crisis. Uno de ellos fue la política monetaria expansiva que la Reserva Federal mantuvo desde los años 90, con la idea de que así podía evitar las recesiones de forma definitiva. Economistas como John Quiggin y Ben Bernanke afirmaron, en efecto, que la “gran moderación” era prueba de que con políticas financieras intervencionistas los bancos centrales podían eliminar las recesiones. No sorprende que no hayan previsto la crisis de 2008. La política expansiva de los banqueros centrales infló la burbuja e hizo que la ruptura se hiciera más violenta.

La crisis se expandió a todo el mundo, en parte porque muchos de los créditos impagables fueron ocultados en paquetes de bonos hipotecarios que daban rendimientos muy altos y parecían sumamente atractivos en un ambiente de bajas tasas de interés. Al final resultaron tóxicos. Los políticos se equivocaron tanto como los financieros.

El 1 de septiembre de 2008, el actual presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, declaró: “No veo los riesgos de una verdadera recesión europea”. La recesión tuvo lugar, sin embargo, tanto por contagio de la crisis estadunidense como por problemas internos, como una burbuja inmobiliaria en España y un excesivo déficit de presupuesto en Grecia.

La historia económica sugiere que las recesiones son inevitables, ya que forman parte de los ciclos económicos.

Son tan indispensables en estos ciclos como las fases de crecimiento. Como las bancarrotas, son dolorosas, pero necesarias para la depuración y renovación de los mercados.

La gran recesión fue consecuencia de malas políticas públicas: créditos impulsados desde el Gobierno y el intento de lograr una gran moderación imposible de mantener. Preocupa que las lecciones no se han aprendido.

POR APRENDER

Por un tiempo pareció que los sismos de 1985 nos habían dado las lecciones que necesitábamos para construir mejor. Los de 2017, con su nuevo saldo mortal, ratificaron que aún nos falta mucho por aprender.
18 Septiembre 2018 04:00:00
País en bancarrota
Andrés Manuel López Obrador cambió de opinión en un tiempo muy corto. Apenas el 4 de septiembre declaró en Monterrey: “Hay problemas, es público, es notorio de que hay una crisis en el país, pero no hay crisis política, no tenemos una crisis financiera; no está sucediendo lo que desgraciadamente está sucediendo en Argentina”.

En cambio, este 16 de septiembre en Nayarit afirmó: “Lleva 30 años en bancarrota el país desde que se está aplicando la política neoliberal. Estamos produciendo petróleo como hace 40 años. En pobreza, hay muchos más pobres que antes. En inseguridad, está peor: 80 homicidios diarios”.

¿Está México en bancarrota? No lo parece. El crecimiento económico del país en este 2018 será de alrededor de 2 por ciento. ¿Escaso? Sí. ¿Crítico? No. Simplemente señala que Enrique Peña Nieto no pudo romper el techo de crecimiento que durante décadas ha tenido la economía.

Muchas de las reformas, me parece, han sido positivas, pero tardarán en promover un mayor crecimiento. Es significativo que fuera de la reforma educativa, que rechaza por razones políticas, López Obrador se ha comprometido a mantener las demás, empezando por la energética. Alfonso Romo, futuro jefe de la Oficina de la Presidencia, ha dicho que continuarán las licitaciones de campos petroleros a empresas privadas.

En 2004 la producción de petróleo fue de 3.4 millones de barriles diarios, mientras que en este 2018 ha registrado apenas 2.1 millones. ¿Por qué cayó? El enorme yacimiento de Cantarell ha venido declinando en tanto que no ha habido suficiente inversión productiva. La reforma energética busca aumentar esa inversión, al permitir la del sector privado, pero los campos tardan muchos años en desarrollarse. Solo se han licitado, sin embargo, campos en el mar, cuando el gran avance en la producción petrolera en los últimos años en Estados Unidos ha sido en tierra, en roca de esquistos que han producido petróleo por el método de fractura hidráulica que en México no se ha empezado a usar y que sería quizá la mejor manera de regresar a los niveles de producción del pasado.

Otras reformas han funcionado bien. La financiera ha hecho que el crédito al sector privado crezca de cuatro a cinco veces más que la economía. La laboral ha generado un número mayor de empleos formales. La de telecomunicaciones ha permitido también una expansión del sector. La reforma fiscal significó un golpe a los causantes cautivos, pero le dio más dinero al Gobierno para enfrentar la caída de los ingresos petroleros.

En cuanto a la inseguridad, está en los niveles más altos de las últimas décadas. Sin embargo, las cifras de homicidios siguen siendo inferiores a las de los años cuarenta, cincuenta y sesenta, cuando gobernaba el viejo PRI, mucho antes de lo que López Obrador llama “la política neoliberal”.

México no está en bancarrota. Los bonos de deuda mexicana siguen manteniendo el grado de inversión de las calificadoras internacionales. Otros países de Latinoamérica, en cambio, sí están en bancarrota. En Venezuela la economía se ha contraído en casi 50% en los últimos tres años y su inflación puede alcanzar un millón por ciento en este 2018. Argentina ha sufrido una fuerte devaluación este año y ha tenido que recurrir a medidas de emergencia.

López Obrador está heredando un país con muchos retos, pero no en bancarrota. Es un país que, si se maneja con honestidad y eficiencia, podría despegar.

DIFICULTADES EN CDMX

No solo Andrés Manuel. Ayer Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno electa de la Ciudad de México, la más rica del país, afirmó que recibe una entidad con “muchas dificultades económicas”. Supongo que es la forma de curarse en salud.
17 Septiembre 2018 04:00:00
Cura sanguinario
Miguel Hidalgo comandaba un ejército irregular de unas 20 mil personas cuando llegó a Guanajuato el 28 de septiembre de 1810. El intendente Juan Antonio Riaño, gobernante ilustrado y amigo del propio Hidalgo, se negó a rendir la plaza. Unos 300 españoles y criollos se refugiaron, con la escasa guardia de la ciudad, en la alhóndiga de Granaditas, una bodega de granos. La puerta fue quemada (aunque no por El Pípila, quien probablemente no existió) y de inmediato se desató una matanza indiscriminada. Hombres y mujeres fueron degollados en un frenesí de sangre; un niño fue lanzado desde un tercer piso para estrellarse en el patio. Guanajuato sufrió pillajes y desmanes durante 3 días.

La matanza y el saqueo provocaron las primeras diferencias entre Hidalgo e Ignacio Allende, quien, horrorizado, responsabilizó al cura de no haber hecho nada para detener los desmanes. Algunos han querido justificar la matanza por el calor del combate, pero semanas después en Valladolid, sin mediar hostilidades, las tropas de Hidalgo asesinaron a unos 40 miembros de familias españolas.

Hidalgo tomó también de manera pacífica Guadalajara y, sin embargo, del 12 de diciembre de 1810 al 13 de enero de 1811, cientos de civiles españoles fueron ejecutados. Se habían rendido sin luchar e Hidalgo había prometido respetarlos, pero cada noche, entre 30 y 50 eran llevados a un campo cercano a Guadalajara, donde bajo el mando de Agustín Marroquín, “capitán de bandoleros, torero y amigo personal del cura”, se les mataba “como toros en corrida” (Isabel Revuelta).

“Los ejecutados de Guadalajara ascenderían a 350”, declaró Hidalgo. Cuando en el juicio tras su captura se le preguntó por qué no los había procesado, respondió: “Es cierto que a ninguno de los que se mataron se les formó proceso, ni habría a sobre por qué, porque bien se conocía que estaban inocentes”.

Hidalgo tenía un gran carisma que le permitió convertir una masa desorganizada de 600 que asistieron al grito de Dolores en un ejército de casi 100 mil. Era, sin embargo, un pésimo militar.

Sus pocas victorias fueron pírricas. Miles de insurgentes murieron en el asalto a la alhóndiga con 300 defensores. En la batalla del Monte de las Cruces, el 30 de octubre de 1810, alrededor de 80 mil insurgentes obligaron al repliegue de un contingente realista de 5 mil, pero los rebeldes sufrieron decenas de miles de bajas entre muertos, heridos y desertores. Quizá esto decidió a Hidalgo de no seguir a México, que estaba sin protección.

Allende llamó desde entonces a Hidalgo “el cura bribón” o incluso el “cabrón del cura”. Era tanto el daño que le ocasionaba al movimiento, que consideró envenenarlo. Pero después de que los rebeldes fueron derrotados el 17 de enero de 1811 en puente de Calderón por un pequeño contingente realista, los jefes insurgentes lo despojaron del mando en la hacienda de San Blas, en Pabellón, Aguascalientes. La rebelión ya estaba derrotada.

Hidalgo se dejó cegar por la soberbia y la crueldad. Si bien se le nombró generalísimo cuando se le dio el mando insurgente, él mismo se hacía llamar “su alteza serenísima”. Sus matanzas no solo fueron deplorables en lo moral, sino que despojaron al movimiento del importante respaldo de la clase criolla que simpatizaba con la independencia. A Hidalgo se le debe atribuir el fracaso inicial de la guerra de Independencia, que solo se consumaría una década después con Agustín de Iturbide.

CHIVO EXPIATORIO

Dice López Obrador que Rosario Robles es un chivo expiatorio. No lo sé. Lo importante es profundizar las investigaciones y castigar a quien ordenó, solapó o se benefició de la entrega de cientos de millones de pesos a empresas fantasma.
14 Septiembre 2018 04:00:00
Abrirse al mundo
Después de un período en el que los gobernantes globalizadores tuvieron un éxito muy importante, en que estadistas de la talla de Bill Clinton, Tony Blair o Felipe González afirmaban que la mejor forma de construir prosperidad era integrar las economías de sus naciones al mundo, hemos visto en los últimos tiempos un renacimiento de las posiciones nacionalistas. Los políticos se han dado cuenta nuevamente que el odio y el temor a los extranjeros ofrecen una enorme rentabilidad política.

En las elecciones de Suecia del pasado 9 de septiembre Demócratas de Suecia, un partido opuesto a la inmigración y a la permanencia de su país en la Unión Europea, tuvo avances significativos. En Francia el Frente Nacional ha logrado un porcentaje importante del voto desde hace décadas. Los nacionalistas catalanes han llegado al poder gracias a sus promesas de independencia de España. Donald Trump llegó al poder en Estados Unidos con una propuesta resumida en la frase “America First”. Andrés Manuel López Obrador ha prometido políticas nacionalistas para lograr la autosuficiencia en algunos productos agrícolas y en gasolina.

El nacionalismo se asienta sobre uno de los instintos más fuertes del género humano. Somos animales gregarios, necesitamos de otros para sobrevivir, pero desde los primeros tiempos constituimos grupos que luchaban contra otros para tener acceso a recursos escasos. Los grupos muy pequeños, como clanes y tribus, fueron reemplazados con el tiempo por ciudades y posteriormente por naciones y países, pero el instinto de rechazo al extraño se mantuvo siempre.

El nacionalismo de los otros nos resulta odioso, pero el nuestro nos parece natural. Los mexicanos cuestionamos el rechazo de Trump a los mexicanos, que fue uno de los factores más importantes en su triunfo electoral de 2016, pero al mismo tiempo rechazamos a los gringos, argentinos, colombianos o guatemaltecos que han llegado a nuestro país.

En Estados Unidos los ciudadanos pueden argumentar que el número de personas nacidas en el exterior es muy alto. La cifra llegó a 13.7% de la población en 2017, lo cual equivale a 44.5 millones de personas. En México, sin embargo, la situación es muy distinta. Si bien se calcula que 12 millones de mexicanos viven en el exterior, en México residen menos de un millón de extranjeros. Esto se debe en buena medida a que nuestro país tiene reglas migratorias mucho más restrictivas que las estadunidenses, a pesar de lo mucho que nos quejamos del trato a los mexicanos en Estados Unidos.

El nacionalismo consigue votos, pero empobrece. La migración ha sido en buena medida responsable del desarrollo de la Unión Americana. En México los grupos de inmigrantes del siglo 20, como los españoles, los judíos y los libaneses, han fortalecido la vida intelectual y económica de nuestro país. Los guatemaltecos han ayudado a recoger cosechas y hacer trabajos importantes en Chiapas. Aun así, los ánimos de rechazo a los extranjeros se fortalecen. El prejuicio puede más que el beneficio a la sociedad.

López Obrador, como Trump, se ha preciado siempre de ser nacionalista. Quizá por eso Trump ha dicho que le cae mejor, al contrario del “capitalista” Peña Nieto. Pero si Andrés Manuel quiere construir un país más próspero, y no sólo agradarle a Trump, deberá entender que las naciones que más se han desarrollado son las que han hecho a un lado el nacionalismo y se han abierto al mundo.

PARA DEPORTAR

Trump ha pedido al Congreso de Estados Unidos que apruebe un monto de 20 millones de dólares de ayuda exterior al Gobierno de México para financiar las deportaciones de centroamericanos de nuestro país. No hay indicación de si estos recursos fueron acordados previamente con el gobierno mexicano.
13 Septiembre 2018 04:02:00
Cuadrar las cifras
¿Lo bueno de Andrés Manuel López Obrador? Sin duda, su honestidad personal, especialmente en un país en que la Sedesol y la Sedatu pueden entregar 700 millones de pesos en costales de efectivo a empresas fantasma. ¿Lo malo de López Obrador? Sus cifras que no cuadran. Ayer, el diputado de Morena Manuel Rodríguez González describía una iniciativa de “ley de austeridad republicana” que logrará ahorros por “450 mil millones de pesos” con los recortes a sueldos, prestaciones y gastos de los altos funcionarios. Es una cifra enorme, de 8.6% de los 5.2 billones de gasto presupuestados en 2018.

El problema es que, según Hacienda, los salarios de todos los altos funcionarios, de director de área a presidente, suman apenas unos 5 mil millones de pesos. Ningún recorte que no toque a los trabajadores de base y a muchos programas gubernamentales se acercará a la meta.

Las propuestas del presidente electo, sin embargo, no sugieren una disminución sino más bien un aumento del gasto. Tan solo la dispersión de dependencias gubernamentales en el país tendrá un costo conservador de 125 mil a 135 mil millones de pesos. Además, el Gobierno ha ofrecido una amplia serie de nuevos subsidios que representan cientos de miles de millones de pesos al año.

Tampoco cuadran las cifras del Nuevo Aeropuerto de México, para el que López Obrador ha pedido un debate que de-semboque en una consulta popular. Un buen debate, sin embargo, requiere información precisa. El próximo secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, ha afirmado que el avance del aeropuerto de Texcoco es de solo 20%, pero el director del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, Federico Patiño, dice que, a julio pasado, el avance era de 31.5% y señala toda una serie de indicadores técnicos que así lo señalan. Yo no soy un especialista, pero sería importante cuadrar las cifras.

Lo mismo pasa con el nuevo aeropuerto de Santa Lucía. Nos dijeron que sería una ganga de apenas 70 mil millones de pesos, contra más de 200 mil millones del nuevo aeropuerto. Pero al parecer la cifra es falsa. Si bien el Gobierno entrante no ha proporcionado información detallada sobre el proyecto, el Colegio de Ingenieros Civiles ha señalado que, considerando simplemente los metros cuadrados de construcción con el presupuesto más bajo posible, el costo sería de 217 mil millones de pesos.

Esta cifra no considera las vías de acceso, que tendrían una factura adicional de 63 mil millones de pesos. Otros rubros podrían elevar el proyecto a 385 mil millones de pesos. El mismo Colegio de Ingenieros Civiles, por otra parte, considera que el nuevo aeropuerto de Texcoco costaría 232 mil millones de pesos y no los 285 mil millones calculados hasta el momento.

Está ahí también el caso de la nueva refinería de Dos Bocas. Rocío Nahle, la futura secretaria de Energía, dice que costará 6 mil millones de dólares. Cuando algunos especialistas han señalado que, debido a que sería una refinería de crudo pesado, el costo sería más bien de 20 mil millones de dólares, la respuesta ha sido que quizá le costaría 20 mil millones a Peña Nieto, pero serán solo 6 mil millones con Andrés Manuel. No es un argumento convincente.

Es positivo que esté a punto de comenzar un Gobierno con un presidente honesto en un momento en que el país se despierta todos los días con información sobre presuntos actos de corrupción. Pero yo me sentiría más tranquilo si sus cifras cuadraran mejor. La corrupción tiene un costo importante, los errores de cálculo también.

EN COSTALES

No sé qué me preocupa más: que Rosario Robles haya ordenado entregar 700 millones de pesos en costales de efectivo a empresas fantasma o que no se haya dado cuenta.
12 Septiembre 2018 04:01:00
Publicidad oficial
No es un secreto que La Jornada está enfrentando problemas financieros. Este 10 de septiembre publicó un editorial de primera plana, Una Sentencia Irracional, en que cuestionaba a los magistrados que ordenaron la restitución del contrato colectivo del periódico, con “prestaciones mucho más amplias de las que establece la Ley Federal del Trabajo”, a pesar de que esto hace “inviable el sostenimiento de La Jornada”.

Tampoco es un secreto que ese diario, que durante largo tiempo ha expresado los puntos de vista de la izquierda y en particular de Andrés Manuel López Obrador, ha recibido un apoyo especial del Gobierno de Enrique Peña Nieto. Ese mismo 10 de septiembre el periódico llevaba tres anuncios de página completa del Gobierno federal (SCT, Servicio Geológico Mexicano y Semarnat), dos “robaplanas” (casi la página completa, de la Secretaría del Trabajo y Bancomext), otro robaplanas del Gobierno priista de Hidalgo y un cuarto de plana del de Colima.

No sorprende que el periódico haya tenido una actitud benigna hacia el gobierno priista en los últimos años.

La asignación de publicidad gubernamental se maneja con criterios políticos.

El pasado 7 de septiembre, el periódico El Heraldo, de reciente creación y escasa circulación, tenía cinco planas de publicidad gubernamental; el Reforma (aclaro interés, yo colaboro con este periódico), ninguna.

Los recuentos físicos de las planas de publicidad gubernamental en periódicos revelan compras muy sesgadas.

Entre enero y agosto de este 2018, El Universal tenía 683; Excélsior, 669; Milenio, 343; Récord, 247, y Reforma, 65. En los 12 meses de 2017 El Universal acumulaba 905; Excélsior, 715; Milenio, 436, y Reforma, 162.

El gasto de publicidad oficial del Gobierno de Peña Nieto se duplicó de 5 mil 736 millones de pesos en 2013 a 10 mil 310 millones en 2017. Este monto fue siempre mayor a lo presupuestado, que en 2017 fue de apenas 3 mil 268 millones de pesos. Los gobiernos estatales gastaron otros 9 mil 529 millones en 2016 (María Amparo Casar y Luis Carlos Ugalde, Dinero bajo la Mesa, Mexicanos contra la Corrupción e Integralia, 2018).

La mayor parte de la publicidad oficial se va a las televisoras; en 2016, Televisa recibió 18.75% y TV Azteca (con la que también colaboro) 10.67 por ciento. Excélsior obtuvo 3.6%, Starcom Worldwide, Inc. (Promotour), 3.32; Radio Fórmula, 2.52; Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano, 2.35; Starcom Worldwide (que se registra por separado), 2.05; Estudios Churubusco, 1.97, y Organización Editorial Mexicana (El Sol de México), 1.78.

En internet, SDP Noticias recibió 22.8 millones de pesos; laprimeraplana.com.mx, 14.5 millones; culturacolectiva.com, 11.4 millones; oscarmariobeteta.com, 10.6 millones, y laotraopinion,com.mx (Ricardo Alemán), 5.9 millones. El portal lopezdoriga.com obtuvo 9.7 millones a través de una empresa y 4 millones por otra.

El presidente electo López Obrador ha prometido disminuir la publicidad gubernamental en 50%, pero no ha indicado que vaya a cambiar la forma discrecional de asignarla. Mi posición personal es que debe eliminarse toda; el Gobierno puede difundir los mensajes necesarios a través de comunicados y de sus portales de internet. Si se mantiene el gasto, sin embargo, los criterios de asignación deben racionalizarse y transparentarse. Hoy esta publicidad solo sirve para premiar a ciertos medios.

EN EFECTIVO

La entrega de 700 millones de pesos en efectivo de Sedesol y Sedatu a empresas con domicilios falsos entre 2014 y 2017 parece una muestra más de la corrupción del Gobierno. Rosario Robles respondió ayer que las auditorías no han hallado ninguna prueba, ningún elemento, que la vincule a los presuntos desvíos.
11 Septiembre 2018 04:00:00
Allende, mártir
Salvador Allende es un mártir para la izquierda, que sostiene que pagó con la vida su intento de realizar una revolución pacífica. A 45 años de su muerte, nadie parece recordar el daño que le hizo a la economía chilena.

Salvador Allende, un médico proveniente de una familia acomodada, fue electo Presidente de Chile en su cuarto intento en 1970, tras una reñida votación en la que recibió 36.6% de los sufragios, contra 35.3% del expresidente Jorge Alessandri y 28.1% de Radomiro Tomic del Partido Democracia Cristiana. La elección fue decidida por el Congreso, donde los democratacristianos lo respaldaron por haber ganado el primer lugar, a pesar de los temores que generaba su abierto marxismo.

Allende consideró su precaria victoria electoral como un mandato para construir un sistema socialista. Con Pedro Vuskovic, economista de la Cepal, como ministro de economía, anunció un programa que incluía la estatización de áreas clave de la economía, la nacionalización de las mineras de cobre, la aceleración de la reforma agraria, la congelación de precios y el aumento de salarios a todos los trabajadores.

Allende recibió en 1970 un país con un crecimiento decepcionante, de 1.9% y una inflación de 35%, lo que explicaba en parte su triunfo electoral. Tras asumir el poder el 10 de diciembre, decretó aumentos de sueldo y congeló precios, con lo que provocó pérdidas a las empresas, algunas de las cuales detuvieron su producción. Utilizó estas suspensiones como justificación para expropiarlas. En 1971 decretó la nacionalización de las grandes empresas mineras, entre ellas las estadunidenses Anaconda y Kenecott. Emitió también una ley que determinaba que una utilidad de más de 10% era ilegal; aplicó la ley de forma retroactiva y determinó que las mineras debían dinero al Gobierno, en lugar de que se les debiera por indemnización. La medida llevó al Gobierno norteamericano a decretar un embargo al cobre chileno.

Si bien la reforma agraria había sido impulsada por su predecesor, el democratacristiano Eduardo Frei, Allende la aplicó de manera más agresiva. Grupos organizados llevaron a cabo invasiones de predios que después eran expropiados por el Gobierno. Las invasiones se hicieron violentas. Rolando Matus, un joven granjero que quiso defender una pequeña propiedad, fue asesinado por invasores; su nombre fue utilizado para identificar a grupos de choque que los granjeros crearon para repeler las invasiones.

La economía chilena creció 9.4% en 1971, en parte como consecuencia de los aumentos de sueldos y las inyecciones de dinero del Gobierno. El déficit de presupuesto subió de 1.4% del PIB en 1970 a 8.1% en 1971. La inflación se mantuvo en un principio en 35%, en parte por los controles de precios, pero se disparó en 1972 a 170%, un récord en el país. La economía se contrajo 1.2 por ciento. En 1973, con un déficit de presupuesto de 23%, la inflación se ubicó en 606% y la economía se desplomó 5.6 por ciento. Cuando vino el golpe, muchos chilenos moderados estaban dispuestos a aceptarlo ante el colapso de la economía.

El golpe y los crímenes de lesa humanidad de los militares fueron injustificables, pero esto no borra los abusos y la mala administración del Gobierno de Allende. Lejos de ser un mártir, Allende fue un pésimo gobernante que polarizó y empobreció a la sociedad chilena.

Suicidio

Durante mucho tiempo la izquierda mantuvo que Allende había sido asesinado porque consideraba indigno que un mártir se hubiera suicidado. El cuerpo fue exhumado en 2011 y una necropsia confirmó su muerte por propia mano.
10 Septiembre 2018 04:01:00
Acabar con el agua
Los políticos nunca descansan en su esfuerzo por deteriorar la calidad de vida de la población. Lo vemos en la iniciativa de Morena para prohibir la “privatización del agua”. La propuesta la presentó el propio presidente de la mesa directiva del Senado, Martí Batres, quien al parecer quiere dejar sin agua a grandes masas de la población.

Dice Batres que pretende impedir la “privatización del agua”, pero la Constitución federal ya establece que la propiedad de “las aguas. corresponde originalmente a la Nación”. Su propuesta no se limita a repetir lo que dice el Artículo 27, sino que establece que “el financiamiento, construcción, operación y mantenimiento de la infraestructura hidráulica serán públicos” y “sin fines de lucro”. Prohíbe “la celebración de contratos con particulares, así como el otorgamiento de concesiones totales o parciales para operar, conservar, mantener, rehabilitar, modernizar o ampliar la infraestructura y la prestación de los servicios asociados a esta”.

La iniciativa no impide la “privatización del agua”, sino las inversiones privadas en infraestructura o administración del agua. Ni siquiera un financiamiento privado sería aceptable, porque tendría fines de lucro. ¿Beneficia esto a los gobernados? Para nada. Más bien crea obstáculos para proporcionar un buen servicio de agua.

La propuesta abreva de los mismos prejuicios ideológicos que se plasmaron en la Constitución de la Ciudad de México, que estableció que “la gestión del agua será pública y sin fines de lucro”. Los daños de un monopolio tardan usualmente años en manifestarse, pero la Ciudad de México ya está sufriendo las consecuencias en el caso del agua.

El Sistema de Aguas iba a recibir una inversión de 8 mil 125 millones de pesos, pero, en palabras del director Ramón Aguirre Díaz, “Redactaron en la Constitución: ‘Este servicio no podrá ser privatizado’ y ya no puedes contratar el servicio. Se acabó el proyecto”. El plan Eficiencia Física y Comercial preveía la contratación de empresas especializadas para construir 22 plantas potabilizadoras e instalar controles automatizados y de telemetría en 430 pozos, entre otras tareas. ¿Qué estrategia queda para enfrentar la creciente escasez de agua? “No hay estrategia. La que se iba a hacer estaba basada en el proyecto de un contrato contra resultados, pero como se redactó la Constitución ya no se pudo implementar”. La jefa de Gobierno electa, Claudia Sheinbaum, dice que entregará 7 mil millones de pesos adicionales al sistema, pero no dice de dónde los sacará.

Batres no está satisfecho con la escasez de agua en la Ciudad de México, quiere extenderla al resto del país. En varias ciudades se han hecho trabajos de reparación, mantenimiento y construcción de redes y plantas de tratamiento con inversión privada. Empresas privadas han realizado también cobros de manera eficiente y en algunos casos han asumido la administración de sistemas de agua completos con resultados positivos. La Ley Batres haría que incluso los sistemas más exitosos tuvieran que suspender su operación para entregarla a burocracias gubernamentales.

Batres actúa bajo el prejuicio de que la iniciativa privada es por definición más ineficiente y corrupta que el Gobierno. Está convencido de que el “lucro” es malo por definición. Son simples prejuicios ideológicos, pero al prohibir la inversión privada en agua puede provocar una escasez permanente en el país. Quizá sea por ignorancia, pero también puede ser su objetivo político.

Pero en petróleo.

Batres prohíbe la inversión privada en agua, pero Andrés Manuel López Obrador dice que en diciembre reanudará las licitaciones de concesiones petroleras. No todos en Morena son tan cerrados.
07 Septiembre 2018 04:02:00
Historia de porros
No son nada nuevo. Los porros estaban ya presentes en la Preparatoria 8 cuando ingresé en 1969. Mi primer contacto con ellos fue cuando me raparon junto a los demás “perros”, alumnos de primer año, en un acto de violencia que buscaba atemorizar a los nuevos estudiantes y hacerlos entender que los dueños de la escuela eran ellos.

Los grupos de choque siempre han existido en la Universidad Nacional. El profesor Hugo Sánchez Gudiño, autor de Génesis, Desarrollo y Consolidación de los Grupos de Choque de la UNAM, señala que operaban ya en la década de 1920. Quizá el primero fue el de Los Gorilas, reclutado por el rector Alfonso Pruneda para mantener la disciplina. En los 30 otro grupo se llamaba Los Pistolos, o Los Pistoleros de la Rectoría, porque iban armados. Según Salvador Novo, Aurelio Vallardo, “El Fóforo”, recibía un sueldo de investigador para trabajar como cabeza de este grupo de choque.

En los 50 se crearon los grupos de animación deportiva de la UNAM para apoyar al equipo de futbol americano. Las autoridades universitarias les dieron presupuesto, primero para comprar chamarras y camisetas y después para otros gastos. Con el paso del tiempo se convirtieron en grupos de choque.

El porro más importante de la Prepa 8 en mis tiempos, de 1969 a 1971, era “El Mame”. Se le llamaba así por “mamado” y se había ganado su puesto como líder de la porra a la vieja usanza, con la fuerza de sus puños. Otros de menor jerarquía, como “El Jarocho”, “El Fish” y “El Chac”, actuaban al amparo del Mame y se dedicaban a extorsionar a los estudiantes o a vender mariguana.

Es difícil saber qué tanto había de verdad y cuánto de leyenda en las historias que circulaban sobre los porros de aquel entonces. Se hablaba de asesinatos y de violaciones de chicas, pero nunca conocí personalmente a una víctima de estos delitos graves. Me constaron, sin embargo, sus agresiones a estudiantes por razones de todo tipo. La porra agredió en varias ocasiones a los grupos políticos, particularmente de izquierda, que operaban en la prepa. A mí me tocó ser golpeado salvajemente por cinco por haber empezado una relación con una exnovia de un porro.

El 10 de junio de 1971, “Los Halcones”, otro grupo de choque, agredió una manifestación en el casco de Santo Tomás y mataron a varios estudiantes. Nunca se supo quién los financiaba y por qué los habían mandado a atacar esa manifestación.

Esa misma duda la tenemos hoy al respecto de los grupos que agredieron la manifestación de alumnos del CCH Azcapotzalco el pasado 3 de septiembre en la explanada de la Rectoría. El propio rector, Enrique Graue, ha señalado a grupos llamados Treinta y Dos del CCH Azcapotzalco, 3 de Marzo del CCH Vallejo y Federación de Estudiantes de Naucalpan, que tilda de “estar al servicio de intereses externos a nuestra universidad”.

La UNAM no tuvo problemas para identificar y expulsar a 18 presuntos integrantes de estos grupos. Esto sugiere que los tenían identificados. No se entiende entonces por qué no habían sido aislados o expulsados antes. Es posible, por otra parte, que estos grupos estén al servicio de intereses externos, pero en el pasado ha sido la propia universidad la que los ha subsidiado y protegido. Muchos rectores y autoridades universitarias han prometido desde hace décadas acabar con estos grupos; pero a casi un siglo de distancia de la creación de los primeros, los porros siguen agrediendo a estudiantes.

MEJOR OPCIÓN

No es sólo el Colegio de Ingeniero Civiles, también el Instituto Mexicano de Competitividad señala que lo mejor es continuar la construcción del nuevo aeropuerto. Pero no hay que preocuparse: el pueblo sabio podrá descartar estas ideas locas de los especialistas en una consulta popular.
06 Septiembre 2018 04:02:00
Cambiar de bancada
¿Se acuerda usted de los tiempos en que los militantes de Morena repudiaban al Partido Verde porque lo consideraban corrupto y vendido al poder? Bueno, pues esos tiempos han quedado atrás. Uno de los aspectos mágicos del poder es que puede cambiar conceptos tan aparentemente enraizados.

El PVEM todavía participó en la elección del pasado 1 de julio en una alianza con el PRI. Una vez que la votación quedó atrás, y el rompecabezas del poder se recompuso, los dirigentes encontraron pasturas más verdes.

Una alianza entre Morena y el Verde habría parecido imposible hace apenas unos meses. Súbitamente, sin embargo, los dos se han metido en la misma cama.

El acuerdo es muy sencillo. El PVEM aporta a Morena un número suficiente de diputados para que este último obtenga la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados. A cambio, Morena acepta modificar una votación ya realizada por el Senado que negaba la licencia como senador a Manuel Velasco para que este pudiera terminar su mandato como gobernador de Chiapas.

Quienes participaron en la negociación hoy la niegan, pero eso no sorprende en la política. Arturo Escobar, coordinador de los diputados del Verde, afirma que sí hubo un acuerdo, el cual salió “baratísimo”, pero que el Verde cedió los diputados a cambio de un programa de apoyo a los niños con cáncer. No se entiende por qué una causa tan noble requeriría la transferencia de estos legisladores a otra bancada. Velasco afirma que no hubo ninguna relación entre su licencia y la decisión de su partido de mandar a sus diputados a Morena. Mario Delgado, coordinador de los diputados de Morena, afirma que no hay ninguna traición porque los nuevos diputados acatarán la línea de Morena.

En todo este intercambio de favores, nadie sabe dónde quedan los ciudadanos. Algunos votaron a favor de estos diputados postulados por el Verde, que estaba en alianza con el PRI, porque consideraron que era la mejor opción. Hoy los partidos les dicen que, quizá ellos no lo sabían, pero en realidad estaban votando por Morena.

Las maniobras que estamos viendo nos recalcan algo que sabemos: la política es sucia. Lo que importa es el poder. Morena quería darle la vuelta a una legislación hecha para impedir que un solo partido tuviera control absoluto de la Legislatura. Las reglas fueron hechas por muchos que hoy militan en Morena y que buscaban limitar el poder del PRI. Pero una vez que Morena se ha convertido en el partido hegemónico, todo se vale para darle un poder absoluto. Por lo pronto, Morena controlará tanto la mesa directiva como la Junta de Coordinación Política.

Velasco dice que para él lo más cómodo, lo más fácil, sería quedarse a disfrutar de su escaño en el Senado. Pero no. Ha decidido sacrificarse para regresar a gobernar unos meses más a los ciudadanos del empobrecido estado que ha regido en los últimos años. No dice que hizo todo lo que pudo, hasta cambiar la ley local para poder asegurarse tanto los últimos meses como gobernador como los próximos 6 años como senador.

Con su nueva bancada Morena se asegura el control de la Legislatura. Con sus nuevos aliados, los que aún permanecen en el PVEM y los demás que se sientan atraídos por el poder, tendrá seguramente muy pronto las dos terceras partes que necesita para cambiar la Constitución sin consultar a nadie. Un sistema político-electoral creado para equilibrar poderes e impedir abusos de un solo partido, o de un solo gobernante, regresa peligrosamente a la concentración de poder de los años 70 y 80.

PORROS EXPULSADOS

Qué bien que la UNAM haya expulsado a los porros que participaron en el ataque contra los manifestantes del CCH Azcapotzalco en la explanada de rectoría. Pero si los tenían ya identificados, ¿por qué no los habían expulsado antes?
05 Septiembre 2018 04:01:00
Noroña y Morena
No tengo duda de que Porfirio Muñoz Ledo y Martí Batres, presidentes morenistas de la Cámara de Diputados y del Senado, así como Yeidckol Polevnsky, presidenta de Morena, acudieron a la ceremonia del mensaje de Enrique Peña Nieto el 3 de septiembre con el aval o la instrucción de Andrés Manuel López Obrador. El Presidente electo, después de todo, quiere completar una transición republicana e institucional.

Gerardo Fernández Noroña iba por la libre. El diputado morenista trató de ingresar a Palacio Nacional, donde seguramente buscaría interrumpir el mensaje, pero le fue vedada la entrada por elementos del Estado Mayor Presidencial. Fernández Noroña argumentaba que la ceremonia era ilegal porque el informe, según el Artículo 69 de la Constitución, solo puede rendirse ante el Congreso. Después de que se le impidió el acceso, Fernández Noroña trató de impedir la entrada de Muñoz Ledo y Batres. Como estos siguieron su camino, Fernández Noroña los llamó “lacayos” y “traidores”. Si bien Morena ha dicho que eliminará el fuero de los legisladores, el diputado se quejaba: “Mira cómo están violentando el fuero”.

Fernández Noroña es un especialista en promoverse en los medios y redes sociales. Mantiene posiciones muy radicales, que contrastan con la nueva moderación de López Obrador, pero habrá que ver si la relación entre el diputado y el presidente electo se mantiene cordial con el tiempo.

Mientras que Andrés Manuel ha hecho esfuerzos muy importantes para distanciarse de los esfuerzos de sus enemigos para marcarlo como un nuevo Hugo Chávez o Nicolás Maduro, Fernández Noroña sostiene que Venezuela es el modelo que México debe seguir. Ningún empresario, dice, puede ser rico si no ha robado. Recientemente persiguió con un teléfono celular grabando video a un pasajero en el aeropuerto de Tijuana que se atrevió a cuestionarlo por estar en un salón VIP. Lo que le preguntaba insistentemente, pensando que era empresario, era que a quién explotaba.

Fernández Noroña fue uno de los protagonistas más notables de las protestas por el resultado de las elecciones presidenciales de 2006. En distintas ocasiones durante el sexenio de Felipe Calderón exhibió mantas en la Cámara de Diputados en las que acusaba al Presidente de ser un borracho o un alcohólico. En el actual sexenio ha exigido la renuncia de Enrique Peña Nieto.

Para algunos analistas, Fernández Noroña representa una simple distracción, un bufón que busca obsesivamente la atención de los medios y de las redes sociales. Pero ahora que las descalificaciones dejaron de ser contra panistas o priistas, y se han dirigido a Muñoz Ledo y Batres, genera preocupación entre sus compañeros. El diputado no ha sido nunca un militante obediente, pero algunas de las posiciones que mantiene pueden dañar al nuevo presidente y sus estrategias políticas.

Fernández Noroña no es el único morenista que piensa que la verdadera izquierda no es la socialdemocracia europea o la chilena, sino el socialismo del siglo 21 de Venezuela. Estas posiciones solo pueden resultar incómodas para López Obrador cuando está tratando de convencer a los grupos más moderados de la sociedad y a los empresarios que México seguirá siendo una opción para invertir y no se convertirá en una nueva Venezuela. Fernández Noroña está empeñado en convencernos de lo contrario.

SIN CONECTIVIDAD

Mantener el actual aeropuerto no impediría el uso de un aeropuerto comercial en Santa Lucía, aunque sí reduciría sus operaciones, dice Javier Jiménez Espriú. Pero lo que no considera es que una de las razones primordiales de un nuevo aeropuerto es crear un hub de conexión. Santa Lucía no resuelve el problema. Para eso es mejor mantener Toluca y el AICM.
04 Septiembre 2018 04:00:00
Fin de época
En el aire se percibía un ambiente de fin de época mientras cientos de invitados convergían en el patio central de Palacio Nacional para escuchar el mensaje que con motivo del sexto informe ofrecería el presidente Enrique Peña Nieto.

No hubo sorpresas. La visión de las reformas y de los logros del sexenio la ha ofrecido ya el Mandatario en anuncios y cadenas nacionales de radio y televisión. Ya habíamos escuchado su defensa de las reformas estructurales, de la creación de empleos, de los beneficios de su política social.

El presidente modificó una vez más el formato del mensaje. Sus intervenciones verbales fueron punteadas con videos que enfatizaban los logros de su gestión. Si la idea era volver más ligera la presentación, el resultado fue el opuesto. Los videos estaban bien hechos, con rápidas sucesiones de datos e imágenes, pero eran largos y se volvían pesados y repetitivos; le quitaron solemnidad al discurso e hicieron que la ceremonia se alargara más de una hora y media.

Faltó un mayor toque de emotividad ante el que los asistentes estaban preparados. Era, después de todo, un fin de sexenio frente a un público cercano que aplaudía con entusiasmo e insistencia.

Peña Nieto estuvo flanqueado en la escena por dos personajes distintivos del movimiento lopezobradorista: Porfirio Muños Ledo, presidente de la Cámara de Diputados, y Martí Batres, cabeza del Senado. Ambos, acompañados por el presidente de la Suprema Corte, Luis María Aguilar, entonaron el Himno Nacional junto a Peña Nieto. En los asientos inferiores, al lado de los presidentes de los demás partidos, se encontraba Yeidckol Polevnsky, jefa de Morena. Es la primera vez, que yo recuerde, que acuden a este informe alterno los principales representantes del lopezobradorismo.

En las filas del alargado podio se notaba un vacío. Seis de los asientos reservados para los gobernadores se encontraban desocupados. No estaban los panistas Javier Corral de Chihuahua ni Francisco de la Vega de Baja California; tampoco Manuel Velasco, el verde de Chiapas. Más sorprendió la ausencia de Claudia Pavlóvich, la gobernadora priista de Sonora, quien aparentemente tenía una hija enferma. Uno que sí llegó, pero al que no dejaron entrar, fue el flamante diputado de Morena Gerardo Fernández Noroña, quien cuestionó a Muñoz Ledo y a Batres por haber participado en la reunión.

Entre los asistentes estaban los empresarios más importantes, como Valentín Díez Morodo, Alberto Bailleres, Emilio Azcárraga, Carlos Slim y Germán Larrea. En otro punto, separado de ellos, se encontraba Juan Armando Hinojosa, el dueño de Grupo Higa, cuya “casa blanca” derrumbó la reputación de Peña Nieto.

Al presidente se le llenaron los ojos de lágrimas antes de empezar a hablar. Angélica Rivera y sus hijas lloraron después. El Presidente afirmó que dejaba al siguiente gobierno un buen “punto de partida”: “Hoy somos un mejor país del que éramos hace seis años”. Esta visión no coincide con la de los futuros funcionarios que afirman que reciben un México destrozado.

Quizá habrá que buscar la verdad en ese justo medio que pregonaba Aristóteles. Por lo pronto, las instituciones mexicanas que cuestionó López Obrador en 2006 han sido suficientemente sólidas como para permitir esta transición democrática que huele a fin de época.

Ante el parlamento

El que por un lado se entregue un informe escrito al Congreso y por el otro el presidente lea su mensaje a la nación es un absurdo. En todos los países democráticos el gobernante rinde cuentas al parlamento. Supongo que el próximo 1 de septiembre se acabará esta anomalía y López Obrador rendirá su informe ante el Congreso.
03 Septiembre 2018 04:00:00
¿TLC sin Canadá?
Era un plazo artificial, pero era un plazo. y no se cumplió. El Gobierno de Donald Trump había fijado el viernes como fecha para lograr un acuerdo con Canadá para la renovación del TLCAN. La idea era notificar al Congreso el 31 de agosto para que el tratado se aprobara y firmara a fines de noviembre. Para Trump es importante ratificar el tratado antes del inicio de la nueva legislatura estadounidense, que probablemente tendrá más demócratas y podría rechazarlo; Enrique Peña Nieto quiere firmar él, mientras que Andrés Manuel López Obrador prefiere no hacerlo.

El día llegó y se fue sin el acuerdo entre Washington y Ottawa. Trump sí notificó al Congreso, pero no acerca de la renovación del TLCAN, sino de la creación de un nuevo tratado: “Es mi intención firmar un acuerdo comercial con México, y con Canadá si quiere, de manera oportuna.”

Las negociaciones con Canadá no están muertas todavía; se espera una nueva ronda a partir del miércoles. En nada ayudan, sin embargo, las constantes pullas de Trump a Canadá. Si Ottawa no firma, quedará fuera de un acuerdo con su principal socio comercial en un momento en que Trump está elevando los aranceles de manera desproporcionada. La economía de Estados Unidos sufrirá daños, pero los de Canadá serán mucho mayores.

No todas las demandas de Trump son injustas. Washington, por ejemplo, exige que Canadá elimine un arancel de 300% a la importación de productos lácteos, medida que se introdujo al TLCAN en un principio a exigencias de los productores de Quebec que temían ser avasallados por los estadunidenses.

La verdad es que la medida no tiene ningún sentido. Daña a los consumidores canadienses al subir los precios y no hay razón por la que los productores canadienses no puedan competir con los estadunidenses, como lo han hecho los mexicanos.

Otra medida que cuestiona Trump es la excepción cultural canadiense que establece barreras a la importación de productos culturales estadunidenses, como películas o programas de televisión. Estas barreras, que pretenden frenar uno de los sectores más competitivos de la economía estadounidense, son injustas para los consumidores canadienses, que no pueden ver lo que quieren, pero resultan además absurdas en un mundo en el que hay, gracias a la tecnología, accesos de mil formas a los productos culturales.

Del otro lado, preocupa la insistencia de Estados Unidos de eliminar los paneles de resolución de controversias del artículo 19 del TLCAN en casos de dumping. De poco sirve un tratado en el que una de las partes pueda violar las reglas sin que una autoridad tenga facultades para ordenar que no lo haga.

Es verdad que los países agraviados pueden acudir a la Organización Mundial de Comercio, pero el procedimiento es largo e incierto. Ante la presión de Washington, México ya aceptó la desaparición de estos paneles; es importante que Canadá se niegue a hacerlo.

El TLCAN ha sido uno de los acuerdos comerciales más exitosos de la historia. Llevó el comercio entre los tres países de 290 mil millones de dólares en 1993 a 1.1 billones en 2016. Ha creado millones de empleos y ha hecho que la economía norteamericana sea más competitiva y pueda enfrentar a las potencias comerciales de Asia y Europa.

Sólo la ignorancia económica de Trump nos ha metido a esta renegociación. que puede dejar algunos avances, pero está teniendo demasiados retrocesos.

Cambio de horario

AMLO perdió hace años la batalla para impedir el cambio de horario, pero ahora la puede ganar de una manera inesperada. La Comisión Europea está considerando eliminar el cambio de horario porque los ciudadanos no lo quieren, porque genera problemas y porque ¡no hay indicios de que reduzca el consumo de electricidad!
31 Agosto 2018 04:00:00
Fiesta del poder
Los diputados de Morena festejaron la constitución de la 64ª legislatura el 29 de agosto coreando “Es un honor estar con Obrador”. Había un ánimo de fiesta en el salón de plenos cuando irrumpieron en otro coro: “Mo-re-na, Mo-re-na”. También contaron de 1 a 43 y gritaron al final “¡Justicia!” en referencia a los normalistas de Ayotzinapa. “Tenemos por primera vez un Congreso manifiesta y mayoritariamente de una izquierda democrática”, declaró una emocionada Ifigenia Martínez, presidenta de la mesa de decanos, en la sesión constitutiva del Senado.

Para Morena y la izquierda este momento es una fiesta. La izquierda no sólo llega al poder, sino que lo hace con una fuerza abrumadora. Si Morena consiguió el 1 de julio un triunfo importante, su fuerza en el Congreso se ha ampliado gracias a la incorporación de diputados electos en las listas del Partido del Trabajo.

Morena empezará la Legislatura este 1 de septiembre con 247 diputados contra los 191 que obtuvo en las urnas. Si se suman los 29 diputados del Partido del Trabajo y los 31 de Encuentro Social, a punto de desaparecer, el total sube a 307. La coalición de Morena cuenta con 61% de las curules en la Cámara de Diputados. No son las dos terceras partes necesarias para modificar la Constitución, pero hay razones para pensar que otros diputados, particularmente del PRD, tenderán a votar con la izquierda.

En el Senado la ventaja de la izquierda también es enorme. Morena arranca con 55 senadores, que con los 8 del PES y los 6 del Partido del Trabajo le dan a la alianza 69 escaños, 54% del total.

La izquierda llega al poder después de un largo periodo en la oposición. El proscrito Partido Comunista fue legalizado con la reforma electoral de 1977 y su registro sirvió para crear el PRD en 1989. Morena surgió de una escisión del PRD en 2014, cuando Andrés Manuel López Obrador se distanció del liderazgo del partido y decidió formar su propia organización, que atrajo a muchos de los militantes del PRD. El movimiento de López Obrador, sin embargo, se ha vuelto mucho más amplio y llevó a un triunfo contundente en las urnas que ahora se manifiesta en el control de las dos cámaras del Congreso.

Es verdad que esta nueva oleada de izquierda incluye a muchos miembros del viejo PRI, ese que durante décadas tuvo un control monopólico sobre las instituciones del país. Hay temores de que veamos una simple reedición del poder hegemónico que sufrimos en el pasado. En el movimiento, sin embargo, hay personajes que han militado toda la vida en la izquierda, como la maestra Ifigenia, y muchos jóvenes que no conocieron siquiera ese viejo PRI.

¿Qué tanto cambiará el país en los próximos seis años? No sabemos. Por lo pronto, López Obrador ha rechazado tener la intención de llevar a México por el camino de Venezuela, mientras que su control sobre las nuevas fuerzas políticas es tan firme que no parecería que los grupos más radicales tengan la posibilidad de salirse de su agenda.

El nuevo capítulo en la historia del país se inaugurará mañana, 1 de septiembre, cuando el nuevo Congreso empiece sus funciones. Faltan tres meses todavía para que López Obrador rinda protesta como nuevo presidente de México, pero sus legisladores en el Congreso se encargarán de prepararle el terreno.

López Obrador tiene prisa, ya lo ha dicho. No quiere presidir un simple gobierno. Quiere hacer historia, quiere realizar una transformación del país y tiene en el Congreso las mayorías para hacerlo. Esperemos que la transformación sea para mejorar.

El informe

El presidente Peña Nieto enviará su informe por escrito el sábado al Congreso. Su mensaje a la nación, que será quizá su último gran pronunciamiento político, tendrá lugar el lunes en Palacio Nacional.
30 Agosto 2018 04:00:00
Peña Nieto satura
Alguien debe haberle dicho al presidente Enrique Peña Nieto que estaba dejando el campo abierto al presidente electo, Andrés Manuel López Obrador. Su respuesta ha sido lanzar una campaña de medios, con entrevistas, spots y cadenas nacionales de radio y televisión por su último informe de gobierno, que en vez de ayudarlo, lo perjudican. Una vez más el Mandatario está fallando en su estrategia de comunicación.

Peña Nieto llegó a la Presidencia en buena medida por su habilidad para comunicar en los medios electrónicos tradicionales. Era un candidato telegénico (atractivo en las pantallas de televisión), acompañado por una esposa, Angélica Rivera, muy guapa y que había sido una gran estrella de las telenovelas. Cuidaba sus palabras y hablaba con precisión. Los ciudadanos lo eligieron en 2012 porque supo comunicar que los priistas sí sabían gobernar y que el retorno del PRI a Los Pinos llevaría a recuperar el crecimiento económico y a eliminar la violencia que había dominado al país en el sexenio del panista Felipe Calderón.

La capacidad de comunicación le permitió a Peña Nieto, ya como Presidente, forjar una alianza entre el PRI, el PAN y el PRD para lanzar el Pacto por México y las reformas estructurales. En los dos primeros años de gobierno, el Mandatario logró mantener razonables cifras de popularidad. En el extranjero generó un fuerte entusiasmo que se reflejó en el “mexican moment”. Los medios de comunicación más importantes del mundo ofrecieron reportajes y artículos positivos sobre los cambios que Peña Nieto estaba impulsando en México. El Presidente logró sacar al país de las páginas de nota roja y devolverlo a las de negocios.

Las cosas, sin embargo, empezaron a deteriorarse a partir del segundo informe de gobierno. Las revelaciones sobre la forma en que la esposa del Presidente había comprado la “casa blanca”, una lujosa residencia en Las Lomas de la Ciudad de México, con un crédito de Grupo Higa, contratista del Gobierno, fueron un golpe muy fuerte a la pareja presidencial. Un video en el que Angélica Rivera ofreció declaraciones sobre el tema hizo más daño en lugar de ayudar. La matanza de normalistas de Ayotzinapa en Iguala, Guerrero, la noche del 26 al 27 de septiembre de 2014, también representó un golpe a la imagen del Presidente. El Gobierno simplemente no supo explicar los resultados de las investigaciones, a pesar de que estas llevaron a la detención de decenas de presuntos responsables.

Hoy, después de la derrota del PRI en las elecciones del 1 de julio, y de haber permanecido en segundo plano durante semanas, el Presidente ha vuelto a los medios en un intento por rescatar su imagen a 3 meses de acabar su sexenio. Ha ofrecido entrevistas a los conductores de los principales noticiarios de televisión, está utilizando los tiempos de Estado en los medios electrónicos para ofrecer una defensa de sus acciones como Presidente y ha recurrido también a cadenas nacionales de radio y televisión para presentar sus posiciones.

No sé cuáles vayan a ser los resultados de esta intensa campaña de promoción en vísperas del Sexto Informe de Gobierno. Los mensajes parecen oficialistas y contrastan con las comunicaciones más libres y fluidas de López Obrador en conferencias de prensa y videos de producción casi casera, como el que emitió el domingo sobre el tema de la consulta sobre el nuevo aeropuerto.

Peña Nieto fue elegido en 2012 por su manejo de los medios tradicionales. Hoy está mostrando falta de comprensión de cómo ha cambiado la comunicación política. Su técnica de saturación, en lugar de ayudar, perjudica.

SOMBRERETE

Napoleón Gómez Urrutia ya es senador con fuero, pero este 21 de agosto terminó la huelga de Sombrerete, la mina de Zacatecas que mantuvo cerrada durante 11 años para castigar a Grupo México… y a los mineros.
29 Agosto 2018 04:00:00
AMLO y el TLCAN
Andrés Manuel López Obrador, como todos los miembros de la izquierda en la década de 1990, se oponía al Tratado de Libre Comercio. Era una reacción automática. López Obrador afirmaba, como muchos, que el acuerdo destruiría al sector agropecuario mexicano.

Su posición cambió, sin embargo, antes de lo que muchos recuerdan. Si bien como jefe de Gobierno de la Ciudad de México todavía pedía que se suspendiera la apertura en los mercados agropecuarios, en 2005, cuando preparaba su primera campaña a la Presidencia, ya no rechazaba el TLCAN. El 24 de mayo de 2005 le dio una entrevista al Financial Times en la que le dijo que no sacaría a México del TLCAN, sino que “haría valer nuestros derechos dentro del tratado”. Ya en ese entonces estaba buscando distanciarse de las políticas radicales del venezolano Hugo Chávez.

Muchos de los seguidores de López Obrador mantuvieron el rechazo al TLCAN. Para ellos el libre comercio sigue siendo inaceptable. Son los mismos que siguen manteniendo que Venezuela o Corea del Norte son los ejemplos que debe seguir México para descartar el “neoliberalismo”.

López Obrador sostiene una posición completamente distinta. El nuevo acuerdo comercial, dijo “da estabilidad económica y financiera. Estamos satisfechos porque quedó a salvo nuestra soberanía. México se reserva el derecho de reformar su Constitución, sus leyes en materia energética. Y quedó asentado que el petróleo y los recursos mexicanos pertenecen a nuestra nación. Pusimos el énfasis en defender la soberanía nacional en el tema energético y se logró”.

La verdad es que el TLCAN nunca ha restringido decisiones soberanas como la posibilidad de reformar leyes internas. Tampoco ha cuestionado el concepto mexicano de que la nación (o el Gobierno) es dueña de los recursos del subsuelo. Pero para López Obrador era importante justificar la aceptación de un tratado de libre comercio que la izquierda ha rechazado por razones ideológicas desde su primera negociación.

La experiencia nos dice que los políticos buscan el poder con posiciones radicales, las cuales llaman la atención de los medios y de muchos grupos dentro de la población. Los gobernantes responsables, sin embargo, suelen asumir posiciones más moderadas una vez que tienen el poder. Felipe González, el socialista que fue presidente del Gobierno español de 1982 a 1996, decía que al gobernar había aprendido “a pasar de la ética de los principios a la ética de las responsabilidades”. Por eso impulsó reformas de mercado. Hugo Chávez y Nicolás Maduro, en cambio, mantuvieron las políticas radicales que han despedazado no solo la economía sino la democracia en Venezuela.

En repetidas ocasiones López Obrador ha indicado que piensa mantener una trayectoria moderada y que entiende el funcionamiento del mercado. Da la impresión de que quería que el nuevo acuerdo lo firmara Enrique Peña Nieto, a quien Donald Trump llamó “el capitalista”, y no él como presidente de izquierda, pero el hecho es que López Obrador no puso ningún obstáculo a la renegociación. Recuerdo el caso de Bill Clinton, que en 1992 hizo campaña contra el TLCAN solo para firmarlo en 1993. Y ahí está Donald Trump, quien prometió poner fin a Nafta, pero que hoy aplaude un nuevo acuerdo que preserva en buena medida el libre comercio.

Los políticos están acostumbrados a buscar el poder con posiciones radicales; pero gobernar es, por naturaleza, un arte de moderación, de conciliación de asimetrías. Esto parece entenderlo López Obrador.

BLOQUEOS

Con todo lo que ha sufrido Oaxaca por los bloqueos para que ahora el gobernador priista Alejandro Murat se dedique a bloquear la lateral del periférico de la Ciudad de México. En México siempre hay que agredir a inocentes.
28 Agosto 2018 04:00:00
Arte de negociar
Donald Trump ha logrado, fundamentalmente, todo lo que quería en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América Latina. Primero separó a México y Canadá para lidiar con cada uno por separado. A México le impuso reglas más restrictivas en el sector automotor. Si bien los negociadores mexicanos dijeron que no aceptarían una “cláusula sunset”, esta sí quedó en los convenios. Trump anunció, finalmente, que descartará el nombre del acuerdo, lo cual le permitirá decir que acabó con NAFTA, que él ha tildado del peor acuerdo comercial jamás pactado.

Ayer se dio a conocer la conclusión de la negociación bilateral entre Estados Unidos y México. Trump supo hacer del anuncio un reality show, al difundir públicamente una llamada telefónica entre él y el presidente Enrique Peña Nieto. Fue interesante ver que el presidente Trump no sabía cómo encender el altavoz de su teléfono, por lo que tuvo que venir un asistente a apretar el botón. Para Trump, sin embargo, lo importante era mostrar a sus electores que es un político que negocia mejor que nadie y que obtiene lo que quiere. Parece que lo logró.

Hasta el momento de escribir esta nota no se conocen oficialmente todos los términos de los acuerdos entre los dos países, pero algunos elementos se han hecho ya públicos. Si bien se había enfatizado que no habría una cláusula de cancelación automática, el nuevo texto sí ofrece una vigencia de solo 16 años, con revisiones cada seis que pueden ampliar la vigencia otros 16. El nuevo acuerdo tendrá así fecha de caducidad, aunque no con un término tan perentorio como el que había planteado Trump en un principio.

Trump y sus negociadores han impuesto también nuevas medidas proteccionistas al sector automotor, que ha sido el que con mayor éxito ha operado bajo el TLCAN. México ha aceptado que aumente el contenido local de 62.5 a 75% para que los autos sean considerados norteamericanos, lo cual puede restringir las inversiones que las empresas automotrices de Asia o Europa hagan en nuestro país. Un 40% del valor de un vehículo, por otra parte, tendrá que provenir de un lugar de alto salario, lo cual castiga directamente a México.

Trump afirmó ayer que como consecuencia de la renegociación México empezará a comprar grandes cantidades de productos agrícolas estadunidenses. Washington, a su vez, eliminará restricciones a los productos cárnicos mexicanos.

¿Por qué le conviene a México aceptar el acuerdo? Porque en realidad no se modifica la enorme mayoría de las reglas y porque para México un acuerdo deslavado es mejor que nada. Por eso la Bolsa Mexicana subió ayer 1.58%, aunque el peso, que aumentó primero 20 centavos frente al dólar, perdió 10 cuando se dieron a conocer los detalles.

Para el presidente estadunidense era muy importante desechar el nombre del acuerdo. Trump hizo campaña en el 2016 con la promesa de acabar con NAFTA. Una simple renegociación no le habría servido en lo político. Hoy podrá decir que ha tirado el TLCAN a la basura, aunque la mayor parte permanezca en vigor.

Falta todavía que Canadá acepte lo negociado entre México y Estados Unidos. Por lo pronto, Trump lanzó ayer amenazas contra Canadá. No sorprende. Así negocia él. Y al parecer le funciona muy bien.

MEMOS COMPETITIVIDAD

El arancel para importar a Estados Unidos un automóvil fabricado en Asia o Europa es de 2.5 por ciento. La regla de origen del nuevo acuerdo, 75% con 40% fabricado en localidades de alto sueldo, va a aumentar los costos de producción en Norteamérica. Si Washington no sube los aranceles a los vehículos de fuera, quizá convenga más importarlos que fabricarlos en la región.
27 Agosto 2018 04:00:00
Un AMLO popular
Andrés Manuel López Obrador va a empezar su mandato presidencial con una aprobación que no tuvo ni Obama. El expresidente de los Estados Unidos comenzó su primer período presidencial con 67% (Gallup). López Obrador registra 72% (Parametría), pero su respaldo está subiendo; a mediados de julio Reforma le daba 62 por ciento.

La aprobación del presidente electo y las expectativas que está generando superan por mucho las registradas al inicio del sexenio de cualquier presidente mexicano desde que tenemos encuestas confiables. Ni siquiera Vicente Fox, quien llegó a la presidencia con el primer triunfo electoral en la historia de un candidato de oposición, tenía un respaldo tan fuerte. Su aprobación, como la de Enrique Peña Nieto, era antes de comenzar su gobierno de 55%. Las expectativas de la población hoy son que la economía, la salud, la educación y todos los demás indicadores mejorarán con López Obrador.

Una aprobación tan fuerte, muy arriba del 53% que obtuvo en la votación del 1 de julio, puede ser peligrosa. Cuando un político alcanza una aprobación tan alta ascender se vuelve difícil o imposible mientras que caer es lo más fácil. López Obrador, sin embargo, ha tomado ya el papel protagonista dentro del escenario político mexicano. Es él, y no el presidente Peña Nieto, el que aparece constantemente en los medios; es él quien está preparando la futura agenda legislativa y política.

El atractivo de López Obrador radica en buena medida en el hecho de que la gente lo siente cercano. Vender el avión presidencial y usar vuelos comerciales para sus traslados puede ser una tontería logística y un riesgo constante para su seguridad y para la estabilidad del país, pero humaniza al presidente y lo acerca a la población.

La imagen de un López Obrador que hace cola para tomar el avión comercial que lo llevará a Ciudad Juárez, mientras habla por celular con una mano y tira de su maleta con la otra, contrasta radicalmente con la que han ofrecido desde siempre los presidentes protegidos por cientos de guardias presidenciales y que vuelan en el TP-01.

El presidente electo que deja sus tareas un día para entrenar beisbol en el Deportivo de la Alianza de Tranviarios (yo ni siquiera sabía que todavía había tranviarios en México, porque tranvías no hay) genera sonrisas, aunque nadie se atreva a señalar la incongruencia de un político nacionalista que quiere construir un México autosuficiente y al mismo tiempo busca impulsar una serie de academias de beisbol con dinero público para preparar peloteros para las ligas mayores de los Estados Unidos.

El ejercicio del poder implica, por supuesto, un desgaste importante y ese lo empezaremos a ver dentro de algunos meses. La gente espera cambios no sólo rápidos sino milagrosos. Las expectativas que han creado López Obrador y sus seguidores son tan excesivas que no hay mandatario que pueda cumplirlas. Las inevitables crisis, por otra parte, tendrán un costo conforme avance el sexenio.

Sin embargo, quizá los mexicanos que admiran a Andrés Manuel están preparados para aceptar los reveses. Hay poca indulgencia popular hacia un mandatario, como Peña Nieto, al que se percibe distante y arrogante. Un presidente que se ve sencillo, que parece pertenecer al pueblo, que convive con todos, puede tener un trato muy distinto de los ciudadanos.

Mal gobierno

La popularidad no necesariamente se traduce en buen gobierno. Todavía a principios de este 2018 el fallecido Hugo Chávez alcanzaba un 50% de aprobación entre los venezolanos, contra sólo 25% del presidente Nicolás Maduro (cifra similar a la de Peña Nieto). El 91% de los venezolanos consideran que su país está viviendo su peor momento, pero no culpan a Chávez.
24 Agosto 2018 04:00:00
Enojo mexicano
Entiendo el enojo de los ciudadanos. El Estado mexicano nos cuesta cada vez más, pero los servicios que solo puede proporcionar el Gobierno se deterioran de forma constante. La visión popular es que tenemos un Gobierno que desperdicia recursos en lujos y gastos innecesarios sin cumplir con sus funciones fundamentales.

No se equivoca Andrés Manuel López Obrador cuando señala que Benito Juárez presidía un Gobierno más austero. No era tanto por la reconocida honestidad personal del benemérito, sino por el hecho de que presidía un Gobierno mucho más pequeño. Juárez tenía solo seis ministerios: Relaciones Exteriores, Gobernación, Justicia e Instrucción Pública, Fomento, Guerra y Marina, y Hacienda. Hoy contamos con decenas de secretarías y cientos de dependencias de todo tipo que absorben recursos de los contribuyentes.

El presupuesto federal representa un gasto de 5.3 billones de pesos anuales. A esto hay que sumar la parte del presupuesto de estados y municipios que no procede de las transferencias federales. Nada más el presupuesto federal representa un 22% del producto interno bruto, más de una quinta parte de todo lo que producimos, con un esfuerzo enorme, los mexicanos.

Hay razones para pensar que el Estado mexicano resta en vez de sumar a la prosperidad de los mexicanos. En otros países, los escandinavos, por ejemplo, el Estado representa un porcentaje todavía mayor del PIB, pero los servicios que otorga son amplios y de buena calidad. En México estos servicios son limitados y de pésima calidad.

La seguridad es, por ejemplo, la responsabilidad fundamental de cualquier gobierno. A pesar de los incrementos en impuestos y en gasto en seguridad, sin embargo, la violencia y la delincuencia han crecido de manera desenfrenada en los últimos años. Por otra parte, si bien los políticos han establecido leyes que dan al gobierno el monopolio del manejo del agua, uno de los productos más importantes para el ser humano, la falta de inversión productiva en los sistemas de distribución ha hecho que millones no cuenten con el servicio.

La clase política ha justificado desde siempre los impuestos que cobra y el gasto que hace con el argumento de que está combatiendo la pobreza. Los resultados, sin embargo, son decepcionantes. La pobreza en México ha aumentado en lugar de disminuir en las últimas décadas. Otros países del mundo, como nuestros vecinos Estados Unidos y Canadá, han elevado más su ingreso y han disminuido, ellos sí, la pobreza.

Yo no sé si las soluciones que propone Andrés Manuel López Obrador son realmente las mejores, pero no hay duda de por qué los mexicanos votaron por él. El tabasqueño era el candidato de protesta al que acudió un pueblo enojado. Algunas de las propuestas hoy del presidente electo parecen insensatas, como gastarse quizá 135 mil millones de pesos para mudar oficinas de gobierno y dispersarlas en el país, pero otras tienen un claro respaldo de la sociedad. La idea de que podamos tener un gobierno más austero, que utilice los recursos públicos para resolver problemas de la sociedad y no en lujos o burocracia, entusiasma a la población.

El enojo de los mexicanos es perfectamente comprensible. También la apuesta por un candidato de protesta. Esperemos que realmente López Obrador aplaque el enojo y adopte esa austeridad que distinguió a Benito Juárez en su momento.

CONSULTA

No se ajusta a las reglas del Artículo 35 de la Constitución, se llevará a cabo antes de terminar los estudios técnicos y trata sobre sobre un tema especializado que rebasa los conocimientos de la mayoría. Más que una consulta popular, parece una justificación de una decisión ya tomada.
23 Agosto 2018 04:00:00
Contra la corrupción
El triunfo de Andrés Manuel López Obrador se debe en buena medida al hartazgo de la población mexicana ante un Gobierno que percibe como corrupto y dispendioso. La creciente popularidad del mandatario electo es producto también de que algunas de las medidas que ha anunciado, como la reducción de sueldos de funcionarios públicos o la eliminación de las pensiones de los expresidentes, son vistas por muchos ciudadanos como pasos en la dirección correcta.

López Obrador ha logrado mantener una reputación de honestidad personal a pesar de todas las acusaciones que se le han hecho. El candidato presidencial del PRI, José Antonio Meade, afirmó que el morenista había mentido en su declaración 3 de 3 al declarar que no era dueño de ninguna propiedad, cuando unos apartamentos que había donado a sus hijos todavía eran legalmente suyos. Estos ataques, sobre unos apartamentos claramente modestos, no hicieron más que fortalecer la imagen personal del tabasqueño.

Si bien Andrés Manuel ha tratado de proyectar una imagen de mayor austeridad personal que la real, lo que explica su insistencia de que no tiene propiedades o siquiera cuenta de cheques, no parece haber acumulado un patrimonio cuantioso en más de cuatro décadas dedicado al servicio público y a la actividad política. Ninguno de los políticos que he conocido a lo largo de estas mismas cuatro décadas tiene un patrimonio tan modesto como él.

La honestidad personal, sin embargo, no es garantía de que se pueda reducir la corrupción y mucho menos de eliminarla completamente como ha prometido López Obrador. El presidente electo no ha presentado propuestas concretas de políticas públicas que puedan ayudar a disminuir la corrupción. Su propuesta fundamental es que su irreprochable honestidad personal es suficiente. “Va a haber otras acciones, desde luego, pero son complementos; lo principal es que el presidente sea honesto”. El argumento de López Obrador es: “En México se tiene un sistema presidencialista; entonces el presidente puede influir mucho, para bien o para mal”.

Sí, es verdad, la conducta del presidente puede influir, pero la experiencia, no solo en México sino en el mundo, sugiere que las regulaciones y la complejidad burocrática, así como la falta de transparencia en contrataciones y pagos, son factores mucho más importantes que la honestidad personal del gobernante. Un mandatario no puede estar al tanto de todo.

López Obrador fue jefe de Gobierno de la Ciudad de México del año 2000 al 2005. No hay ninguna indicación de que él haya modificado sus hábitos personales de honestidad, pero las quejas de empresarios que tenían que pagar dinero para construcciones, autorizaciones y trámites fueron constantes. René Bejarano y otros funcionarios, por otra parte, fueron exhibidos recibiendo dinero del empresario Carlos Ahumada.

Habrá que esperar a ver las acciones que tome el nuevo gobierno, sobre todo cuando empiece a controlar pagos y licitaciones. La centralización de las oficialías mayores en una sola oficina controlada por él es una propuesta interesante, pero puede resultar sumamente ineficiente. Es muy probable, sin embargo, que López Obrador tenga que impulsar otras medidas de transparencia y simplificación administrativa para realmente reducir la corrupción. Tener un presidente honesto que sirva de ejemplo es siempre positivo, pero no hay razones para pensar que eso basta para acabar con la corrupción.

CHEQUERA DE ANDRÉS

Andrés Manuel se vanagloria de no tener cuenta de cheques, por lo que no se entiende cómo ha recibido ingresos. La gran pregunta ahora es si seguirá sin tener esa cuenta para recibir su sueldo como Presidente. Sería mala señal porque la ley nos obliga a los demás a recibir pagos de forma electrónica.
22 Agosto 2018 04:00:00
Merecida abundancia
Elba Esther Gordillo no tiene que llenar planas con la frase “Sí merezco abundancia” como Karime Macías, la esposa de Javier Duarte. La maestra dirigió el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación desde 1989 hasta enero de 2013. El sindicato la acostumbró a la abundancia. No en balde Arturo Alcalde ha dicho que “Ser dirigente sindical es uno de los negocios más rentables de México”.

Una Elba Esther vigorosa y agresiva, milagrosamente recuperada de las enfermedades que la mantuvieron en hospitales en lugar de cárceles, declaró dramáticamente el 20 de agosto: “Soy inocente”. Y continuó: “Lamento que quienes debieron defendernos [a los maestros] no lo hicieron”. El proceso en su contra, afirmó, fue “producto de una persecución política, de acoso e injusticia, de un expediente basado en mentiras”.

El presidente Enrique Peña negó el mismo lunes que Elba Esther haya sido una perseguida política. “Es inadmisible e inaceptable el afirmar que la maestra Elba Esther Gordillo, cuya carrera y trayectoria es conocida públicamente, haya sido víctima de una persecución”.

La expresidenta del SNTE no es la única dirigente sindical que se ha enriquecido. Carlos Romero Deschamps, actual senador por el PRI, líder del sindicato petrolero también desde 1989, ha exhibido también una riqueza que rebasa por mucho lo que el dirigente mejor pagado puede ganar en una vida de trabajo honesto. La diferencia es que Elba Esther se opuso a la reforma educativa y Romero Deschamps no objetó la energética.

El grave error de la Procuraduría General de la República fue acusar a la maestra de operaciones con recursos de procedencia ilícita, esto es, lavado de dinero. Para que este cargo fructificara era necesario que los recursos que usaba Elba Esther tuvieran un origen ilícito. La PGR documentó que la maestra utilizó 1,978 millones de pesos del sindicato para gastos personales, desde casas y operaciones estéticas hasta costosísimas joyas, ropa y accesorios. Pero el sindicato nunca presentó denuncia por desvío de los recursos. En México es normal que los líderes reciban miles de millones de pesos de sus sindicatos para gastos personales. Las acusaciones que se le hicieron por defraudación fiscal fueron pequeñas y no cumplieron con los procedimientos de ley, por lo que la maestra no sólo libró la acusación de lavado sino que no ha tenido que pagar impuesto por el dinero que recibió del sindicato para sus gastos personales.

La maestra no tiene que hacer planas para aprender a aceptar la abundancia. Ayer, de hecho, se mostró combativa. No sorprenderá que trate de recuperar el control del sindicato que la hizo multimillonaria y es muy probable que cuente con el apoyo de Andrés Manuel López Obrador, a quien apoyó en la campaña presidencial. Por lo pronto, la maestra ya festeja que la reforma educativa se ha derrumbado.

Muchos otros dirigentes sindicales se han hecho ricos con el dinero de los trabajadores. Además del caso de Romero Deschamps, también está el del dirigente minero Napoleón Gómez Urrutia, próximo senador por Morena, quien tomó 55 millones de dólares que estaban en un fideicomiso para repartir entre los mineros de Cananea. Los tribunales avalaron que el sindicato tenía derecho de quedarse con ese dinero.

El viejo sindicalismo corrupto se fortalece una vez más. Ha recuperado incluso los aliados que tuvo bajo el viejo PRI. Los sindicatos, al parecer, continuarán siendo los negocios más rentables de nuestro país.

Bull market

Hoy el mercado alcista de los Estados Unidos se convertirá en el más prolongado de la historia con 3 mil 453 días sin ajustes de 20% o más. El índice S&P 500 registraba 666 unidades el 9 de marzo de 2009. Ayer cerró en 2 mil 863, un avance de 330 por ciento.
21 Agosto 2018 04:00:00
Educar con calidad
La cobertura de la educación en México ha aumentado de forma importante en los últimos años. El mayor avance, según la OCDE, se ha obtenido en preescolar. Esto es positivo. La Unicef y otros organismos internacionales habían señalado que México prestaba poca atención a la educación preescolar, la cual es más importante de lo que se creía. El problema en todos los niveles, sin embargo, sigue siendo el bajo nivel de calidad.

El Gobierno de Enrique Peña Nieto impulsó su solución con la reforma educativa, la cual introdujo la evaluación de los maestros, la obligación de presentarse a las aulas para cobrar como docentes y la selección de maestros por concurso de oposición. Andrés Manuel López Obrador hizo campaña en contra y contó con el respaldo político de la CNTE, enemiga jurada de la reforma, y de Elba Esther Gordillo, quien tras cuestionar la reforma fue detenida en 2013. Si bien el presidente electo ha cambiado su posición en otros temas, mantiene su promesa de derogar la reforma. Ayer comenzaron las clases bajo la amenaza de que la reforma y el modelo educativo que apenas se están empezando a aplicar serán eliminados por el nuevo régimen.

¿Cuáles son las propuestas del nuevo Gobierno? Esteban Moctezuma, próximo secretario de Educación, ha ratificado que se derogará la reforma, pero ha añadido que se mantendrán las evaluaciones quitándoles el carácter “punitivo”. La CNTE, en cambio, se opone a cualquier evaluación. López Obrador ha anunciado a su vez que hará la educación superior obligatoria y gratuita. Las universidades públicas no podrán ya tener rechazados.

La evaluación, sin embargo, es un instrumento indispensable en cualquier campo, no sólo el educativo, para saber si alguien tiene o no un buen desempeño. Todas las empresas competitivas la aplican. Una educación sin evaluación no podrá ser de calidad. Seleccionar a los nuevos maestros por concurso de oposición, y no por imposición del sindicato, es también indispensable. Si se eliminan las evaluaciones y los concursos de oposición los alumnos recibirán una educación de mala calidad.

Las evaluaciones de los maestros en México, cabe añadir, tienen poco de punitivas. Ni siquiera después de fallar tres pueden ser despedidos los maestros; la ley les mantiene un puesto y un sueldo de por vida. El propio López Obrador, que ha dicho que dará al beisbol prioridad para impulsar a jugadores para las Ligas Mayores de Estados Unidos, sabe que el deporte competitivo requiere de una evaluación constante y punitiva de jugadores y entrenadores.

Preocupa también la idea de una educación superior obligatoria y gratuita. Ya hay una gran saturación en muchas carreras. Por eso los egresados reciben menores ingresos y sufren un mayor desempleo que quienes tienen menor educación. El que las universidades acepten a todos los solicitantes sin considerar su preparación o capacidad no hará más que bajar la calidad para todos y generará un mayor número de deserciones. Hacer la educación superior gratuita, incluso para quienes sí pueden pagar, es injusto y excesivamente costoso.

El nuevo gobierno está equivocando las prioridades. Hay que seguir aumentando la cobertura en preescolar y fortalecer la educación básica, especialmente en secundaria. Debe incrementarse la cobertura en media superior, pero hay que impulsar la instrucción técnica vinculada con la demanda laboral. En educación universitaria, la prioridad no debe ser ampliar la cobertura, sino aumentar la calidad.
20 Agosto 2018 04:00:00
Aeropuerto y ambiente
No hay obra humana que no tenga consecuencias en el ambiente. Ni un aeropuerto en Texcoco ni un tren en la reserva de la biosfera en Calakmul. Ni siquiera la agricultura. Los cultivos acaban con la diversidad del suelo natural. El lema político “Tierra sí, aviones no” del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra no revela más que ignorancia.

Andrés Manuel López Obrador siempre se ha opuesto a la construcción del nuevo aeropuerto. Lo hizo cuando era jefe de Gobierno con el argumento de que la Ciudad de México no podía seguir creciendo hacia el oriente. A pesar de eso, varios gobiernos federales, con el apoyo de la empresa especializada en aeronáutica Mitre, han llegado a la conclusión de que el único punto del valle de México donde se puede construir un aeropuerto que permita una ampliación significativa del tráfico aéreo y se convierta en un hub de conexiones internacionales es Texcoco.

Dificultades técnicas y ambientales hay muchas, pero no hay lugar cercano a la sobrepoblada área metropolitana que no las presente. Lo mismo puede decirse de una vía férrea que atraviese la península de Yucatán. La labor de los especialistas no es encontrar una solución perfecta, sino la más viable.

El suelo del lago de Texcoco es suave y esto obliga a una construcción más cara y a procesos de mantenimiento posteriores, pero el suelo del actual aeropuerto es igualmente suave o incluso más. El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México tiene un trabajo de mantenimiento anual debido a las condiciones del suelo. Las técnicas de construcción de hoy, sin embargo, son mejores y permiten desplegar pistas de mayor solidez. No hay razones de ingeniería que impidan la construcción del aeropuerto en Texcoco.

Es verdad que los costos del nuevo proyecto se han elevado. Esto es en buena medida consecuencia de la depreciación del peso frente al dólar. La revisión de las licitaciones y los contratos para el proyecto es siempre bienvenida, pero cancelar una obra porque los costos han subido, y tirar a la basura 100 mil millones de pesos o más, no tiene ningún sentido.

La solución a los problemas de costo la tiene en las manos el propio presidente electo. En estos momentos, según el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, 30% de la financiación es pública y 70% privado. Pero el respaldo gubernamental es crucial porque, sin él, el proyecto simplemente no podría funcionar. López Obrador ha dado la solución al sugerir que se concesione el aeropuerto. Ése es el mejor camino. De hecho, solo un gobierno de izquierda podría privatizar una obra de infraestructura tan importante. Los actuales aeropuertos privados funcionan bastante bien.

El problema principal del aeropuerto de Texcoco no es técnico sino la animadversión que Andrés Manuel siempre le ha tenido. Ésta se manifiesta no solo en la selección de Javier Jiménez Espriú para ser titular de comunicaciones y transportes sino en el hecho de que ha anunciado una consulta para el aeropuerto, pero no una para el tren maya u otra para la dispersión de oficinas gubernamentales en el país.

Texcoco no es la opción perfecta, pero sí la mejor. El proyecto puede tener zonas de mitigación ecológica e incluso lagos, como ha planteado el arquitecto Alberto Kalach, quien ha dicho que el aeropuerto puede representar “el mayor rescate ecológico y urbano que se haya hecho en el país en toda su historia”. Lo que sería un error monumental es cancelarlo.

Malas políticas

Nicolás Maduro ha anunciado nuevas medidas para tratar de salvar a Venezuela de la crisis económica. Aumentar 36 veces el salario mínimo, sin embargo, disparará todavía más la inflación y generará mayor desempleo.
17 Agosto 2018 04:00:00
Trata y pornografía
Una serie de artículos periodísticos advirtieron a principios de agosto que la Suprema Corte de Justicia había declarado la pornografía como una forma de trata. “SCJN tipifica la pornografía como explotación sexual” señaló Etcétera, “SCJN avala sancionar la pornografía como delito sexual” cabeceó La Crónica, “Avalan sancionar pornografía como delito sexual” apuntó El Universal.

La información no era, en realidad, exacta. Lo que hizo la Primera Sala fue ratificar, en una votación de tres a dos, una sentencia en un juicio de amparo contra un grupo de trabajadores del Cadillac, un centro de baile erótico de la Ciudad de México, sentenciados a varios años de cárcel por trata de personas.

El caso se refiere a “un denominado table dance, al que las mujeres (todas mayores de edad), que acudían a realizar sus bailes, los realizaban por su propia voluntad (así lo refieren ellas mismas) y conveniencia (en un día malo ganaban mil pesos y en uno bueno hasta diez mil pesos, según su propio dicho); y el tribunal que emite el acto reclamado considera que hay delito de trata de personas solo en base a inferencias y a partir de valorar hechos desde una óptica meramente moral”, como apuntaba la demanda de amparo. Los quejosos, empleados del local, señalaban que no presionaban a las mujeres a realizar bailes, y mucho menos a tener relaciones sexuales, por lo que su trabajo “nunca constituyó el delito de trata de personas”.

La acusación se fundamentaba en el artículo 13 de la Ley General de Trata de 2012 que considera que “la prostitución, la pornografía, las exhibiciones púbicas o privadas de orden sexual o cualquier otra actividad sexual remunerada” pueden ser actos de trata.

Los ministros examinaron la constitucionalidad de algunos artículos de la ley. El ponente, José Ramón Cossío, argumentó que la legislación no viola derechos constitucionales. Si bien las mujeres que realizaban bailes eróticos no estaban sometidas a presión, y realizaban su trabajo “por su propia voluntad y conveniencia”, el artículo 40 de la ley “es categórico en señalar que el consentimiento de las víctimas no excluye la responsabilidad -como causa de justificación-de los quejosos en la comisión del delito”. Los ministros determinaron que “los derechos humanos son irrenunciables” por lo que el Estado puede proteger a una persona de “trata” aun cuando no quiera ser protegida.

Yo no comparto el fallo, pero el problema no está en los ministros que juzgaron la constitucionalidad de la ley, sino en una redacción legal que en vez de combatir la trata, esto es, la esclavización de seres humanos para que lleven a cabo actos que no desean realizar, busca combatir conductas que los legisladores consideran inmorales, como la prostitución, la exhibición erótica o la pornografía, aun cuando las supuestas víctimas lleven a cabo sus actos de manera voluntaria.

La Corte no tipificó la pornografía como un crimen, pero la Ley de Trata es una pésima legislación que atenta contra la libertad de cada persona para tomar sus decisiones morales. Si una persona no quiere ver pornografía o asistir a un espectáculo erótico, que no lo haga. Pero no podemos tener una ley que castiga a personas por trabajar en un lugar de espectáculo erótico o en un estudio de filmación de películas pornográficas. Las decisiones morales deben ser personales y no impuestas por la ley.

Facebook y Rubens

Uno de los problemas de sancionar la pornografía es que lo que para algunos es pornográfico para otros es hermoso. Facebook, por ejemplo, ha censurado los desnudos de Rubens que para mí son obras de arte. Espero no ser encarcelado por ver El descendimiento de la cruz de Rubens, censurado por Facebook porque Jesús aparece desnudo.
16 Agosto 2018 04:07:00
Gasto sin fin
Se acerca un fuerte incremento en el gasto gubernamental. El programa de Jóvenes Construyendo el Futuro apoyará a 2.3 millones de jóvenes a un costo de 22 mil millones de pesos al año. Se duplicarán las pensiones a los adultos mayores, para lo cual se destinarán 120 mil millones de pesos. Se otorgarán apoyos a las personas en situación de discapacidad o de pobreza, lo que costará 15 mil 840 millones de pesos. Se sembrarán un millón de hectáreas de árboles frutales y maderables, dando empleo a 400 mil personas a un costo de 22 mil millones de pesos. Nada más estos programas representan un gasto adicional de 180 mil millones de pesos al año

El Gobierno también descentralizará 18 secretarías y cinco empresas gubernamentales, lo que costará al parecer 135 mil millones de pesos, y construirá el tren maya con una inversión de hasta 150 mil millones (una parte supuestamente vendría del sector privado, pero hay dudas acerca de la rentabilidad del proyecto, indispensable para atraer fondos privados). Con estos dos proyectos, los nuevos gastos e inversiones se elevan a 465 mil millones de pesos (aunque estos últimos no serían erogaciones anuales).

Algunos de los montos que calcula el nuevo Gobierno son muy conservadores. Ya López Obrador no está planteando construir seis refinerías, pero sí remozar las seis actuales y construir una nueva. El remozamiento dice que costará 50 mil millones de pesos, pero los especialistas advierten que esto no sería suficiente. La nueva refinería, dice Rocío Nahle, la futura secretaria de energía, representará una inversión de 6 mil millones de dólares o alrededor de 114 mil millones de pesos; pero cuando algunos analistas han señalado que una refinería que pueda manejar los crudos pesados mexicanos costaría cuando menos 20 mil millones de dólares, la respuesta ha sido: “Quizá le cueste 20 mil millones a Peña Nieto, pero con Andrés Manuel serán 6 mil millones”. Aun con estos cálculos alegres, el monto de nuevo dinero que gastará el gobierno de López Obrador ya asciende a 629 mil millones.

Hay que añadir otras promesas de campaña que costarán mucho, aunque los costos no se han definido hasta donde yo sé. López Obrador se comprometió a construir 300 caminos rurales, pero con procesos de baja tecnología y uso intensivo de mano de obra, lo cual los hará más costosos. También ofreció un proyecto para conectar con internet todo el país, un programa de reconstrucción de viviendas de los damnificados de los sismos de 2017 y apoyos a colonias marginadas de la frontera y a las zonas más pobres de los destinos turísticos. Prometió también expandir la educación universitaria, haciéndola universal y completamente gratuita.

Durante la campaña, López Obrador afirmaba que aumentaría el gasto en 500 mil millones de pesos al año, sobre todo para proporcionar mayores servicios sociales, y que el dinero lo conseguiría con ahorros en el gasto y eliminando la corrupción. Pero aun si fuera cierto que el nuevo gobierno pudiera eliminar completamente la corrupción, esto no le depositaría 500 mil millones de pesos en cuentas de las que pudiera girar cheques para cubrir los nuevos gastos.

Es muy positivo que López Obrador haya prometido en campaña aumentar el gasto público sin subir impuestos ni aumentar el déficit de gasto o la deuda. Por eso su elección fue tan bien recibida. Tengo la impresión, sin embargo, de que será imposible cumplir todas las promesas.

TRANSGRESORA

Era tan transgresora de las convenciones morales, que en México se montó una campaña para prohibir uno de sus conciertos. Hoy Madonna cumple 60 años como una artista que ha sabido evolucionar sin nunca perder su creatividad.
15 Agosto 2018 04:00:00
Tren o aeropuerto
Andrés Manuel López Obrador ha cuestionado el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, que considera caro e innecesario, a pesar de que los capitanes de la industria turística lo han señalado como indispensable y rentable. El costo del aeropuerto se calcula en 13 mil millones de dólares (247 mil millones de pesos), la mayor parte dinero privado. Los estudios técnicos se llevaron años, pero hoy el Presidente electo recibirá un nuevo dictamen preparado por su equipo y con el que piensa lanzar la discusión que llevará a la consulta pública sobre si continúa o no la construcción.

López Obrador ha anunciado también un proyecto para construir un tren en la zona maya, mucho mayor que el prometido en campaña. En lugar de 900 kilómetros, con una vía de Cancún a Palenque, el proyecto tendrá mil 500 kilómetros y llegará a Mérida y Calakmul, Campeche. El costo será de entre 120 mil y 150 mil millones de pesos.

No tenemos mucha información sobre el tren. No conocemos las bases de los costos. Dice Andrés Manuel que habrá inversión pública y privada, pero no hay indicación de que el proyecto será rentable.

Para la construcción se utilizarán los fondos del impuesto al turismo, pero no es claro si este es el mejor uso para un gravamen que se creó para mejorar la difusión del país como destino turístico. No hay señal, por otra parte, de que el proyecto vaya a ser sometido a consulta pública como el aeropuerto.

La enorme mayoría de los ferrocarriles no son rentables, por lo menos no si se consideran los costos de adquisición de terrenos y construcción, aunque suelen ser más rentables los de carga que los de pasajeros. El Gobierno de Enrique Peña Nieto tenía en un principio varios proyectos, entre los que destacaban el Querétaro-Ciudad de México, el Toluca-Ciudad de México y el Mérida-Cancún. Todos fueron cancelados por razones presupuestarias, menos el Toluca-México que se sigue construyendo con retrasos y sobrecostos por una decisión política. La esperanza es que no pierda dinero, pero en su operación, sin considerar la inversión inicial. Gerardo Ruiz Esparza, secretario de Comunicaciones y Transportes, me ha dicho que los trenes nunca son rentables si se toman en cuenta los costos de inversión. Eso sí, pueden tener una utilidad pública.

Los trenes de alta velocidad de Francia o España son impresionantes, pero pierden enormes cantidades de dinero. Los subsidios al sistema ferroviario europeo ascienden a 73 mil millones de euros al año, los de China alcanzan 130 mil millones de dólares.

En Japón los trenes son privados y rentables, pese a ser principalmente de pasajeros; pero el número de kilómetros/pasajeros transportados por tren bajó de 66.7% en 1965 a 29.8% en 1990. En Estados Unidos hay un pequeño subsidio al ferrocarril de pasajeros, pero los trenes de carga son rentables.

¿Cuál será la situación del tren maya? No sabemos. No se trata solo de determinar los costos de construcción. Deberíamos saber cuántos pasajeros serían necesarios para cubrir los costos y de dónde vendrán los pasajeros. La idea de que los usuarios de cruceros se bajaran de sus barcos para tomar el tren no parece realista.

Tatiana Clouthier se ha referido al “hermoso proyecto del tren maya (que) marcará un hito global en el turismo y en el desarrollo regional siempre cuidando el medio ambiente”. Pero ¿es realmente la mejor opción? Da la impresión de que el próximo Gobierno está siendo muy estricto con el nuevo aeropuerto y muy laxo con el nuevo tren.

PODER DE PODERES

López Obrador está preparando una red de delegados que le permitirá controlar a los gobiernos estatales. La medida puede violar el pacto federal, pero han sido tantos los abusos de los gobernadores que quizá resulte positiva.
14 Agosto 2018 04:00:00
Un PAN debilitado
En la elección del 2012 la candidata del PAN a la Presidencia, Josefina Vázquez Mota, obtuvo 22.18 % del voto. Era el peor resultado de Acción Nacional desde 1988, cuando Manuel Clouthier registró 16.2 por ciento.

En 2018 Ricardo Anaya recibió 22.27%, prácticamente lo mismo que Josefina. La diferencia es que Anaya fue postulado no sÓlo por el PAN, sino también por el PRD y Movimiento Ciudadano. El costo para el PAN fue enorme, porque tuvo que repartir candidaturas para otros cargos sin que sus socios aportaran votos suficientes.

El PAN no estaba condenado a un resultado tan decepcionante. En 2016 se encontraba en primer lugar en las encuestas presidenciales, por arriba de Andrés Manuel López Obrador, con Margarita Zavala como posible candidata. Como presidente del partido, Anaya montó una alianza con un PRD moribundo y con MC, la cual usó luego como excusa para negarle a Margarita la posibilidad de ser candidata ya que el PRD y MC no la querían. De esta forma se quedó él con la candidatura presidencial.

Hoy el PAN debe replantearse un futuro desde su peor nivel de representación en décadas. Anaya ya no es presidente del partido, pero sigue manteniendo control sobre los órganos de mando de cara a la renovación de la dirigencia del partido.

A pesar de su actual debilidad, el PAN será la oposición principal frente a Morena, que se ha convertido en el nuevo partido hegemónico. El PAN contará, al parecer, con 79 diputados contra 107 de la legislatura anterior; en el Senado bajará de 34 a 25 escaños. El PRI ha quedado todavía más debilitado, por lo que el PAN será el principal partido de oposición. Los diputados del PRD y de MC, que deben su voto al PAN, se alinearán con Morena.

La elección de un nuevo presidente de Acción Nacional el próximo 21 de octubre resultará crucial para la reconstrucción. El aparente retiro de Anaya de la vida política será sano, pero es muy posible que alguien identificado con él alcance la presidencia. Marko Cortés, todavía coordinador de los diputados panistas y cercano a Anaya, ha dicho que se postulará. Jorge Preciado, senador y excandidato al gobierno de Colima, ha levantado la mano, al igual que el exgobernador poblano Rafael Moreno Valle; ambos son anayistas. Del otro lado, Roberto Gil Zuarth ha sido mencionado como posible candidato de los calderonistas y se habla también del retorno del guanajuatense Carlos Medina Plascencia. Otros se sumarán a la contienda.

No será tan importante la persona en la Presidencia sino su capacidad para reunificar al partido. El PAN ha estado siempre dividido entre un grupo liberal en lo económico y otro católico y conservador en lo moral, aunque los dos supieron convivir durante décadas. El partido, sin embargo, perdió rumbo e identidad en sus años en el poder y también ahora por su alianza con el PRD y MC.

Al PAN le conviene ir solo antes que mal acompañado, pero para eso necesita aclarar bien su ideología, que no tiene nada que ver con la del PRD o la de MC. Una opción sería recuperar la visión de los fundadores. El PAN fue construido por un pequeño grupo de idealistas que se oponían a la hegemonía del PRI; no los impulsaba la ambición de poder, sino el deseo de ser un contrapeso democrático ante un poder abusivo. El PAN de los últimos tiempos, en cambio, ha estado más obsesionado con el poder que en defender una filosofía política clara. Quizá un retorno al pasado sea la mejor base para construir un nuevo futuro.

Contra Turquía

Donald Trump ha emprendido una guerra comercial contra Turquía y busca provocarle una crisis económica. Turquía había sido el aliado más sólido de Estados Unidos en el cercano oriente. El intento de Trump de desestabilizarlo es una advertencia para México.
13 Agosto 2018 04:01:00
Beber vino
Cuando empecé a venir a las vendimias del valle de Guadalupe, la industria estaba concentrada en unas cuantas casas, L.A. Cetto, Domecq y Santo Tomás, aunque otras, como Monte Xanic, empezaban a despuntar y a competir con vinos de calidad en producciones pequeñas.

Hoy Cetto y Santo Tomás siguen teniendo una fuerte presencia, con éxito no sólo en volumen sino en calidad, pero más de un centenar de casas pequeñas han hecho de la industria un campo fértil para la innovación. La apertura comercial ha ayudado a construir una industria competitiva.

El consumo de vino en México ha crecido. En 2013 se consumieron 152.5 millones de litros y para 2015 se llegó a 166 millones. La producción ha subido a un paso más lento: de 110 a 114 millones de litros (Wine Institute). El consumo por persona, sin embargo, ha sido siempre muy pequeño, 470 mililitros al año, menos de una botella, contra 45 litros en Francia, 42 en Italia, 28 en España o 25 en Argentina (Wine Institute, 2009).

Un problema es que en México no hay una cultura del vino o esta se ha concentrado en grupos muy pequeños. Otro es la carga tributaria. En algunos países de Europa el vino paga un impuesto pequeño, porque se le considera alimento, o incluso se le otorgan subsidios fiscales. En Francia o España es más barata una copa de vino que un vaso de Coca-Cola. En México, en cambio, se grava el vino con un impuesto especial de 26.5% al cual se le “piramida” un IVA de 16% (es decir, se cobra impuesto sobre el impuesto, como si el IEPS agregara valor al vino). El vino termina pagando 46.74%. Con esta pesada carga, no sorprende que el consumo se mantenga pequeño.

México tiene una superficie de producción de uva para vino de apenas 6,474 hectáreas, de la cual 57% se concentra en Baja California y el resto en otros 10 estados (Sagarpa). El Gobierno federal expidió en mayo de este 2018 una Ley de Fomento a la Industria Vinícola que creó una Comisión Intersecretarial de Fomento a la Industria Vitivinícola. Así, con una mano se castiga al vino con un impuesto artificialmente alto y con la otra se promulga una ley para apoyarlo a través de un nuevo organismo burocrático. El gobierno mexicano muestra una vez más esa esquizofrenia que tanto ha golpeado la productividad.

Las fiestas de la vendimia, que se llevan a cabo en agosto en el municipio de Ensenada y particularmente en el valle de Guadalupe, han representado un impulso turístico muy importante para la región. Cuando los turistas estadunidenses dejaron de entrar a Baja California por la inseguridad y por el tiempo cada vez más prolongado para cruzar y regresar, las fiestas de la vendimia ayudaron a recuperar el turismo. Hoy la ruta del vino es uno de los mayores atractivos de Baja California, en un renacimiento que ha sido acompañado por la explosión de creatividad de la cocina baja med.

Soy el primero en entusiasmarme por la decisión de impulsar a la industria, pero mi consejo a los políticos es: “No trates de ayudar, mejor no estorbes”. De nada sirve promulgar leyes de fomento o crear comisiones intersecretariales cuando castigas al vino con impuestos altos. Quita el impuesto especial al vino y déjale solo el IVA. Los vitivinicultores se encargarán de lo demás.

Jóvenes y vino

“Te ves muy joven”, me dijo un rozagante don Luis Cetto cuando lo saludé en la fiesta de la vendimia con la que celebró el sábado 90 años de su empresa. “Claro don Luis”, le respondo. “Es que me tomo una copita de vino al día”. “Yo también –contestó con una sonrisa–. Y a veces dos”. Con razón Louis Pasteur decía que el vino era la más saludable e higiénica de las bebidas.
10 Agosto 2018 04:00:00
Cuarta transformación
No me imagino a Miguel Hidalgo diciendo, en el momento en que hacía sonar la campana de Dolores el 16 de septiembre de 1810, “De esta manera estoy empezando la primera gran transformación de México.” Tampoco puedo pensar en Benito Juárez declarando en 1857 que él representaba la segunda, ni a Francisco I. Madero sosteniendo en 1910 que era impulsor de la tercera.

Antes de la campaña electoral de 2018 nunca había escuchado de alguna interpretación que dividiera la historia de México en tres grandes transformaciones. Andrés Manuel López Obrador la propuso en la contienda, pero sólo para sostener que él encabezaría la cuarta. El mismo López Obrador, sin embargo, no ha sido muy preciso acerca de estas transformaciones, ya que en ocasiones ha incluido la gestión de Lázaro Cárdenas en el paquete.

No hay duda de la resonancia que tiene el término “la cuarta transformación”. Recuerda un poco esa “quinta república” creada por Charles de Gaulle en 1958 y que le permitió al general convertirse en una leyenda en la historia de Francia. Es una expresión redonda que parece tener gran profundidad.

La idea de que López Obrador realizaría una cuarta transformación de México se convirtió en un poderoso lema de campaña y ayudó a dar al candidato ese aire mesiánico que entusiasmó a tantos de sus seguidores, pero la verdad es que los períodos históricos no pueden definirse previamente.

Hidalgo no tenía conciencia de estar iniciando una guerra de independencia; quería acabar con el mal gobierno y preservar la corona de la Nueva España para el heredero legítimo, Fernando VII. Ni Juárez ni Madero quisieron construirse un lugar personal en la historia, el cual solo se logró cuando pudieron construir un legado. Sólo los historiadores posteriores podrán determinar si el gobierno de López Obrador será una gran transformación o una franca decepción. Que el próximo presidente lo pregone de antemano parece un gesto de arrogancia.

Todos los gobernantes llegan al poder con la idea de que van a realizar grandes transformaciones. Cuando Vicente Fox lo hizo en el 2000 afirmó que se aproximaba una nueva era de honestidad y eficiencia en el gobierno porque el PRI había sido finalmente expulsado de Los Pinos. Enrique Peña Nieto ganó en 2012 con la afirmación de que los priistas, que sí sabían gobernar, regresaban al poder para corregir los desvaríos de los años del panismo.

¿Cómo será la presidencia de López Obrador? No sabemos. Algunas de sus propuestas son positivas; nadie puede objetar, por ejemplo, la idea de combatir la corrupción, aunque esto es algo que han prometido todos los presidentes en el pasado. Preocupa, sin embargo, la falta de medidas concretas para éste y otros objetivos: el solo ejemplo de un presidente honesto no garantiza la limpieza de un gobierno. Debe aplaudirse la idea de un gobierno que gaste más y mejor, sin subir impuestos y sin elevar el déficit; el problema es que las cifras no cuadran hasta ahora y no se han cuantificado algunos proyectos, como la descentralización del gobierno, que pueden ser extraordinariamente costosos e inútiles.

No tengo problemas cuando escucho a un político que dice que quiere transformar el país: para lograrlo hay que empezar con la intención.

Me preocupa uno que piensa que su sola presencia en el gobierno garantiza una transformación histórica de México.

Competencia

Aplaudo el retorno del SME, ahora como proveedor de electricidad en competencia con la CFE. Reemplazar a un monopolio por otro no funciona. Si queremos mejor electricidad y más barata, necesitamos competencia en el sector. Ojalá que la empresa del SME la proporcione.
09 Agosto 2018 04:00:00
Maestra absuelta
No se requería mucha ciencia. El 16 de noviembre de 2016 escribí en este espacio: “Como van las cosas es probable que la maestra Elba Esther sea declarada inocente por los tribunales a fines de este sexenio o principios del siguiente”.

La confirmación se dio este 7 de agosto, cerca de la medianoche, cuando el abogado Marco Antonio del Toro anunció que Gordillo había sido absuelta de los delitos que le quedaban.

La absolución no significa que la maestra no haya recibido ingentes cantidades de dinero del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. La Procuraduría General de la República comprobó que la maestra utilizó mil 978 millones de pesos de recursos de la organización para gastos personales: pilotos, viviendas, cirugías plásticas, pagos a una cuenta de American Express, depósitos bancarios en Suiza y Liechtenstein.

A la maestra se le acusó de haber realizado “operaciones con recursos de procedencia ilícita”, lo que popularmente se denomina lavado de dinero. El problema es que el SNTE nunca presentó denuncia en contra de la maestra por desvío de los recursos, los cuales le fueron entregados de manera sistemática y con plena anuencia. La maestra siempre argumentó que la entrega de dinero del sindicato para los gastos personales de la presidenta era una práctica habitual y legal.

Otra de las acusaciones que se le presentaron a Elba Esther era la de “delincuencia organizada”. Pero esto no significa más que varias personas se unieron para realizar el delito principal. Si la acusación de lavado de dinero se cae, la de delincuencia organizada no se puede sostener.

En 2011 la maestra le declaró al reportero Fernando del Collado de Milenio que tenía un ingreso de 80 mil pesos mensuales. Claramente recibía mucho más, pero no de procedencia ilícita o de la delincuencia organizada, sino del sindicato. El SNTE pudo haber demandado a Gordillo por desvío de recursos, ya que las cuotas de los maestros no deben usarse para los gastos suntuarios de una dirigente sindical; pero esto habría significado que los nuevos líderes no hubiesen podido usar el dinero del sindicato como propio.

Si el dinero no procedía de un desvío o de un fraude, entonces no era de procedencia ilícita. Lo ilegal sería en todo caso que Elba Esther no haya pagado impuesto sobre la renta por estos ingresos.

Sí hubo acusaciones en contra de la maestra por defraudación fiscal, pero por montos muy pequeños, de 4.3 millones y 2.2 millones de pesos, y no por todos los mil 978 millones de pesos que recibió del sindicato. Los tribunales, sin embargo, descartaron las acusaciones desde hace tiempo por una razón de forma y no de fondo: porque el SAT no notificó de los presuntos adeudos fiscales a la maestra antes de entablar juicio en contra de ella, como se debe hacer con todos los contribuyentes.

No se requería de mucha ciencia hace años para entender que Elba Esther sería exonerada. Sorprende que haya permanecido encarcelada casi cinco años y medio, sin presunción de inocencia, ante acusaciones que sabíamos se iban a caer. Parecería que sí fue una presa política. Pero lo que realmente aterra es saber que el SNTE le entregó mil 978 millones de pesos para gastos personales sin que haya tenido al final que pagar impuestos por ellos.

Una vez más está claro que en México los sindicatos son simples maquinarias para despojar de dinero a los trabajadores, en este caso a los maestros, y que los poderosos no tienen que pagar impuestos como hacemos los demás. Esta es la moraleja del caso.

¿Gobernando?

Andrés Manuel López Obrador ya es presidente electo tras recibir ayer la calificación del Tribunal Electoral. Parece, sin embargo, que ya está gobernando, mientras que el presidente Enrique Peña Nieto se muestra cada vez más ausente.
08 Agosto 2018 04:00:00
¿Venezuela o Suecia?
Ni Maduro, ni Trump, Andrés Manuel López Obrador ha declarado en varias ocasiones. En septiembre de 2017, declaró: Están “diciendo que si gana Morena vamos a ser como Venezuela. Eso es falso. No nos inspiramos en ningún gobierno extranjero. Nosotros nos inspiramos en nuestros héroes, que fueron los que nos enseñaron a luchar por la libertad, por la justicia, por la democracia. Ni Maduro, ni Donald Trump”.

Los únicos países extranjeros que López Obrador señaló como ejemplos en la campaña fueron “Suecia, Dinamarca, Noruega, Nueva Zelanda”, los cuales “no tienen corrupción, no hay pobreza, no hay inseguridad, no hay violencia”. Son tres países nórdicos y uno oceánico que se cuentan entre los menos corruptos del mundo, según Transparencia Internacional, y también entre los más prósperos.

Mucho se ha dicho que los países escandinavos son un ejemplo de socialismo, pero ninguno tiene un sistema socialista, no si lo entendemos como uno en que los medios de producción son propiedad del gobierno o de los trabajadores. Todas las naciones nórdicas tienen sistemas capitalistas con una mayoría abrumadora de empresas privadas. Tienen también impuestos altos, aunque han bajado en los últimos años, que utilizan para proporcionar servicios sociales. Nueva Zelanda es uno de los países más liberales del planeta. El índice de libertad económica de la Heritage Foundation lo coloca en el tercer puesto de libertad económica, sólo después de Hong Kong y Singapur, por arriba de Suiza, Australia e Irlanda.

La tasa máxima de impuesto sobre la renta para personas físicas en Nueva Zelanda es de 33%, contra 35% en México, mientras que el de empresas es de 28%, cuando en México es de 30%, más 10% de reparto de utilidades, más 10% al retiro de dividendos. Suecia tiene una tasa fiscal para personas físicas mucho más alta, de 61.85%, pero los gobiernos suecos han entendido que los impuestos excesivos, particularmente a las empresas, reducen la competitividad y la prosperidad del país. Por eso han disminuido el impuesto para las empresas de 60.1% en 1989 a 22% desde 2013. El resultado ha sido un aumento en el crecimiento económico.

Suecia tiene el lugar número 15 en el índice de libertad económica de la Heritage Foundation. Sus malas evaluaciones por el elevado gasto público y los impuestos a individuos se compensan por su equilibrio fiscal, respeto a los derechos de propiedad, integridad del gobierno, eficacia judicial, libertad para empresas, libertad laboral, autonomía monetaria, libre comercio, libertad de inversión y libertad financiera. En Suecia, por ejemplo, no hay salario mínimo.

Cuba, país por el que López Obrador también ha expresado admiración, tiene en cambio calificaciones reprobatorias en casi todos los rubros. Venezuela, a su vez, se encuentra casi al final de la lista, sólo arriba de Corea del Norte.

Es positivo que López Obrador haya rechazado a Venezuela como modelo para la transformación que quiere hacer en México, aun cuando haya personas en su movimiento que siguen siendo admiradoras del régimen de Nicolás Maduro. Si los ejemplos son Suecia, Dinamarca, Noruega y Nueva Zelanda, hay razones para el optimismo. Se trata de países con instituciones sólidas, con respeto a los derechos de propiedad y de mercado que definen el sistema de libre empresa.

RENTABLES

Las principales empresas de refinación de gasolina de Estados Unidos tuvieron un segundo trimestre de altas utilidades. Phillips 66, la mayor de las independientes, logró 12.28 dólares por barril refinado, contra 8.44 de hace un año. Esto fortalece la idea de construir refinerías en México, aunque los especialistas señalan que los resultados son inusuales y temporales (WSJ).
07 Agosto 2018 04:00:00
Luna de miel
No sólo no ha generado preocupación, sino que ha desbordado entusiasmo. Andrés Manuel López Obrador está viviendo una luna de miel, y no es sólo entre sus entusiastas, que lo perciben como el salvador de la nación, sino incluso entre empresarios e inversionistas que hasta hace poco lo veían con desconfianza.

El tipo de cambio, quizá el indicador más inmediato y sensible del sentir de los inversionistas, se encontraba en 20.716 pesos por dólar el 15 de junio de este 2018 (fix). Ayer, 6 de agosto, estaba en 18.5433. El precio del dólar ha bajado 10.4% en poco más de mes y medio. El mercado cambiario se preocupa por la renegociación del TLCAN, pero no por López Obrador.

El índice de confianza del consumidor tuvo un salto de 14.8% en julio, el mes siguiente a la elección. Si bien es cierto que las alzas venían registrándose desde los meses anteriores –lo cual es una buena señal sobre cómo está cerrando la economía en el sexenio de Enrique Peña Nieto–, el aumento de julio no tiene precedentes y está directamente relacionado con la elección de López Obrador. Dentro de la confianza del consumidor la expectativa sobre cómo estará la economía en un año se elevó 31.9 por ciento. Impresionante.

En la encuesta de Reforma del 25 de julio el 62% de los entrevistados consideraba que bajo López Obrador mejorará la economía del país; 61%, la calidad de la educación; 60%, la calidad de los servicios de salud; 57%, la calidad de vida; 54%, la seguridad pública; y 52%, la procuración de justicia. Un mayor optimismo no se puede imaginar en un país tan escéptico como México ante las promesas de los políticos.

Todos los presidentes tienen una luna de miel en la transición y en sus primeros años de gobierno. Fue el caso de Enrique Peña Nieto, quien aprovechó su popularidad inicial para lograr acuerdos con el PAN y el PRD y realizar sus reformas estructurales, lo cual no impidió que esté terminando el sexenio con los peores registros de popularidad en la historia de un presidente mexicano. No recuerdo, sin embargo, un optimismo popular tan desbordante como el que está generando López Obrador.

Preocupa que el entusiasmo no permita ver a la gente la inconsistencia de muchas de las políticas que está proponiendo. Recortar el gasto público es, por supuesto bienvenido, pero nadie sabe cuánto costará llevar a cabo la dispersión de oficinas del sector público en el país ni cuánto disminuirá la ya de por sí baja eficiencia del sector público. Crear empleos, muy bien, pero despedir sin prestar atención a su desempeño al 70% de los servidores públicos de confianza es un golpe injusto a más de un cuarto de millón de trabajadores y puede disminuir la capacidad de actuación del Gobierno.

De momento a la gente no le importa. Está enamorada de Andrés Manuel. Durante la campaña la gente se le acercaba, le besaba la mano e incluso le pedía que curara a algún enfermo. Hoy cientos se forman todas las mañanas frente a la casa de transición para pedirle dinero, favores y empleo.

¿Cuánto tiempo puede durar esta luna de miel? No sabemos. Los caudillos populistas tienen una mayor capacidad para generar esperanzas que los tecnócratas. López Obrador lo sabe. Por eso promete una cuarta transformación del país, un sueño milenario como el que han ofrecido otros caudillos en la historia tanto de México como del mundo.

POTENCIA

“México se va a convertir en una potencia”, dijo ayer ante un grupo de ingenieros Andrés Manuel López Obrador. “Nadie nos va a estar amenazando de que nos van a cerrar las fronteras, que se va a construir un muro”. Y sí, si México consigue crecer a un paso más acelerado, tendrá una mayor fortaleza para enfrentar presiones externas.
06 Agosto 2018 04:00:00
Venezuela madura
En una transmisión oficial de televisión Nicolás Maduro afirmaba: “Ha llegado la hora de la recuperación económica.”, pero sus palabras fueron interrumpidas súbitamente mientras el presidente y su esposa, Cilia Flores, miraban desconcertados hacia el cielo. La transmisión cortó de manera incongruente al rostro de un joven soldado y después a una formación militar que se dispersaba con temor.

Minutos después el vicepresidente y ministro de información, Jorge Rodríguez, salió a las pantallas a afirmar que se había registrado un atentado con drones en contra del presidente Maduro, quien estaba ileso. Añadió que las explosiones habían provocado lesiones a siete elementos de las fuerzas armadas.

Más tarde el propio Maduro declaró: “Todo apunta a la ultraderecha venezolana en alianza a la ultraderecha colombiana y que el nombre de Juan Manuel Santos [el presidente saliente de Colombia] está detrás de este atentado”. Un grupo denominado Soldados de Franela se atribuyó el atentado en Twitter, pero la atribución no fue mencionada por la televisora estatal Telesur. Maduro ya había dicho que el culpable era Colombia, por lo que esa era la única explicación posible.

Como los videos no mostraron las explosiones ni su ruido, no faltaron las teorías que cuestionaban el atentado. La oposición argumentó que Maduro simplemente buscaba distraer la atención ante el desplome de la economía venezolana. Un parte de la agencia AP apuntó que “tres funcionarios que hablaron bajo condición de anonimato. dicen que el incidente fue realmente la explosión de un tanque de gas dentro de un apartamento”. Varios reporteros que cubrían los hechos están desaparecidos.

Venezuela vive una situación de absoluta desesperación económica y política. Si bien el Banco Central de Venezuela ha dejado de informar sobre la inflación, la Comisión de Finanzas del Parlamento, de oposición, calcula que los precios subieron 1,616% en 2017 y que la economía se contrajo en 15%. El FMI estima que para fines de 2018 la inflación alcanzará niveles de un millón por ciento al año. Tan sólo entre 2013 y 2017 la economía venezolana se contrajo en 34.6%, según José Manuel Puente de, Oxford, y Jesús Rodríguez, de la Universidad de Warwick del Reino Unido.

El culto a Hugo Chávez, sin embargo, no ha desaparecido en Venezuela. El mausoleo construido en el cuartel militar 4F, ahora museo, sigue siendo visitado por venezolanos que lloran y se lamentan de su fallecimiento. En la misma calle hay una capilla donde la gente hace sus peticiones a Chávez como si fuera un santo. Muchos venezolanos atribuyen el desplome de la economía a Maduro, pero no a Chávez.

Hay quien dice que Venezuela está madura para una rebelión. La vía democrática para el cambio la cerró el presidente cuando, después de perder las elecciones legislativas de 2015, desconoció a la Asamblea Nacional y la sustituyó por una Asamblea Constituyente. Las elecciones presidenciales de 2018, en que solo participó el 46% del electorado, no fueron ya democráticas. Tan solo entre abril y julio de 2017 la represión contra las protestas callejeras dejó 121 víctimas mortales, según la exfiscal Luisa Ortega Díaz.

La violencia es siempre lamentable. El aproblema es que el Gobierno venezolano no sólo ha destrozado la economía del país, sino que ha decidido eliminar la democracia para impedir un cambio pacífico de poder. Lenin diría que en Venezuela hay una situación revolucionaria.

Desierto y mar

La combinación de desierto y mar le da a Los Cabos su especial atractivo. Pero hay otros lugares del país que lo ofrecen y no han logrado éxito turístico. Ahí están San Carlos y Puerto Peñasco en Sonora, así como San Felipe en Baja California.
03 Agosto 2018 04:00:00
Viajar es destino
En un ambiente de poco crecimiento, el turismo tiene un desarrollo cada vez más notable. El mundo registró una expansión económica de 3.1% en 2017, según el Banco Mundial. El turismo internacional creció 7%, de acuerdo con el World Tourism Barometer. A esto hay que añadir las cifras del turismo nacional.

Para México el turismo es particularmente importante. En 2014, según la OCDE, representaba el 8.5% del producto interno bruto de México. En contraste, la contribución del petróleo a la economía nacional en 2016 fue de sólo 8 por ciento. Somos más un país turístico que petrolero.

Eso es bueno. El petróleo ha sido controlado hasta hace poco por una sola gran empresa monopólica y gubernamental, Pemex. La actividad turística la realizan miles de pequeñas y medianas empresas e individuos, por lo que sus beneficios se distribuyen de forma más amplia.

En 2014, el turismo representó “el 5.8% del empleo remunerado de tiempo completo y el 77.3% de las exportaciones de servicios” (OCDE, Estudio de la política turística de México, 2017).

México ha venido aumentando su participación en el mercado del turismo internacional. En 2016 logró 35 millones de llegadas de turistas internacionales, un avance de 8.9% sobre los 32.1 millones de 2015. En 2015 el crecimiento fue de 9.4 por ciento. El arribo de turistas internacionales está creciendo a un ritmo de cuatro veces la economía nacional (2.1% en 2017). Pero el turismo nacional es más importante todavía: aporta el 88% de todo el gasto turístico y, además, se distribuye más ampliamente en el territorio nacional, ya que el turismo internacional se concentra en los destinos de playa.

Nuestro país ocupaba ya en 2016 el octavo lugar en la lista de llegadas internacionales de la Organización Mundial de Turismo. Estamos todavía lejos, sin embargo, de los líderes internacionales: Francia con 82.6 millones, Estados Unidos con 75.6 millones y España también con 75.6 millones. Hay mucho espacio todavía para crecer.

Para que el turismo siga creciendo es importante, por supuesto, disminuir la violencia que afecta la imagen internacional del país. Sorprende, de hecho, que estemos logrando aumentos en el turismo internacional en años en que estamos teniendo también récords de homicidios.

Ampliar las opciones turísticas también es importante. Debemos incrementar la oferta cultural y deportiva. El Abierto de Tenis de Los Cabos, en su tercera edición, es un ejemplo que hay que seguir.

Contar con una amplia conectividad es también importante. El nuevo aeropuerto de la Ciudad de México puede convertirse en un centro de conexión internacional que multiplique los vuelos. Si se cancela el proyecto, no sólo habrá una pérdida enorme por las inversiones ya realizadas, sino que no se podrá contar con este hub. Dos aeropuertos separados destruyen la conectividad.

El turismo es importante no sólo por la actividad económica. También impulsa la apertura y la educación. En la década de 1960, el turismo fue clave en el salto que le permitió a España salir del aislamiento impuesto por el franquismo. La España moderna, europea, próspera de hoy es producto en parte del turismo. Hoy estamos viendo una transformación similar en los países de Europa oriental.

Lo mismo puede ocurrir en México. Por eso es importante que el Gobierno no ahogue la actividad creando cuellos de botella, como sucedería si se cancela el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México.

TRANSICIÓN

Peña Nieto ha desaparecido de la escena política. AMLO actúa ya como Presidente. Siempre hay un eclipse gradual del Presidente saliente al terminar el sexenio. Pero nunca había visto una situación como la actual en que parecería que la transición ya concluyó.
02 Agosto 2018 04:00:00
Aéreos y carreteros
Este 31 de julio, un avión Embraer 190 de Aeroméxico Connect se desplomó al despegar en Durango. A pesar de que transportaba a 97 pasajeros y cuatro tripulantes, no hubo ninguna víctima fatal. El accidente generó de inmediato una enorme atención de redes sociales y medios de comunicación, como es habitual en los accidentes de aviación.

El mismo 31 de julio, también en Durango, se registró un accidente en la carretera Panamericana, a la altura del kilómetro 285, entre un camión de carga y un autobús de pasajeros. El saldo fue de 11 muertos y 25 lesionados. La atención de medios y redes sociales, sin embargo, fue virtualmente nula. Esto es consecuencia de un prejuicio que se manifiesta tanto en medios como en redes sociales. Un accidente de avión es noticia, aunque no haya víctimas mortales, pero uno de carretera no lo es, aunque sí haya fallecidos. Quizá este prejuicio explique por qué tanta gente tiene miedo a viajar en avión, pero no a trasladarse en carretera por auto o autobús. Las cifras duras, sin embargo, nos revelan que es mucho más seguro viajar
por aire.

En 2017 no hubo una sola muerte por accidente en la aviación comercial en el mundo según la consultora neerlandesa To70 y el Aviation Safety Network. El año pasado, de hecho, fue el más seguro para los viajes por aire en toda la historia. Actualmente, se registra un accidente con víctimas fatales por cada 16 millones de vuelos comerciales. En la aviación privada hubo en 2017 10 accidentes con víctimas mortales, 44 murieron a bordo y 35 en tierra. En contraste, cada año se registran en el mundo alrededor de 1.3 millones de muertes en accidentes carreteros según la Organización Mundial de la Salud. Además, entre 20 y 50 millones son lesionados o quedan discapacitados. La diferencia es enorme.

En México se registraron 4 mil 559 muertes por accidentes de tránsito en 2016 según el Inegi. Los accidentes no son simples accidentes, son producto de malas políticas públicas y del mal estado de las vialidades. En 2013, México registraba 43 muertes por cada 100 mil vehículos de motor por accidentes de tránsito; en Estados Unidos la cifra era de 12.9 y en Canadá de 9.5. La aplicación de reglas sensatas de tránsito es un factor fundamental para estos resultados. En China, por ejemplo, se registran 104.5 muertes por cada 100 mil vehículos y en la República Democrática del Congo 6,405.4.

Cuando hay un accidente aéreo, se lleva a cabo una investigación para determinar las causas y tomar medidas para reducir la posibilidad de futuros casos. Cuando hay accidentes en carretera o de tránsito, se presta poca o ninguna atención.

En la Ciudad de México, a pesar de que las autoridades afirman que las fotomultas han disminuido las muertes por accidentes, el nuevo gobierno electo ha anunciado que las eliminará. Quienes trabajamos en los medios somos parcialmente responsables del exceso de atención a los accidentes de aviación y el poco caso a los de tránsito. Este desequilibrio ha hecho que no se ejerza una presión más importante a las autoridades para aplicar las leyes de tránsito o reparar las calles y carreteras.

La tragedia de las muertes por accidentes de tránsito, sin embargo, es enorme y son muertes fácilmente evitables. El problema es que los políticos mexicanos consideran normal que 4 mil 559 personas mueran al año en accidentes prevenibles.

RAZÓN LÓGICA

La descentralización de las dependencias federales prometida por López Obrador no sólo generará enormes problemas a los servidores públicos, sino que tendrá un costo enorme, todavía no calculado, que seguramente superará todos los ahorros de la austeridad. Lo peor de todo es que no hay una razón lógica, un propósito práctico, para esta dispersión de oficinas.

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