×
Columnista Invitado
Columnista Invitado
ver +

" Comentar Imprimir
06 Diciembre 2018 04:02:00
La competencia
Por Jesus Carlos Mena

En una competencia siempre hay un ganador y un perdedor. Quien vence es el mejor preparado, el que ofrece alternativas mejores que las de su rival. Para el mundo de los negocios la competencia es vital y encarnizada porque se enfrentan cada día a la comparación de precios, cualidades, calidad, servicio y atención al cliente.

Saltillo es hoy una ciudad en donde la apuesta de negocios es intensa en la parte comercial con restaurantes, tiendas departamentales, farmacias, tiendas de conveniencia y una incipiente carrera de estaciones de servicio (gasolineras).

Bueno, hasta los medios de comunicación han entrado en un antagonismo sobre todo en las redes sociales, en donde todos los que ahí están dicen lo que no dicen los otros, y todos aseguran decir la verdad que no expone su opositor.

Sólo que hay de competencias a competencias. ¿Qué significa esto? Que para confrontarse el uno con el otro se requiere estar en el mismo nivel de aptitudes para que haya una auténtica muestra de las capacidades de cada uno de ellos, de lo contrario será como una carrera entre un caballo pura sangre y un criollo.

La disputa por el mercado genera un fenómeno importante entre los consumidores: la comparación de variedad, precio, calidad, servicio, alternativas de consumo y de pago.

Hoy la confrontación es tan importante en el área de alimentos preparados que el presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados de Saltillo, Fabio Gentiloni Arizpe, pide a las autoridades que regulen la apertura de restaurantes en la ciudad.

Se le olvida que estamos en una economía abierta en donde quien tiene el capital suficiente para abrir un negocio tiene la libertad de hacerlo.

Pero no ha sido el primero en hacer este tipo de planteamiento en Saltillo. La Cámara de Comercio local promovió no aceptar negocios temporales en su tiempo con los comerciantes que llegaban de otras ciudades para hacer ventas de bazar cada año.

Fue tan férrea que la competencia que representaron la eliminaron y los comerciantes de la capital del estado no tuvieron oposición. Anacronismo puro de empresarios locales.

Hoy las tiendas de conveniencia están una frente a otra, las farmacias están a distancias cortas unas de las otras, sean de medicamentos de patente o similares, aunque también las de patente ya venden similares porque desean conservar su dominio.

Qué decir de las agencias de autos en la ciudad, las diferentes marcas que se tienen y la extensa posibilidad de elegir entre camionetas hechas en México, Estados Unidos, Corea, Japón, Chile, Brasil y otras naciones.

Las opciones se han multiplicado y hay posibilidad de definirse por un producto.

Las tiendas de membresía también compiten fuerte por la preferencia de los clientes y para todos los negocios hay principios que son básicos y elementales para enfrentar a la oposición: innovar, proponer, mejorar en todos los aspectos, ofrecer un servicio al cliente impecable y un postservicio muy favorable para mantener lo más difícil de un consumidor: la fidelidad.
Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2